ELSALMON - Revista

... Gracias por elegir la dirección contraria, la de el salmón, que frente a la corriente reinvindica la vida y la dignidad como principios supremos de una Colombia justiciera y soberana... ¿Calamar o Salmón? http://elsalmonurbano.blogspot.com

Foro: Alternativas a la concentración de la información en Colombia y América Latina




"Comunicación popular como alternativa a la concentración de la información en Colombia y Nuestra América” es el eje convocante del Foro Púbico que organiza la Agencia de Comunicación de los Pueblos Colombia Informa el fin de semana próximo en Bogotá.

El evento, auspiciado por la Fundación Rosa Luxemburg, contará con la participación de referentes de medios de comunicación de Cuba, Venezuela, Argentina, Perú y Colombia. Se desarrollará durante los días sábado 20 y domingo 21 de septiembre y tendrá lugar en la sede del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario -Sinaltrainal- de Bogotá, en la Carrera 15 n°35-18.

El Foro iniciará a las 9 hs. del sábado. Tras la presentación del evento tendrá lugar el primer panel, denominado “Comunicación popular y procesos de cambio en América Latina. Potencia y limitaciones de los medios alternativos y populares".

Por la tarde del sábado tendrá lugar el segundo panel que abordará “El rol de los medios de comunicación en Latinoamérica. Posibilidades y límites de los procesos desde el Estado".

Los invitados internacionales transmitirán su mirada desde los medios que representan: ALBA TV y Comunicación Comunas, de Venezuela; Centro Martin Luther King, de Cuba; Periódico Marcha – Frente Popular Darío Santillán, de Argentina; Revista Mariátegui, de Perú. Complementarán las ponencias comunicadores y trabajadoras de prensa de medios de comunicación nacionales, como el periódico Trochando Sin Fronteras, Contagio Radio, Canal Capital, Adriana Cuéllar y Colombia Informa. 

A partir de los debates, se espera que surjan lineamientos para avanzar hacia una mayor “integración popular de Nuestra América” desde los procesos comunicacionales, tal como se propuso en la Asamblea Constitutiva del Capítulo Colombia del ALBA de los Movimientos Sociales realizada días atrás.

La convocatoria está dirigida centralmente a periodistas, trabajadores de prensa, estudiantes e integrantes de organizaciones sociales que desarrollen tareas de comunicación. De todas maneras el Foro es público, por lo que la Agencia de Comunicación de los Pueblos Colombia Informa invita a los interesados a concurrir, si es posible confirmando previamente su participación por correo a agencia@colombiainforma.info o por teléfono, 310 756 2092.

Foro: "Comunicación popular como alternativa a la concentración de la información en Colombia y Nuestra América” 

Fecha y hora: sábado 20 y domingo 21 de septiembre, 9 hs.

Lugar: Sinaltrainal, Bogotá. Carrera 15 #35-18

Contacto: agencia@colombiainforma.info // 310 756 2092

Estudiantes UN mantienen el bloqueo del edificio de la rectoría de la Universidad Nacional en defensa del pensamiento crítico y en apoyo al profesor Miguel Ángel Beltrán



COMUNICADO N°2 BOGOTÁ, EDIFICIO URIEL GUTIÉRREZ
17 de septiembre de 2014


En este momento mantenemos el bloqueo del edificio de la rectoría, Uriel Gutiérrez, no se permite la entrada a ninguna persona a excepción de aquellas que quieran participar. Queremos informar que nombramos una comisión que está negociando con el secretario de sede, con bienestar, la defensoría del pueblo y la personería de Bogotá. En una primera reunión se expusieron nuestras exigencias, sin embargo solo se accedió a una reunión con esta comisión el miércoles de la semana universitaria con el rector a las 7 de la mañana, no se reconoce por tanto la petición de la rendición de cuentas, asimismo el espacio en unimedios se reconoce diciéndonos que podremos estar en Debates UN.

En este sentido, observamos que nuestra presencia quiere ser acallada y queremos seguir expresando nuestro desacato a las decisiones del rector, a la destitución del profesor Beltrán, el desalojo de los viernes y en general las medidas autoritarias que se dan en la universidad en las que se desconoce a la comunidad universitaria diversa que compone el centro de pensamiento del país; finalmente no estaremos dispuestos a renunciar a nuestras exigencias. Nos estamos manifestando en contra de un único camino para la universidad que nos han impuesto, que pretende hacernos ver que en la UN no puede haber pensamiento de cara a la nación, comprometido. No debemos nunca renunciar al cogobierno, ni tampoco a la búsqueda de democracia y autonomía universitaria, una universidad que no esté guiada por el político de turno y el sector privado, que no le dé la espalda a su país.

Hoy hemos logrado algo que nunca pensamos como estudiantes y es estar aquí en este edificio tan lleno de simbolismo, la rectoría de la UN en donde todos sentimos que no podemos entrar, hoy lo hemos logrado; hemos logrado entrar en negociación logrando al menos una reunión con el señor Ignacio Mantilla, igualmente creemos que la rendición de cuentas por parte de las directivas de la UN es necesaria y ésta debe ser ante toda la comunidad no ante unos pocos, por lo menos que lo que se discuta debe ser público, tenemos que plantear el cogobierno como forma de garantizar la autonomía universitaria, pues hemos visto como el rector y el vicerrector toman decisiones sin importarles lo que digan los estamentos que participan en la universidad.

Rechazamos la manera en cómo se nos ha señalado y estigmatizado, especialmente desde la dirección del departamento de sociología en cabeza de Víctor Manuel Gómez, consideramos que sus acusaciones no tienen fundamento ni validez alguna y solo pretenden señalar a aquellos que intentamos pensar distinto a como él y las directivas creen que debe ser la UN. Por lo tanto nosotros como estudiantes declaramos que nuestras acciones no pretenden y no están direccionadas al terrorismo.

Queremos dejar claro, que a pesar de nuestras presiones aquí en el edificio del rector, las directivas no van a acceder a una rendición de cuentas pública, por ello vamos a asistir a la reunión pero insistiremos en que no sea en la semana universitaria para que el estudiantado pueda estar, invitamos a toda la comunidad universitaria a ejercer presión para que esta reunión sea de carácter abierto desde la movilización que llevemos a cabo. El viernes, entonces estaremos en el programa Debates UN de 7 a 9 am en UN radio, espacio que nos ha garantizado nuestra acción y es muy importante porque los estudiantes no tenemos este tipo de participación.

Hoy nos vamos del Uriel, lo dejamos atrás. pero después de haber hecho algo que nunca imaginamos, hemos construido más de lo que dejamos aquí, necesitamos seguir ejerciendo poder, dentro de la universidad ejerciendo presión y buscando nuestros objetivos. Llamamos a la comunidad universitaria, estudiantes, trabajadores y profesores a la movilización a que estemos dispuestos a luchar por la universidad, a construir a través del conocimiento y la discusión, a ser poder dentro de ella.


Firmado en Bogotá, edificio Uriel Gutiérrez, el 17 de sept a las 6:30 
SOMOS UN, SOMOS UN GRITO DE LIBERTAD.

Estudiantes UN se toman el edificio Uriel Gutierrez en defensa de la libertad del pensamiento en la universidad Nacional y en apoyo al profesor Miguel Angel Beltrán




COMUNICADO N°1, BOGOTÁ, EDIFICIO URIEL GUTIÉRREZ
17 de septiembre de 2014

Los y las estudiantes de la Universidad Nacional sin renunciar nunca al debate abierto, a la pluralidad, a la justicia y la democracia nos encontramos reunidos en la rectoría del claustro universitario ejerciendo soberanía sobre nuestra universidad, haciendo uso de nuestro legitimo derecho de transitar por todos los pasillos, oficinas y salones; entre ellas la rectoría. Hacemos presencia con los rostros de esperanza que nunca serán acallados por las voces que desde la procuraduría y la rectoría buscan imponernos el silencio, la oscuridad y la muerte. 

Hemos decidido protestar en contra del modelo único de pensamiento en la Universidad que es útil a un modelo de país que no recoge las necesidades de los y las colombianas. Así pues, el rector Ignacio Mantilla y el vicerrector Diego Hernández, han tomado decisiones de forma arbitraria pasando por encima de la opinión de los y las estudiantes, y demás estamentos de la universidad. El reflejo concreto de este tipo de acciones, es la destitución del profesor Miguel Ángel Beltrán, el desalojo de los viernes, y la imposición antidemocrática en sus cargos.

La destitución del profesor Beltrán firmada por el rector de la universidad nacional, es el acto que nos trae hasta este edificio en busca de respuestas y desacatando estas decisiones de la procuraduría y del rector, quien pasó por encima de la posición, reflejo de los comunicados, de la Representación estudiantil, del Consejo de sede y académico, y de los profesores. 

En ese sentido hoy, en la justa lucha por nuestro derecho a decidir, opinar y pensarnos la universidad Nacional, hemos realizado un acto de soberanía dirigiéndonos a la rectoría, que es nuestra, para exigir una rendición de cuentas publica del Rector Ignacio Mantilla y un espacio de participación amplia y decisoria sobre la universidad. En respuesta a esto, las directivas cierran el Edificio Uriel Gutiérrez rompiendo un vidrio y secuestrando a los y las funcionarias que laboran allí, cerrando a su vez la posibilidad del dialogo y culpando a los y las estudiantes por lo sucedido. Por esto, responsabilizamos a las directivas de la Universidad así como a la DVS de lo que suceda con las y los estudiantes que en el marco del derecho legitimo a la protesta y al uso de los distintos espacios de la universidad nos encontramos en el edifico. Es de aclarar que esta es una toma pacifica (por el momento nos encontramos en el primer piso) y quienes están armados son los funcionarios de seguridad, igualmente es la DVS quien posee las llaves de la puerta que niega el acceso y la salida del espacio en donde se encuentran los y las funcionarias. 

Sabiendo que nos encontramos en el desarrollo de un acto de dignidad y democracia, exigimos:

La salida de la DVS del edificio. 

La rendición de cuentas pública de Ignacio Mantilla y Diego Hernández a toda la comunidad universitaria dentro del campus, en el León de Greiff. 

Un debate abierto sobre el cogobierno y la autonomía universitaria, apostándole a la construcción de un espacio decisorio de la comunidad universitaria sobre el devenir de la UN.

El acceso a Uni-medios para posibilitar la visibilización de nuestra situación en este momento en el Uriel Gutiérrez y nuestros planteamientos.

La presencia de la dirección de Bienestar para garantizar el no desarrollo de procesos disciplinarios, la Defensoría del Pueblo y los Derechos Humanos para la garantía de nuestro bienestar, y finalmente una comisión negociadora. 

Firmado a las 2:15 de la tarde del 17 de septiembre de 2014
SOMOS UN, SOMOS UN GRITO DE LIBERTAD

Se ejecutó la destitución del profesor Miguel Ángel Beltrán




La destitución del académico avalada por el rector de la Universidad Nacional, Ignacio Mantilla, es un hecho de particular gravedad para la universidad pública colombiana.

El pasado viernes 12 de septiembre, Ignacio Mantilla, en un acto reprochable, avaló la destitución del profesor de sociología Miguel Ángel Beltrán Villegas, mediante la Resolución #1050 de Rectoría, haciéndole caso al fallo de la Procuraduría que lo destituyó e inhabilitó por 13 años para ejercer cargos públicos.

Este hecho es un gravísimo atentado no solo contra la dignidad humana del profesor y contra la autonomía universitaria sino incluso contra la misma razón de ser de la universidad pública que, como institución formadora de ciudadanos libres, goza (o más bien debería gozar) de libertad de cátedra ya que su función es la de aportar críticamente, desde la docencia, la investigación y la extensión, a la transformación del país para solucionar las profundas problemáticas de inequidad, exclusión y violencia que tiene Colombia. Es la legitimidad misma de la universidad pública la que está en entredicho.

Ni siquiera en la Edad Media, denominada oscurantismo por el poder totalitario de la iglesia en todos los campos de la vida social e individual, ésta última tenía ninguna injerencia en lo que se pensaba y decía en la universidad, quedando como única instancia en donde había realmente libertad de pensamiento. Pero hoy, en pleno siglo XXI en Colombia, la Santa Inquisición, es decir la Procuraduría, en cabeza del fanático religioso y quemador de libros, Alejandro Ordoñez, le ordena a la Universidad Nacional que queda prohibido pensar críticamente en ella, es decir, que no puede cumplir lo que le corresponde en la sociedad.

Es el triunfo del modelo confesional, no ya ante el altar de una iglesia, sino ante el mercado, que reduce a la educación superior como mero espacio para formar mano de obra cualificada para el capital transnacional sobre el modelo de construcción y transformación social.

Se demuestra una vez más que el rector de la Universidad Nacional no es el guía académico y moral de la institución como correspondería a alguien en su cargo sino que por el contrario es un triste burócrata, agente del Estado y peón del gobierno nacional, que en su actitud de perro obediente que lo ha llevado a donde está, puede incluso, sin sonrojarse, declararse enemigo de la misma comunidad académica porque de todas formas su puesto no se lo debe a los profesores y estudiantes sino al Presidente de la República porque la democracia universitaria no existe ni siquiera en la formalidad de un papel.

Prueba de lo anterior es que Mantilla, luego de firmar el acta de defunción académica de Miguel Ángel, escribió en su cuenta de Twitter que “[l]a autonomía universitaria no es para malgastarla en caprichosas pretensiones sustentadas en falsas interpretaciones sobre privilegios.”

Tal es el nivel de indignidad del rector que hasta el Consejo de Sede, por medio de un comunicado, se había pronunciado de forma contraria. Algunos apartes:

“La Universidad Nacional de Colombia en uso de la autonomía que le confiere la Constitución, no solo no limita, sino que fomenta la libertad de pensamiento, la libertad de cátedra e investigación y la difusión libre y autónoma del pensamiento, aspectos que se reflejan en el régimen disciplinario interno de la Universidad.”

“Al Consejo de la Sede Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia, le resulta sumamente preocupante la decisión de la Procuraduría de sancionar un pensamiento divergente, distinto, en un régimen propio de un Estado Social y Democrático de Derecho, al disciplinar al profesor por los mismos tipos de transgresión que la justicia penal ha declarado inexistentes.”

“Con estas decisiones el Consejo ve amenazada la autonomía de la Universidad, la libertad de cátedra e investigación y los derechos de los miembros de la comunidad académica. En consecuencia, el Consejo solicita un trato adecuado y justo con los principios de justicia y libertad para el profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas. Invitamos a la comunidad universitaria y a la sociedad a pedir a la Procuraduría el respeto por el medio académico y universitario. Así mismo, el Consejo solicita a la Universidad hacer acompañamiento académico al caso del profesor Miguel Ángel Beltrán Villegas”.

El rector entonces, no solo nunca defendió a Miguel Ángel sino que incluso está poniéndose de espaldas a la comunidad académica y a un órgano directivo, que si bien está presidido por un personaje aún más nefasto que el propio Mantilla, el vicerrector Diego Hernández, tiene entre sus miembros a excelentes académicos y a conocedores del derecho constitucional que tienen toda la autoridad a la hora de expresar que la destitución va en contravía de la Constitución.

Se hace un llamado a la comunidad universitaria a la movilización en defensa del pensamiento crítico, en contra de la sanción contra el profesor y contra las actitudes pusilánimes del rector Ignacio Mantilla porque es la naturaleza de la universidad la que está en disputa.

Nota: ante los viejos debates que se dan nuevamente en el Departamento de Sociología sobre los bloqueos, recordar que éstos son solamente un medio y no el fin. Se requiere es ganar solidaridad y movilización no solamente en la Facultad de Ciencias Humanas sino de toda la Universidad y el conjunto de la academia. Un paro no necesariamente genera movilización y la movilización no necesariamente implica paro; hay que dar la discusión sobre esto mas no detenerse en ello.

Leonardo León
@ingcritica

Fuente: Agencia de Noticias Prensa Universidad- 

¿Por qué huyó León Tolstoy?

♠ Posted by Salmon in


|Por Rubén Darío Flórez*|Moscú|
 
En la oscuridad de la madrugada de octubre un hombre de ochenta y dos años, palpa en la penumbra las pocas cosas que llevará en su huida. La inminencia de la fuga asediaba a los miembros de su familia pero nadie estaba enterado ni del momento ni del día. El anciano deja la cama sin que su esposa lo advierta. Duermen en cuartos separados. Y para que no lo delaten sus movimientos el viejo ha cerrado su puerta y la del cuarto de la mujer que duerme. Sofía lo acompaña hace 48 años.

Le dio 13 hijos, reescribió para él de su puño y letra 1300 páginas de una novela sin igual Guerra y Paz. Sofía sabrá por interpuesta persona que su esposo León Tolstoy abandonó Iasnaya Poliana. El señor de barbas blancas que cosía sus propias botas para sentirse un campesino, deja su propiedad, sus libros, sus hijas. Va con su médico que comparte el secreto de la huida. En el tren de tercera clase pasado por humo de cigarrillo, repleto de bultos, hacinado de pasajeros sudorosos, va el hombre de Rusia que escribió la historia de Anna Karenina. ¿Por qué huye del paraíso?

Donde disfrutó los días de verano sin fin de Rusia, la estepa florecida, los cuartos donde fue feliz criando a sus hijos, escribiendo novelas ejemplares, predicando la no resistencia al mal y cuestionando la civilización que consideraba extraviada en palabras y en rituales postizos, y seducida por la fantasmagoría de la propiedad. ¿De qué o de quién huía Tolstoi? Muchos de sus personajes un día deciden huir sin aparente razón. Cuando Tolstoi inicia la última etapa había recorrido un largo camino.

Con un exacto sentido de la palabra ajustada a lo real, pues Tolstoi no partía de la ficción y el lenguaje como otros ahora repiten como loros. Al contrario, desde los hechos ajustados a las palabras para hacerlas imprescindibles. Tolstoi creó novelas que como Guerra y Paz nos dan la sensación de ser iniciado con frases y terminar implicado en un mundo tangible. Uno puede tocar, oler, pensar, trasladarse, dudar, ver, con la impresión de pasar la mano por lugares y personajes que Tolstoi recrea.

La sensorialidad de Tolstoi narrador recupera el detalle, el gesto psicológico y al mismo tiempo la memoria del tiempo transcurrido. Su arte es tal que uno llega a sentirlo fantástico. En el principio de una auténtica obra de arte debe haber un nuevo pensamiento, una emoción sin precedentes, pero deben ser expresados con una subordinación total a los más mínimos detalles de la vida. Tolstoi entrega a su lector las claves emocionales de una memoria realista que te hace pensar: soy otro después de leerlo.

¿Para qué la civilización técnica si no somos mejores? ¿Cuánta tierra necesita un hombre para morir? ¿Las palabras inventan un engaño? ¿Los ceremoniales son una manera de distraer de lo esencial? No hay que resistirse a la violencia. En su última etapa el novelista reniega de su arte. El autor del inolvidable comienzo de Anna Karenina Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz es desgraciada a su manera, se volcará a una filosofía crítica. Se vuelve un personaje incómodo e idolatrado. La iglesia ortodoxa expide un anatema contra Tolstoi. Para otros es una suerte de profeta.

Él se dedica en Iasnaya Poliana a difundir su pedagogía, escribe volúmenes de cuentos para niños, convencido de que las lecturas adecuadas y la educación son esenciales para formar seres humanos auténticos, y creadores. Y lo acompaña la reflexión sobre el sentido existencial de la muerte. Todos los pensamientos sobre la muerte son necesarios para la vida.

León Tolstoi murió en la estación del tren cuando recién comenzaba la huida de su casa.
 
*Escritor y traductor colombiano

Fuente: CON-FABULACIÓN, la nueva alternativa de la prensa

Iuspoder, Logopoder, Patopoder y Biopoder en la Naturaleza




|Alexander Martínez Rivillas - Profesor de la Universidad del Tolima|


"No hay relaciones de poder, sin resistencia" (Foucault 1981:9)


Hasta donde me es conocido, Foucault nunca se ocupó de los problemas ambientales, y creo que ni siquiera fue motivo de una reflexión en sus periodos de estudio del poder y de las políticas de sí, las cuales coincidieron con momentos de gran agitación ambiental en Europa y Norteamérica. No obstante, debo suponer que el aparato conceptual foucaultiano, diverso, sensible y capaz de llevar la dialéctica hasta el silencio y la autodestrucción de los sentidos, fácilmente podría dar cuenta de los problemas ambientales, y más allá de ello, sugerir unas maneras de ver y actuar sobre ellos. Este es pues el propósito de esta reflexión. Llevar el pensamiento de Foucault a las orillas de cierto telurismo planetario. 

La teoría del poder de Foucault, que para muchos estudios no representa una teoría, sino un profundo acontecer de interpretaciones no sistemáticas, densas y diversas sobre la vida humana objetivada a través de los otros, si bien no provee un conjunto definido de conceptos que permitan descentrar la vida humana para ubicarla como un acontecimiento periférico, tal como lo es la vida orgánica e inorgánica, sí que puede sugerir un esquema de compresión de la producción de sujetos y subjetividades funcionales a un régimen de control de la vida en todo sentido, conocido hoy como la globalización. Para ello habré de apoyarme en unas categorías previamente justificadas en otro trabajo de mi autoría, las cuales son iuspoder, logopoder, patopoder y biopoder.

El iuspoder, como formas aseguradas de dominio de la subjetividad mediante las normas, los usos y las costumbres. El logopoder, como formas de producción de subjetividades lingüísticas que hacen pensar y decir en el campus de control del dominio. El patopoder, como formas de patologizar la condición humana mediante un arquetipo de normalidad fisiológica y psico-sociológica conexas al régimen de productividad del capitalismo. Y el biopoder, como formas de regulación y control que llevan al clímax la política de dominación de las poblaciones humanas; ofrecen también, en su conjunto, una función explicativa de los problemas ambientales.  

La naturaleza como objeto de iuspoder          

Empezaré entonces con una interpretación biocentrista o ecocentrista de cada una de ellas, para luego proponer una valoración de conjunto que deberá ir más allá de estas interpretaciones. Con el poder monárquico, soberano y disciplinario de la modernidad vimos nacer una arquitectura jurídica no sólo de desacralización de la naturaleza, sino de humanización integral de la misma. El mundo natural habría de ser gobernado por las mismas leyes humanas que rigen a los hombres, y habría de ser sometida a las condiciones de control que en el laboratorio ejecutan las ciencias experimentales, de la misma forma como se haría en los reclusorios de Ámsterdam, Londres y París con aquellos individuos ingobernables o peligrosos. Reducir la vida humana a condiciones observables, o gravar en sus propios corazones los jueces y carceleros de sus propias acciones, o persuadirlos al menos del crimen o la ilegalidad mediante un arsenal infinito de advertencias, contravenciones y vigilancias, no sólo representó el régimen del iuspoder que recaía sobre los hombros de los ciudadanos, sino también la incorporación global e infinitesimal de todo aquello diferenciado de lo humano, esto es, la naturaleza, en la esfera de las normalizaciones humanas. 

La imagen del mundo, a decir de Heidegger, se convirtió en la representación de lo normalizable, y en lo normalizable se incorporó a la naturaleza como un atributo humano complementario o subsidiario susceptible de una lógica implacable de antropologización de lo que no es humano, y por tanto, susceptible de ser juzgado, observado y medido en provecho del bienestar del “reino de los hombres”. Esta “judicialización” de la naturaleza condujo, por supuesto, al ocultamiento de los factores condicionantes de la naturaleza misma para el desarrollo biológico de la vida humana, y con ella a la visión utilitaria de los bienes comunes que ingresaban en estados de escasez. Por ejemplo, regular el uso de los bosques comunes es regular la potencia humana que subyace en los bosques. Y es en este bucle lógico-ontológico que opera todo el liberalismo jurídico desde Bentham hasta Rawls en materia ambiental.   
  
La naturaleza como objeto de logopoder 

Ahora bien, el logopoder encuentra en la Grecia Clásica su fuente originaria. Decir por las evidencias o por los razonamientos que reconstruyan las evidencias, que es el tema de Edipo Rey que interesa poderosamente a Foucault, no sólo representa una de las mayores invenciones de la cultura occidental en el propósito de conquistar lo “bárbaro”, esto es, lo extraño, sino también la más profunda escisión que se hubiese operado en la totalidad del mundo. Vale decir, la materia del lenguaje, la materia del pensamiento, la vitalidad de la voz, en últimas, la experiencia del sentido, fue sustituida por el artificio de la lógica representativa y predictiva del mundo. Por lo cual, los hechos dejaron de decir por la experiencia o el hábito, y empezaron a hablar separadamente o bien por los sentidos, o bien por la razón, lo que en efecto constituyó una metafísica de fundamentos últimos en lo sensible, o de fundamentos últimos en lo inteligible. 

El lenguaje no hablaría de las cosas por la experiencia o por la dialéctica con el otro (pues hablar así se convertiría en hablar sin sentido), sino que hablar de ellas sólo se certificaría mediante la lógica reproduccionista o anticipadora de las cosas. Así pues, la naturaleza de la palabra, o sea, la “verdad”, se instaló en lo abstracto, en completa separación de la existencia. Si la naturaleza del lenguaje fue la naturaleza en la frontera con el pensamiento, entonces las condiciones de posibilidad de una verdad capaz de dar cuenta del mundo, sucumbieron ante el campus de dominio del logos ordenador del lenguaje, esto es, la lógica, y en consecuencia, sucumbió también la posibilidad de la comprensión de la “totalidad” de la naturaleza.             
              
Si una sucesión ordenada de signos, o sea, la sintaxis, habría de parecerse al flujo de las cosas (lo que en estricto es imposible, a decir de Borges), entonces la verdad habría de constatarse en la sintaxis y no en la experiencia del sentido. Este es el tema central de la ontología medieval y de las obsesiones monacales del silogismo aristotélico, y es en sentido estricto el fundamento de las ciencias experimentales que desde Bacon hemos aprendido y enseñado: los saberes del laboratorio científico son en realidad la sintaxis de la desnaturalización de los hechos, la sintaxis de los signos sin contenido material con el propósito de mejorar la predictividad o manipulabilidad del mundo. De este modo, la matriz que hace pensar y decir en función del logopoder lógico-demostrativo se instaló de modo fundamental en el régimen disciplinario y normalizador de la modernidad, pues la potencia productivista y acumulativista de esta matriz enriquecería formidablemente el ethos burgués. En resumen, la naturaleza se convirtió en la sintaxis misma de signos desnaturalizados, o sea, en una imagen matemática del mundo, a propósito de Descartes, y que en griego por supuesto se dice Mathema, cosa aprendida o previamente aprendida. 

La naturaleza como objeto de patopoder 

La medicalización de lo humano, la taxonomía y fisiología de lo sano o insano, no sólo opera como una ciencia humana de carácter humanista, sino que también opera como un saber práctico de una política del cuerpo que naturaliza de modo abstracto lo humano (proceso absolutamente inverso a los anteriores). Dicha naturalización no se ejecuta mediante la naturaleza misma, sino mediante una imagen cartesiana o lógico-demostrativa de la física del cuerpo. Si el iuspoder y logopoder desnaturalizan la experiencia humana del mundo, desnaturalizando la naturaleza misma, el patopoder naturaliza el individuo entendido como totalidad existencial para convertirlo en un objeto desprovisto de las funciones vitales del pensamiento. En efecto, naturalizar lo humano es tan excesivo como desnaturalizar lo natural. De este modo, el régimen disciplinario y normalizador de la modernidad logró volcar la mirada inquisitiva de los hechos conexa a las ciencias naturales y las prácticas jurídicas, hacia el cuerpo mismo, a fin de restituirlo como agente funcional a las maneras de hacer y decir del régimen de dominancias del capitalismo industrial y postindustrial. La locura como forma de enfermedad orgánica o inorgánica, o la disfuncionalidad orgánica del trabajador, serían objeto de control y observación científica para restituir la funcionalidad del cuerpo, y su consecuente reinserción al mercado del trabajo. Y en vista de que no se trata de estudiar los signos que reverberan en el pensamiento o la existencia total del enfermo, sino los signos revelados por el cuerpo mediante una diagnosis clínica fisicalista, entonces el humanismo predicado del enfermo se reduce a una función cartesiana y benthamiana que deshumaniza lo humano (tal como sucede con todo humanismo, en opinión de Foucault), de la misma manera que las ciencias naturales y sociales desnaturalizan la naturaleza. Sobre cómo las ciencias sociales deshumanizan lo humano no es tema de esta reflexión, pero deberá tenerse presente cuando se haga el abordaje del biopoder.     
        
Finalmente, esta naturalización des-racionalizadora de lo humano en virtud de la matriz de saberes y prácticas del patopoder habría de ensamblarse progresivamente con los campus de sentidos y habitus, a decir de Bourdieu, inherentes al iuspoder y logopoder. O dicho de otro modo, las ciencias humanas (articuladas al patopoder), las ciencias sociales (integradas al iuspoder) y las ciencias naturales (vinculadas al logopoder) habrían de integrarse, como agentes y como efectos, al sistema total de dominio del poder disciplinario y normalizador del siglo XIX y XX.   

La naturaleza como objeto del biopoder 

Aquí ya no se trata de estudiar o normalizar grupos o individuos, ni de observar los resquicios infinitesimales del cuerpo, del loco o del condenado, ni tampoco de establecer por qué se dice o se piensa algo. Con el biopoder se aborda el acontecimiento de la totalidad social. De algún modo, las ciencias sociales enfocadas al control y vigilancia de un ciudadano proclive siempre al delito, pasa del plano del derecho y la sociología al plano de las ciencias administrativas (asunto que Foucault no estudió a profundidad) e históricas. Y una vez en dicho plano, firmemente constituido por el taylorismo, el fordismo, el estalinismo y el fascismo, se procuró la integración total de las ciencias del iuspoder, del logopoder y del patopoder a las ciencias globales de la administración y la historia, esto es, a las ciencias del biopoder. De este modo, la economía, la estadística, la administración, la planificación, la psicología social, la epidemiología y la historia, tomaron una importancia inusitada durante el siglo XX. 

Regular los agentes o efectos del universo de las poblaciones fue el tema central de Keynes, en perspectiva macroeconómica, pero también fue el eje fundamental de Stalin, en la perspectiva de la planificación centralista. Asimismo, la economía neoclásica, que matematizó el mercado, es una poderosa herramienta que desde la individuación puede ver y prever algunos efectos totales de la economía. Y por otro lado, los estudios del materialismo histórico soviético o heterodoxo se enfocaron en el desvelamiento de la totalidad de los efectos sociales y económicos derivados de los cambios históricos de los modos de producción, o conexos al desarrollo de las fuerzas productivas. De esta forma, con el biopoder y los saberes propios de su campo de dominio, se reveló el misterio de la conservación (duradera, pero siempre dinámica) del poder mediante el control de los recursos naturales (biofísicos y bio-antrópicos), de las fuerzas productivas (antrópicas, tecnológicas y simbólicas) y del excedente económico (capital, bienes ambientales y bienes culturales). Y aquí no solo hablo del poder capitalista, como forma de organización económica, o solo del poder de la democracia, como forma de organización política, o sólo del poder del liberalismo, como forma de organización socio-cultural, sino de cualquier otra forma de poder que supere el capitalismo, la democracia y el liberalismo. Lo que en efecto pensó Foucault hasta sus últimos días.

En este contexto entonces, ¿cómo el biopoder percibe y trata con la naturaleza? Nunca se había visto a un régimen disciplinador y normalizador capitalista capaz de tanto control y sujeción, individualizada y masiva, local y global, individual y poblacional, como el de la época contemporánea. Y nunca se había visto porque el biopoder no había logrado antes naturalizar la especie humana misma, y desnaturalizar la base biofísica del planeta. Lo que el patopoder lograba en el campus de control del cuerpo, el biopoder lo llevó al clímax del campus de control de la vida biológica misma de los seres humanos; lo que el logopoder consiguió con la desnaturalización del pensamiento para la predictividad y manipulabilidad de los objetos, el biopoder lo llevó al grado superior de la planificación técnico-científica de los recursos naturales; y lo que el iuspoder logró con el control de la subjetividad socio-cultural del ciudadano, el biopoder lo extendió vigorosamente a un régimen jurídico-social mundial. 

En todos los casos, las operaciones de desnaturalización de la naturaleza o de deshumanización del hombre, se obtuvieron mediante el biopoder de la siguiente forma: a) La observación y explotación de la vida biológica de los seres humanos deshumanizó la humanidad al llevarla al plano instrumental de la reproductividad o del control de natalidad, del conflicto como genocidio, del genocidio como estrategia de extracción de recursos, de la alimentación controlada para potenciar las fuerzas del ejército o para apenas reproducir la fuerza física laboral, entre otros ejemplos; b) La desnaturalización cartesiana del pensamiento constituyó la base de una política técnico-científica que vio en la naturaleza un stock de recursos infinitos para la máquina infernal del modo de producción capitalista; y c) El régimen jurídico-social mundial desnaturalizó la naturaleza mediante una legalidad planetaria que normalizó los modos de ver, hablar, sentir y tratar la dimensión de la naturaleza mediante el sistemático confinamiento, aprovechamiento, corrección y apropiación antropocéntrica de la misma. En efecto, bajo estas operaciones el biopoder se instauró en la naturaleza misma, desatando los consabidos dramas ambientales de nuestro tiempo.     

Ciertamente, si el biopoder es esencialmente un sistema de dominio que desnaturaliza y deshumaniza el mundo, entonces cualquier proyecto emancipatorio deberá pasar por la humanización total de la existencia humana e indefectiblemente por la naturalización total de la existencia de la naturaleza. Lo que quiere decir que el problema ambiental es también el problema de la utopía social. 

Biopoder y desarrollo sostenible

Las dos expresiones son casi tautológicas. El desarrollo sostenible en general es la operación del sistema de Naciones Unidas para afianzar el sistema de dominancias desnaturalizadora de la naturaleza y deshumanizadora del hombre, con la diferencia radical de que esta política de la vida humana, orgánica e inorgánica aplicada a escala planetaria ha logrado constituir un campus de saberes y sentidos mucho más multidimensional y multicausal que cualquier otra política del régimen normalizador capitalista. Aquí, la sociedad y la naturaleza aparecen imbricadas en un plano donde la cientificidad y la gobernabilidad ocurren de manera simultánea, y donde el capital encuentra posibilidades de planificación técnico-científica mucho más sensibles a los procesos de agotamiento de los recursos naturales. 

Pero, más allá de esto, lo que se constata es que el régimen de saber del capitalismo, que también es su régimen de dominio, se ha hecho mucho más sensible a las leyes de la termodinámica y de los ciclos biogeoquímicos de la tierra, pues de su observación y control dependen también las condiciones de posibilidad del biopoder o el capitalismo. En consecuencia, lo que podría estar apareciendo en el horizonte del sistema de dominancias mundiales sería la constitución de algo que quiero denominar como el ecopoder, que en efecto sería mucho más insidioso y frenéticamente más normalizador que todas las insidias, disciplinamientos, confinamientos y patologizaciones que descubrió Foucault. 
                              
Contra el biopoder y el ecopoder desde el cultivo de sí

El poder es irreductible en cualquier forma de organización social, económica y política, y esta es la triste conclusión de la teoría del poder de Foucault, que luego quiso ser superada con la perspectiva de una teoría del cultivo de uno mismo, pero sin posibilidades claras de emancipación social. Ante esta desesperanza, las filosofías de la intersubjetividad, la teoría social crítica, la ecología profunda, y quizás las ciencias de la sostenibilidad fuerte, puedan ayudar a superar el estado mundial de cosas conexo al régimen de dominancias del biopoder y del incipiente ecopoder. Y quizás las prácticas de cultivo de la existencia de uno mismo, formuladas por Foucault como una forma de reconstrucción de la divisa kantiana que exige servirnos de nuestro propio entendimiento, sean una posibilidad cierta de emancipación individuada, pues dichas prácticas van más allá de la divisa kantiana al sugerir servirnos de nuestra propia existencia total para doblegar o anular los efectos de los regímenes de dominio. No obstante, dicha forma de emancipación deberá resolver primero el problema de la reconstrucción de los vínculos existenciales con el otro y la naturaleza, ausentes en la nueva forma de autonomía estética de Foucault, para que sea posible no una emancipación individuada, sino una emancipación social y en equilibrio dinámico con la naturaleza.           

Prefacio de : “Presente y futuro de Colombia en tiempos de esperanzas”



| Por James Petras |

Este texto es un amplio estudio crítico sobre las condiciones políticas y sociales de Colombia y un homenaje a uno de sus más dedicados académicos, Jorge Adolfo Freytter Romero, asesinado por el régimen, por su dedicación a los derechos humanos. 
 
Los 28 ensayos y documentos nos proveen de una profunda comprensión de las estructuras de poder e injusticia, tanto en el contexto nacional como internacional, y las fuerzas emergentes y procesos que están resistiendo y creando las bases para la paz con justicia en una futura Colombia. 

Este texto es un poderoso antídoto a la imagen de una “estable y próspera Colombia” que ha aparecido en los medios “respetables” de Norte América y Europa. The Financial Times, The New York Times, The Washington Post, The London Times, Le Figaro, han ignorado los crímenes cometidos contra la humanidad y han presentado una narrativa que elogia el éxito militar y la “paz del cementerio” del ex-presidente Uribe, más conocido como “el carnicero de Bogotá”. 

Los ensayistas presentan los hechos y un lúcido análisis que subvierte la complaciente complicidad entre los medios occidentales y el reino del terror en Colombia. Los ensayos y testimonios hablan sobre la vida y época del Profesor  Jorge Freytter – un emblemático representativo de los intelectuales comprometidos a hacer frente al estado de terror. 

Procederé a hablar de una manera telegráfica sobre siete dimensiones de la realidad colombiana que son esenciales para comprender las potencialidades y esperanzas para una Colombia progresiva. 

Colombia, como documenta Javier Giraldo Moreno, S.J., es la capital mundial del asesinato: han sido asesinados más académicos, sindicalistas, activistas de derechos humanos y profesores que en otro lugar del mundo.  

La Universidad pública y los pensadores críticos han sido su blanco. Varios escritores citan el rol ejemplar de las universidades públicas como una fuente vital para activar el proceso de paz y definir las bases socio-económicas para resolver el violento conflicto que permea la sociedad colombiana.  

La dedicatorio del libro a un profesor mártir tiene un significado aun más amplio. La dedicatoria reconoce el valor personal y colectivo de la vida diaria de los académicos comprometidos que viven en un estado terrorista. 

¿Qué saben los intelectuales y académicos de Nueva York, Londres y Paris sobre esta condición humana? ¿El peligro de encender un coche cada mañana y temer que sea un coche bomba? Aun así, la esperanza para la paz permea la sociedad colombiana en la actualidad. Pero la guerra continúa. El presidente Santos rechaza pactar un alto al fuego. La esperanza para una pacífica implementación de los acuerdos agrarios y el retorno de los pequeños campesinos a sus tierras, depende de la desmilitarización del campo, el desmantelamiento de siete bases militares estadounidenses y la retirada de las 1000 Fuerzas Especiales de Estados Unidos. 

La esperanza de la mayoría de los escritores es que en el futuro Colombia podrá integrarse a América Latina. Eso depende de volver la mirada al sur y no al norte, unirse al Mercosur y no a la Zona Económica Transpacífica centrada en los Estados Unidos.

Las esperanzas para un acuerdo de paz duradero deben ser realistas, - deben basarse en la comprensión de las razones de los fracasos pasados y el reconocimiento de los enemigos actuales a la paz. El acuerdo de paz con el Presidente Betancourt (1984) comenzó con elecciones libres y victorias electorales de izquierda, y terminó con la masacre de 4000 líderes y activistas de Unión Patriótica. El acuerdo de paz con el Presidente Gaviria (1991-92) terminó abruptamente con un asalto militar a la sede de las FARC. Las negociaciones de paz con el Presidente Pastrana terminaron con la implementación del Plan Colombia y ocho años de terror bajo el Presidente Álvaro Uribe. En otras palabras, las esperanzas para una efectiva implementación de presentes y futuros acuerdos de paz, recaen sobre los mecanismos controlados por una asamblea democrática popular, libre de tutelaje militar y paramilitar.  

No se puede confiar en que el gobierno de Santos implemente un acuerdo de paz, tal y como ocurrió con aquellos de Betancourt, Gaviria o Pastrana. La evidencia para esta conclusión está basada en hechos: Santos era el Ministro de Defensa del gobierno de Uribe, y es co-responsable de la salvaje represión y la política de tierra quemada durante el reinado del terror de Uribe. En segundo lugar, Santos rechazó acordar un alto al fuego durante las negociaciones de paz, en vez de eso, expandió las uniones militares con el Pentágono. En tercer lugar, los sindicatos y los líderes campesinos continúan siendo asesinados con impunidad bajo su régimen. En cuarto lugar, todo el aparato militar, paramilitar y de inteligencia responsable de crimines de guerra contra la humanidad continúan sin cambio alguno. Para que existan derechos humanos y políticos, y para que una paz con justicia emerja de cualquier acuerdo de paz en este contexto institucional, hay que crear falsas esperanzas, como demuestran los brillantes ensayos de Hernando Calvo Ospina y Dario Azzellini.

La transición a la democracia con justicia social en Colombia, un objetivo apoyado por todos los contribuyentes del texto, no será fácil. Los ejemplos de España y América Central no son prometedores. La experiencia de la Nación Vasca es incompleta. No se ha negociado ningún acuerdo de paz. Madrid todavía mantiene 700 prisioneros políticos y las políticas neoliberales impuestas por el régimen de derecha, en colaboración con Bruselas, empobrecen a la mayoría de los vascos. 

En América Central los “Acuerdos de Paz” firmados en 1992 perpetuaron el poder de los oligarcas. Después de los “Acuerdos de Paz” la tasa anual de homicidios en El Salvador y Guatemala excedió el número de muertos durante la insurrección armada. En América Central los “Acuerdos de Paz” no trajeron ni paz ni justicia –solo la huida de más de dos millones de emigrantes empobrecidos a los Estados Unidos, Europa y Canadá.  

La mejor esperanza para la paz y justicia en Colombia recae sobre la emergencia de movimientos sociales populares dinámicos cuyas luchas han sido analizadas en los ensayos de Javier A. Calderón Castillo, Erika González, Asier Altuna y Maite Ubiria. El movimiento agrario y campesino demanda el fin del tratado de libre comercio; la recuperación de las tierras para los 3.5 millones de residentes desalojados, y la redistribución de las tierras de barbecho entre los trabajadores rurales sin tierras.   

El “cuerpo y alma” de cualquier acuerdo de paz se encuentra en la profunda transformación de la economía agraria. Y aquí la Universidad pública y los expertos académicos tienen un rol vital en diseñar los nuevos programas y modelos de desarrollo aplicables en Colombia. El ensayo de Johnson Bastidas sobre las contribuciones del Profesor Freytter Romero y el rol de la universidad pública destaca el papel clave que tiene la universidad en la lucha de la paz con justicia.

Ninguna explicación del presente y futuro de Colombia puede ser completo sin tener en cuenta el contexto internacional. Hoy América Latina es mayormente libre de dictaduras militares y escuadrones de la muerte (excepto Honduras). Organizaciones regionales, libres de tutelaje estadounidense, se están expandiendo: los vecinos de Colombia, Venezuela y Ecuador desarrollan políticas relativamente progresistas. En otras palabras, el contexto latinoamericano es favorable para la transición democrática. El mayor problema es interno: el apoyo del Presidente Santos a las bases militares estadounidenses, las Fuerzas Especiales y el entrenamiento militar del Pentágono, y los programas de adoctrinamiento. Como enfatizan los ensayos de Houtart, Pinzón Sánchez y Ugalde Zubiri, el acuerdo de paz depende de las cambiantes relaciones globales, el desmantelamiento del Estado de la Seguridad Nacional y la aplicación del derecho internacional.

Hoy los colombianos tienen cada vez más esperanzas en una pacífica resolución del conflicto. La “opción de guerra” del candidato presidencial respaldado por Álvaro Uribe fue apoyado por menos del 20% del electorado. La abstención excedió el 60%. La campaña de paz proveyó el margen para la re-elección de Santos. Pero las elecciones por si mismas son solo un símbolo de esperanzas pacíficas.

Las esperanzas y expectativas para la paz y justicia entre la gran mayoría de colombianos reside en sus propios esfuerzos para superar el militarismo atrincherado y el gobierno oligarca. Este texto, Presente y futuro de Colombia en tiempos de esperanzas da cuenta de las esperanzas y retos, las oportunidades y obstáculos para alcanzar el objetivo esquivo: la paz con justicia. 

TRADUCCCIÓN: Minerva Campion 
AGRADECIMIENTOS a Miguel Ángel Beltrán

"La visión del búho de Minerva": Noam Chomsky




| Por Noam Chomsky | La Jornada|

No es agradable contemplar los pensamientos que deben de pasar por la mente del búho de Minerva cuando, al caer la noche, ella emprende la tarea de interpretar la era de la civilización humana, que ahora tal vez se acerque a su nada glorioso final.

La era comenzó hace casi 10 mil años en la Media Luna Fértil, que se extendía desde las tierras entre el Tigris y el Éufrates a través de Fenicia hacia la costa oriental del Mediterráneo, y de allí al valle del Nilo, a Grecia y más allá. Lo que ocurre en esa región ofrece dolorosas lecciones sobre las profundidades a las que la especie es capaz de descender.

La tierra entre el Tigris y el Éufrates ha sido escenario de indecibles horrores en años recientes. La agresión de George W. Bush-Tony Blair en 2003, que muchos iraquíes compararon con las invasiones mongolas del siglo XIII, fue un golpe letal más. Destruyó mucho de lo que sobrevivió a las sanciones de la ONU impulsadas por William Clinton contra Irak, condenadas por genocidas por los distinguidos diplomáticos Denis Halliday y Hans von Sponeck, quienes las administraban antes de renunciar en señal de protesta. Los devastadores informes de Halliday y Von Sponeck recibieron el tratamiento que se suele dar a los hechos indeseables.

Una consecuencia terrible de esa invasión se muestra en la guía visual a la crisis en Irak y Siria del New York Times: el cambio radical de los vecindarios en que convivían diversas religiones, en 2003, a los actuales enclaves sectarios, atrapados en un odio profundo. Los conflictos incendiados por la invasión se han extendido y ahora reducen toda la región a escombros.

Gran parte de la zona del Tigris y el Éufrates está en manos del Isil y su autoproclamado Estado Islámico, sombría caricatura de la forma extremista del Islam radical que tiene asiento en Arabia Saudita. Patrick Cockburn, corresponsal de The Independent en Medio Oriente y uno de los analistas mejor informados sobre el Isil, lo describe como una horrible organización, en muchos sentidos fascista, muy sectaria, que mata a todo el que no cree en su particular versión rigurosa del Islam.

Cockburn destaca también la contradicción en la reacción occidental al surgimiento del Isil: esfuerzos por cortar su avance en Irak, junto con otros para socavar al principal opositor del grupo en Siria, el régimen brutal de Bashar Assad. Entre tanto, una importante barrera a la propagación de la plaga del Isil en Líbano es Hezbolá, odiado enemigo de Estados Unidos y su aliado Israel. Y para complicar más la situación, Estados Unidos e Irán tienen ahora en común una justificada preocupación por el ascenso del Estado Islámico, como otros en esta región tan conflictiva.

Egipto se ha hundido en uno de sus tiempos más oscuros bajo una dictadura militar que continúa recibiendo apoyo de Washington. Su destino no fue escrito en las estrellas: durante siglos rutas alternativas han sido bastante viables, pero no con poca frecuencia una pesada mano imperial ha bloqueado el camino.

Luego de los renovados horrores de las semanas pasadas, debe ser innecesario comentar sobre lo que emana de Jerusalén, considerada un centro moral en la historia remota.

Hace 80 años, Martin Heidegger ensalzó a la Alemania nazi por aportar la mejor esperanza de rescatar la gloriosa civilización de los griegos de manos de los bárbaros de Oriente y Occidente. Hoy los banqueros alemanes aplastan a Grecia bajo un régimen económico diseñado para mantener la riqueza y el poder que poseen.

El probable fin de la era de la civilización se atisba en el borrador de un nuevo informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PICC), el observatorio, conservador en general, de lo que ocurre en el mundo físico.

El informe concluye que incrementar las emisiones de gases de efecto invernadero conlleva el riesgo de impactos graves, generalizados e irreversibles para las personas y los ecosistemas en las próximas décadas. El planeta se acerca a la temperatura en la que la pérdida de la vasta capa de hielo sobre Groenlandia será incontenible. Eso, junto con el derretimiento del hielo del Antártico, podría elevar los niveles del mar hasta inundar ciudades importantes y planicies costeras.

La era de la civilización coincide de cerca con la edad geológica del holoceno, que comenzó hace unos 11 mil años. El periodo anterior, pleistoceno, duró 2.5 millones de años. Ahora, científicos sugieren que una nueva era empezó hace 250 años, llamada antropoceno, en la cual la actividad humana ha tenido un impacto dramático en el mundo físico. El ritmo de cambio de las edades geológicas es difícil de pasar por alto.

Un índice del impacto humano es la extinción de especies, que ahora se estima del mismo ritmo que hace 65 millones de años, cuando un asteroide golpeó la Tierra, lo cual se presume que fue la causa del fin de la era de los dinosaurios, que abrió el camino a la proliferación de mamíferos pequeños y, a la larga, de los humanos modernos. Hoy los humanos somos el asteroide que condena a gran parte de la vida a la extinción.

El informe del PICC reafirma que la vasta mayoría de reservas conocidas de combustibles deben quedar en el suelo para evitar riesgos intolerables a las generaciones futuras. Entre tanto, los principales consorcios energéticos no ocultan su objetivo de explotar esas reservas y descubrir otras.

Un día antes de presentar un resumen de las conclusiones del panel, el New York Times reportó que grandes existencias de granos en el medio oeste de Estados Unidos se pudren porque los ferrocarriles están ocupados transportando los productos del boom petrolero de Dakota del Norte a los puertos de embarque hacia Asia y Europa.

Una de las consecuencias más temidas del calentamiento global antropogénico es el derretimiento de las regiones de hielo permanente. Un estudio en la revista Science advierte que incluso temperaturas ligeramente más elevadas (menos de las previstas para los próximos años) podrían comenzar a derretir la capa de hielo, con posibles consecuencias fatales para el clima global.

Arundhati Roy sugiere que la metáfora más apropiada para la insania de nuestros tiempos es el glaciar Siachen, donde soldados indios y paquistaníes se han matado en el campo de batalla de más altitud en el mundo. El glaciar se está derritiendo y revela miles de proyectiles de artillería usados y tambos de combustible vacíos, hachas para hielo, botas viejas, tiendas y muchos otros desperdicios que miles de combatientes humanos generan en conflictos sin sentido. Y mientras los glaciares se derriten, India y Pakistán enfrentan un desastre indescriptible.

Triste especie. Pobre búho.

Noam Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge. Su libro más reciente es Power Systems: Conversations on Global Democratic Uprisings and the New Challenges to U.S. Empire. Interviews with David Barsamian. 

Distributed by The New York Times Syndicate

Traducción: Jorge Anaya

Con miras al proceso de paz en Colombia. Algunas perspectivas de fuerza en Suramérica



| Escrito por ARA |

Consecuencias del proceso de paz en Colombia y sus perspectivas en Suramérica bajo acoso del gobierno de Washington. 

El proceso de paz en Colombia avanza de acuerdo a los medios de comunicación, lento pero firme, en pos del esperado acuerdo entre el gobierno de Bogotá y las FARC, siendo más de la mitad de los puntos a tratar ya aprobados [1]. No obstante, las consecuencias de poner fin al conflicto en el ámbito político y militar regional, conectadas con la geopolítica mundial, apenas se van esbozando. Los hechos apuntan a futuras situaciones mucho más intrincadas de lo que se piensa, si tenemos en cuenta la acentuada política militar dependiente colombiana. Veamos.

Colombia y el Pentágono. El papel asignado a Colombia por los estrategas de la guerra de EE.UU. desde el punto de vista militar es sustancial en América Latina a sus designios. Hacia 1999 dicha nación se eleva hasta el primer lugar de la ayuda militar de EU.UU. en el mundo, por encima de tensionantes puntos estratégicos para el Pentágono en el planeta, como Turquía e Israel, lo cual es muy diciente. Con ello es evidente que se agrava aún más la situación de violencia en la historia de una nación muy bien ubicada, rica y a la vez castigada desde hace más de 60 años con un peculiar conflicto interno, especie de intrincada y ciclotímica guerra civil de baja intensidad, no vista en el continente.

En los últimos quince años los desplazados internos han llegado prácticamente a ser una décima parte de la toda la población, fundamentalmente campesinos, indígenas, afrocolombianos de particulares zonas del país. Esto ha sido un aspecto de lo que es más o menos conocido en Colombia como el más reciente proceso de expulsión de aquellos, con miras a implantar modelos de agricultura y explotación minera favorecedores del capital foráneo, principalmente. En otras palabras, dicho desplazamiento no es consecuencia de la guerra, sino el objetivo de la misma.

La actividad de las fuerzas en conflicto ocasiona a su vez la expulsión de miles de colombianos hacia países limítrofes generando situaciones de gran complejidad. La militarización de las fronteras, fundamentalmente las de Venezuela y Ecuador, bajo el pretexto del gobierno de Bogotá de ser refugio seguro de los movimientos insurgentes, no se ha detenido, ni tiene previsiblemente un futuro desmonte.

En este aspecto, por lo menos, el conflicto colombiano es un asunto involucrante de todos y cada uno de los vecinos, ante los cuales el gobierno de Bogotá ha tenido la tendencia increíble a verles como fuentes de su propia crisis interna (recordemos la incursión de fuerzas militares colombiana a Sucumbíos Ecuador de 2008); una cuestión conveniente a los intereses imperiales de amenazar, al menos, procesos nacionalistas. Funcional a ello es la presencia del estado en las fronteras limitándose al accionar agresivo de las fuerzas armadas, lo cual dice mucho de la forma de trato del gobierno para con sus conciudadanos.

En circunstancias así, las atrocidades en el conflicto colombiano se afianzaron inauditamente en los últimos 20 años. Es Colombia de lejos donde se producen las mayores violaciones a los derechos humanos del hemisferio occidental, coincidiendo con el crecimiento de la ayuda de Washington, cuestión que merece ser tenida muy en cuenta. Incluso se ha llegado hasta utilizar contra la población guerra química (con la anuencia expresa y constante de los gobernantes vasallos de Bogotá), en el caso de las fumigaciones contra ‘cultivos ilícitos’.

Una nación en circunstancias como las relatadas consecuencialmente mantiene su sociedad militarizada, a unos niveles asfixiantes con la paramilitarización más o menos oculta de acuerdo a las regiones (aún luego de la supuesta entrega al gobierno afín a este tipo control social violento de Álvaro Uribe Vélez). No existe analogía de algo así en Nuestramérica, sino con el caso de México y Centroamérica, empero Colombia padece esto hace prácticamente tres décadas, pasando por diferentes fases.

De su parte, el presupuesto colombiano de guerra ha alcanzado niveles altísimos para la región. A la sazón, en el año 2001 el gasto en defensa y seguridad fue el 3,2% del PIB, no obstante, al sumarle el 80% de los recursos norteamericanos en ayuda militar, el gasto total resultante fue un notable 4,4% del PIB" [2]; teniendo un promedio de 4.7% de 2001 a 2007 [3]. Para dar una idea de la proporción de esta cifra en el mundo, vemos que el promedio del PIB de los miembros de la belicosa OTAN era en 2013 de 2.9% [4]. En el mismo sentido como un ejemplo del crecimiento de las fuerzas armadas colombianas en armas a instancias, naturalmente del Pentágono, este las había dotado en el año 2005 de la quinta flota de helicópteros del mundo [5], lo cual no es poca cosa.

Del lado de la trasmisión del saber de la violencia, militares colombianos (esto incluye a policías, pues son también militarizados) instruyen a homólogos mexicanos, en lo que sea dado en llamar a esa represión general legitimada como ‘la guerra contra el narco’[6]; miembros de fuerzas especiales retirados de aquella nacionalidad ‘entrenan’ a miembros de carteles de traficantes ilegales en México [7], y vaya paradoja, a un militarizado cuerpo de gendarmería del país azteca (el pretexto del tráfico ilegal sirve para todo), junto con países de brutalidad policial reconocida y relacionados en este campo con EE.UU. como España y Chile [8]

Agudizando más el empleo de servicios militares al exterior, es decir los mercenarios, militares activos y en retiro colombianos han pasado a formar parte de las fuerzas armadas, de un estado tan poco democrático como Emiratos Árabes Unidos de manera oficial, de gobierno a gobierno, en una cantidad que forma ya más de un batallón [9]; a su vez un número indeterminado de ex integrantes de cuerpos armados colombianos trabaja también como mercenarios para compañías de este tipo en lugares de agresión colonial como Afganistán, Irak [10]. Instruye Colombia a militares paraguayos con el pretexto de estos tiempos: el combate al terrorismo y al narcotráfico [11], los gastos corren por cuenta del gobierno de Bogotá pero todo el mundo sabe que realmente el US Armypaga. Están en primera fila de ejercicios militares bajo mando pentagonal por doquier en el continente; por estos días el SOUTHCOM realiza en Colombia maniobras con fuerzas especiales en varios países [12].Se habla con marcado absurdo, que estos militares son una especie de ‘producto de exportación’ [13]. Las relaciones de dependencia de Colombia frente a EE.UU. en muchos aspectos pero especialmente en el campo militar, dan inclusive para que Colombia actúe como, delegado pentagonal frente a otros estados subordinados y sus FF.AA. como es el caso de Panamá [14].

Lo peor de todo es la situación de que el entrenamiento de tropas por parte de los gringos, en muchos casos aumenta el número de homicidios en la nación huésped [15], así como es evidente la existencia de una profunda correlación entre ayuda exterior militar de EE.UU. y la tortura [16].

Los cuerpos irregulares son así mismo exportados, claro ilegalmente. Denuncias sobre acciones de paramilitares colombianos (como cuerpos auxiliares militares que son) procurando generar violencia en Venezuela, Honduras y Paraguay, han sido realizadas en el marco de la militarización enunciada [17]; procurando subvertir al gobierno en el caso del primero y apoyándolo en las segundas.

Cada vez son más estrechos y numerosos pactos de dependencia militar de Colombia, denominados de ‘seguridad’, y anunciados mediáticamente como ‘alianzas’ como con la OTAN (el cual ya se aplica sin permiso legal); los manidos pretextos de lucha contra la delincuencia transnacional, y lucha contra las drogas son de utilidad sin igual (el tema del terrorismo mediáticamente ha sido dejado de lado desde los diálogos de La Habana con las FARC) [18].

En el conjunto de la situación planteada es ostensible un manejo antidemocrático de todo lo relacionado con la defensa, evidenciándose una estructura jerarquizada irradiada desde el exterior, en cuanto a políticas, definiciones y estrategias militares, acorde plenamente con lo actuado por el gobierno de Colombia en el ámbito de las relaciones internacionales, donde carece de absoluta autonomía. Lo anterior guarda sintonía con el hecho incontrastable de ser esta nación, el único país latinoamericano con una interminable cadena de gobiernos indefectiblemente sometida a Washington, desde hace ya un siglo, siendo además Colombia para el estado de Israel, el mejor aliado en Latinoamérica [19]; asimismo análogamente como Israel se erige el medio oriente como actor con fuerzas armadas agresivas, la nación gobernada por Juan Manuel Santos hace lo propio para las restantes naciones suramericanas.

Internamente en Colombia se presenta afanosamente la creación de una especie de ambiente social militarista, con operaciones psicológicas, en las cuales son intensamente desarrolladas doctrinas castrenses de guerra ofensiva, las cuales se remontan a la era Uribe Vélez, un notorio delegado de los intereses de la Casa Blanca, persistiendo glamorosamente hasta nuestros días, con todo y proceso de paz con las FARC.

-Armas en Latinoamérica. De acuerdo a informaciones publicitadas ampliamente, Venezuela era en 2013 el mayor importador de armas en el subcontinente [20]. No obstante, luego de Brasil, Colombia es en quien más malgasta en guerra en Suramérica [21], y con respecto a su producto interno bruto, es el campeón del belicismo en el subcontinente [22]; siendo en el 2008 el segundo país más derrochador en el gasto militar como tal de la región [23].

De acuerdo al Anuario Latinoamericano de Defensa, en el 2012 Colombia doblaba en el presupuesto de defensa (guerra) a Venezuela, más que triplicaba a Ecuador, cuadruplicaba tranquilamente a Perú, se encontraba significativamente por encima del de México, superaba holgadamente a Argentina en casi el doble, siendo un poco menos que la cuarta parte en la materia del gigante Brasil [24]. Es por estos tiempos el tercer receptor de recursos destinados para la guerra del gobierno de Estados Unidos, luego de nada menos que los importantísimos Israel y Egipto [25] en una región en plenas convulsiones de guerra.

Hay en Colombia unas quinientas mil personas vinculadas de una u otra forma al sector defensa, proporcionalmente más gente armada que en Brasil, como ya se mencionó, sobre estrictos parámetros pentagonales; una cifra muy superior a la indispensable para llevar a cabo los fines propuestos en una guerra contrainsurgente.

Como Rusia, China o Irán, se encuentran cercadas de bases militares pentagonales con toda esa correspondiente panoplia, en Latinoamérica, proporcionalmente Brasil, Venezuela, Argentina Bolivia, Ecuador o Nicaragua (a quienes se les endilga en manuales y otros documentos oficiales gringos un extraño mal denominado ‘nacionalismo fanático latinoamericano’), lo están. Siendo la costa pacífica de Nuestramérica plenamente cercada por dichos enclaves; empero el atlántico también es sitiado mediante la Cuarta Flota, los radares, aviones y drones desde la copada Colombia, islas de las Antillas, más las bases de Centroamérica.

En Chile elementos pentagonales o a fines, entrenan abiertamente militares y policías, en la represión de protestas urbanas, en el Fuerte Aguayo en Concón (con financiación de EE.UU.), bajo la mampara de instruir ‘Cascos Azules’; el temor es la creación de una especie de Escuela de las Américas en miniatura [26]. Pero si esta explicación falla, la excusa mediática puede ser mutada a otras actividades castrenses de ‘paz’, ‘rescate en catástrofes’ etc., que es como recientemente son justificados tales enclaves coloniales.

El estólido pretexto de militares invadiendo con pequeños contingentes, países que se oponen a ser tomados como bases de injerencia, bajo lemas, pues eso apenas son, de ‘ayuda humanitaria’, etc., se cierne sobre Perú; cada vez son presentadas más pruebas de la existencia de una real base secreta gringa allí, más exactamente en el valle de Vrae [27], aunque hay indicios para estimar que existen por lo menos tres más [28]. Ha sido mencionada la existencia de varias bases gringas en su territorio, de naturaleza francamente inconstitucional, lo cual las convierte en ilegales y secretas (Chincha, Ayacucho, Pucallpa) [29]. Es apreciable a pesar de que se desea por parte del gobierno Umala, mimetizarlo, una militarización de varios departamentos peruanos.

Más al sur, insistentes informaciones describen que en la Base aérea en Paraguay Mariscal Estigarribia, a pocos kilómetros de la Triple Frontera, existen destacamentos no bien identificados pero presumiblemente, gringos e israelíes, con una pista de aterrizaje con capacidad para grandes aviones. Se encuentra a 250 kilómetros de la frontera con Bolivia, en las proximidades de esa zona se encuentra la mayor reserva de gas del mundo. Incluso se ha descubierto que si las máquinas excavan a mayor profundidad, hay importantes pozos petrolíferos que aún no han sido explotados. Se encuentra a pocos kilómetros de la Triple Frontera, punto clave de unión entre Paraguay, Argentina y Brasil, donde actualmente reside una comunidad árabe que cuenta con varios miles de palestinos; de ahí surge el especial interés de Israel en esta zona. Finalmente, la base se ubica también en las cercanías del Acuífero Guaraní, una de las mayores reservas de agua dulce del planeta. Estigarribia, sería el complemento adecuado de la base aérea de Palanquero en Colombia cinco mil kilómetros al norte de jurisdicción de EE.UU. Todo esto ha sido enfáticamente y oficialmente desmentido por el gobierno de la Casa Blanca [30] y el gobierno de Asunción [31], no obstante si tenemos en cuenta la tradición de ‘negaciones plausibles’ de todo el aparato de espionaje gringo respecto de acciones que más tarde resultan hechos probados, es pertinente describir a la citada base paraguaya como una posibilidad de injerencia gringa real.

La ‘alianza’ de militares gringos y criollos. La ‘ayuda’ militar del Pentágono con militares homólogos al sur del Río Bravo de por sí ominosa en sus resultados, va infaliblemente acompañada por una capa de retórica de compañerismo y amistad entre aquellos, la cual a pesar de los lazos castrenses tradicionales, es bastante discutible históricamente. Los conceptos racistas se encuentran en la esencia del expansionismo gringo con punta de lanza en sus militares.

Para tan sólo hablar del siglo XX, en 1914 el presidente de los EE.UU. William Howard Taft, mencionó sin empacho alguno que “no está lejano el día (en que) el hemisferio será nuestro de hecho, tan como en virtud de nuestra superioridad de raza, ya lo es moralmente.” En la siguiente administración, la de Wodrow Wilson, los latinoamericanos fueron estimados como “niños traviesos que ejercen todos los privilegios y derechos de los adultos”, empero, que requieren “una mano firme, una mano autoritaria” [32].

Recodar lo que significa en realidad estos enunciados nos lleva a poner de presente como que quienes hablamos español (castellano), somos Spich, los franceses equivalentes a Frogs, o los italianos a Wops, epítetos nada exaltantes usados dentro de los cuerpos armados del imperio. Un militar renombrado como Douglas McCarthur decía de los japoneses: “Juzgados por las pautas de la civilización moderna serían como un niño de doce años en comparación con nuestro desarrollo de cuarenta y cinco años” [33]. Que podremos esperar el resto de los mortales.

Ya avanzado el siglo XX, el asunto tuvo que ser tratado con menos obviedad y más hipocresía. Para aquellos militares y civiles orgullosos de las prebendas y cordialidad de funcionarios pentagonales y afines, además de lo anterior, es indispensable recordar que desde hace más de sesenta años el US Government instituyó “aquello que darles unas palmaditas y hacerle creer que les tienes cariño”, para aquellos agentes del poder imperial, de acuerdo al consejo del Secretario de Estado John Foster Dulles, al presidente Eisenhower respecto de los de Latino América [34].

A pesar de que lo sabemos de memoria, no sobra repetir a los amnésicos un auténtico axioma, en palabras del mejicano Alfredo Jalife-Rahme: ¿Alguna vez ustedes han visto a EE.UU. regalar algo? El imperio no da regalos, obsequios magnánimos, hace inversiones las cuales deben con el tiempo, largo o corto, ser revertidas con creces, en este caso concreto, beneficios geopolíticos. “Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes”. (John Quincy Adams, sexto presidente de Estados Unidos)

De acuerdo con el actual Secretario de Estado John Kerry, ha sido derogada la Doctrina Monroe, claro sin aportar pruebas de esta decisión; lo diciente del asunto es la concordancia con el notorio acercamiento comercial y político ruso y chino a Latinoamérica, haciendo parecer dicho enunciado como un párrafo más de la retórica vacua, que va al lado de las ‘palmaditas cariñosas’.

Pos conflicto en Colombia. En términos reales ninguna nación en Latinoamérica, dados los nexos históricos, culturales, sociales y políticos, significa una amenaza de uso de la fuerza para otra, a pesar de clamorosas injusticias (como la forzada mediterraneidad de Bolivia a manos de Chile). Las rivalidades y conflictos bélicos actuales históricamente han sido creados a partir de intereses extra continentales o de los EE. UU.

En este contexto es de elemental conclusión de que si en Colombia ya no llegan a existir las situaciones bélicas bajo las cuales el aparato militar ha llegado a poseer las gigantescas dimensiones actuales, esbozadas en este escrito, a causa de la firma y acatamiento de los acuerdos de paz con el principal grupo alzado en armas FARC (el 90% de la insurgencia), aquella estructura debería ser colocada en unas condiciones marcadamente diferentes (como en el caso de acuerdos de paz con fuerzas insurgentes en El Salvador y Guatemala). No obstante, y es un tema que ha sido ocultado por la prensa colombiana acostumbradamente contraria a la verdad y la profundidad, los condicionamiento sine cua non puestos por el gobierno ultra neoliberal de Juan Manuel Santos en las negociaciones, son la inamovilidad del modelo económico y la estructura militar existente. Aquí la mano de Washington se hace sentir.

Esta permanencia del hipertrofiado aparato bélico colombiano le viene como anillo al dedo, a las perspectivas a la vista de lo que se ha dado en llamar el ‘pos conflicto’, en las cuales de acuerdo a centros de investigación renombrados en Colombia, una red de intrincadas y peligrosas asociaciones criminales fundamentalmente ‘descendientes’ de los paramilitares, teóricamente ‘desmovilizados’ en 2006, constituyendo organizaciones de tan peligrosa entidad [35], que justifican la continuidad del esquema militar imperante desde la implantación forzosa del Plan Colombia en el gobierno de Andrés Pastrana.

Bajo unos esquemas de tales características, Colombia con acuerdos de paz con las Farc (y es de esperarse con el ELN el 10% de la insurgencia) y todo, estaría abocada a seguir un decurso similar a los denominados pos conflictos (como dicen los expertos) justamente en El Salvador, Guatemala y todos sabemos lo que hoy trasiegan tan castigadas sociedades, una vez finalizadas formalmente guerras civiles.

A partir de ello la persistencia en la militarización colombiana resulta una amenaza latente a vecinos nada obedientes de los dictados de Washington, en ejecución del empleo de cuerpos castrenses nativos, como estrategia que evita en el exterior comprometer en el exterior destacamentos numerosos del Pentágono. Los pretextos de nuevos agentes de criminalidad, como bandas delincuenciales de sospechosa mutabilidad y poder armado desmesurado, o los consabidos traficantes de psicoactivos que se disuelven para volver a aparecer, fundirse con otros, heredarse, etc., etc., fenómenos presentes en el pos conflicto en Centroamérica, parecieran ser la legitimación futura de una estructura de guerra en Colombia que va mucho más allá de sus necesidades.

Las amenazas a la práctica de la fuerza en la solución de conflictos internacionales en los que interviene Washington, en un continente que a pesar de la última retórica estima de su propiedad, se va configurando en América Latina con naciones ‘cabeza de playa’, como Colombia o México.

Así, el estado colombiano no interviene para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, y no obstante, a través de farragosas motivaciones, se erige como una parte de una absurda máquina de guerra al servicio de la primera potencia militar mundial. Es muy posible por tanto, que los resultados de los posibles acuerdos de paz, como culminación de las negociaciones en La Habana, no cambien la vida cotidiana militarizada de aquella nación con un largo historial de violencia, sino que marquen otra etapa de la misma. Esto equivale a la continuación del drama colombiano.


Notas

[1] Los puntos de la agenda de paz son participación política, desarrollo rural integral, drogas ilícitas, víctimas y condiciones de terminación de conflicto armado. En este momento (septiembre 5) se discute el tema de víctimas.
[2] Libardo Sarmiento Anzola. El Plan Colombia y la Economía Política de la Guerra Civil.http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/plan/sarmiento.html
[3]Para gasto militar, Colombia dedicó en promedio 4,7% de su PIB durante 7 años. Portafolio.com. 14 de abril de 2008.http://www.portafolio.co/archivo/documento/CMS-4099044
[4] Sam Jones. Financial Times. Agosto 31 de 2014.
[5]Miguel Suarez. Colombiano, uno de los ejércitos más grandes del mundo. 20 de abril de 2008 porCEPRIDhttp://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article92
[6] CyrilMychalejko. Comandos colombianos entrenan a policías y a miembros del ejército mexicanos. Los derechos humanos es lo último que importa. Rebelión. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=122895 
[7] Antiguos militares colombianos entrenan a Los Zetas en México. Octubre 16 de 2011.http://www.vanguardia.com/actualidad/mundo/127137-antiguos-militares-colombianos-entrenan-a-los-zetas-en-mexico
[8] México presenta nuevo cuerpo policial. Fuerza de 5.000 efectivos recibió capacitación de fuerzas de Colombia, Chile, España, Francia y Estados Unidos. VOA. 24 de agosto de 2014.http://www.voanoticias.com/content/gendarmeria-mexico-policia-federal/2425450.html
[9] Rafael P. Unquiles 1.500 militares colombianos, al servicio del Ejército de Emiratos Árabes. Agosto 28 de 2013.http://www.abc.es/internacional/20130808/abci-militares-colombianos-emiratos-201308071643.html
[10] Unos 40 ex militares colombianos son mercenarios en Afganistán. El Universal. Marzo 14 de 2010.http://www.eluniversal.com/2010/03/14/int_ava_unos-40-ex-militares_14A3581851
[11] Militares paraguayos serán entrenados en Colombia. Sur1810. Abril 28 de 2014.http://sur1810.com/nota/9717/militares_paraguayos_seran_entrenados_en_colombia/
[12] Manlio Dinucci. OTAN, ofensiva mundial. Redlvoltaire. Julio 30 de 2014. http://www.voltairenet.org/article184934.html 
[13]Hernando Salazar. Mercenarios colombianos, producto de exportación. BBC. Mayo 27 de 2011.http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110526_colombia_mercenarios_ao.shtml
[14] Marco A. Gandásegui, h. Panamá, Colombia y la OTAN. ALAI. Agosto 14 de 2014. http://www.alainet.org/active/7620 
[15]Bill Conroy.El entrenamiento de tropas mexicanas por los EEUU ha aumentado al mismo ritmo que la tasa de homicidios. Narconews. Febrero 18 de 2013. http://www.narconews.com/Issue67/articulo4648.html
[16] Investigación de Edward Herman economista de la WhartonSchool de la Universidad de Pensilvania. Citada por Noam Chomsky en Poder y Terror. Reflexiones Posteriores al 11/09/2001. RBA Libros S.A. Pág. 47[17] Paramilitares colombianos actuaron en Honduras, Paraguay y Venezuela. Contrainjerencia. Agosto 19 de 2014.http://www.contrainjerencia.com/?p=92047&utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+contrainjerencia%2FjvtA+%28CONTRAINJERENCIA%29
[18] EE.UU. Reafirma alianza estratégica con Colombia. VOA Agosto 19 de 2014. http://www.voanoticias.com/content/eeuu-reafirma-alianza-colombia/2419143.html
[19] Hugo Mario Cárdenas. Colombia es el mejor aliado de Israel en Latinoamérica. ElPaís.com.co. Abril 30 de 2013.http://www.elpais.com.co/elpais/colombia/noticias/colombia-mejor-aliado-israel-latinoamerica-embajador-yoed-magen
[20] Venezuela, primer importador de armas de Latinoamérica. RT.com. Marzo 19 de 2013. http://actualidad.rt.com/actualidad/view/89427-venezuela-armas-sipri 
[21] Wagner Ríos. SIPRI: Gasto militar en América Latina aumentó 4.2% en 2012. Diálogo –Americas. Junio de 27 2013. http://dialogo-americas.com/es/articles/rmisa/features/regional_news/2013/06/17/defense-spending
[22] Raúl Sánchez. Ajedrez Internacional. Rearme en Latinoamérica. Alcalorpolítico.com Enero 24 de 2014.http://www.alcalorpolitico.com/informacion/columnas.php?idcolumna=7041&c=82#.U-bO3-N5OSo 
[23] SIPRI Yearbook 2009. Armaments, Disarmaments and International Security.Stockhlm International PeaceResearchInstitute. Oxford UniversityPress 2009. Pag. 201, 202[24] Red de Seguridad y Defensa de América Latina. Atlas comparativo de la defensa en América Latina y el Caribe. Edición 2012.http://www.resdal.org/ebook/AtlasRESDAL2012/print/atlas-completo.pdf
[25] Colombiano uno de los ejércitos más grandes del mundo. http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article92 
[26] Base militar de los EE.UU. en Chile. https://www.youtube.com/watch?v=2iiutwGiJWc 
[27]Cedrip. Perú atrapado entre los intereses militares de dominación neocolonial del imperio. Nodo50. Julio 8 de 2012.http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php/IMG/spip.php?article1461 
[30] Embajada de los Estados Unidos. Asunción Paraguay. http://spanish.paraguay.usembassy.gov/rumores_y_desinformacin.html 
[31]P. Schwarze. Tras enojo de Brasil, Paraguay descarta base militar de EE.UU. La Tercera. Julio 11 de 2012.
http://diario.latercera.com/2012/07/11/01/contenido/mundo/8-113520-9-tras-enojo-de-brasil-paraguay-descarta-base-militar-de-eeuu.shtml
[32] Noam Chomsky en Hegemonía o Supervivencia. Grupo Editorial Norma. Bogotá 2008. Pág. 92
[33] Por el Bien del Imperio. Una Historia del Mundo Desde 1945. Josep Fontana. Pasado y Presente. Barcelona 2011. Pág. 166
[34] Jenny Pearce. Wilson: Gordon Cornell-Smith. Dulles: Stephen G. Rabe. Citada por Noam Chomsky en Hegemonía … Pág. 92
[35] Centro Nacional de Memoria Histórica. Nuevos Escenarios de Conflicto Armado y Violencia Panorama de Desmovilización de las AUC. https://www.youtube.com/watch?v=yphiHq64Sfc&list=UU-J8xqzoV5ceuoYdFunLEhQ

¿Es Clara Rojas una víctima de las FARC-EP? ANNCOL reproduce el relato hasta ahora inédito de la guerrillera Diana





|Noticia en: http://anncol.eu/|

“El planteamiento de Ingrid fue que le quitaran el niño a Clara, porque a su juicio ella, pese a ser su madre, o lo dejaba morir o lo salía matando”, dice la guerrillera Diana en un extenso relato sobre los sucesos de la acompañante de Ingrid Betancourt durante la retención en la selva.

El relato es una bomba política por que trae al mundo nuevos elementos hasta ahora inéditos. ANNCOL reproduce aquí la versión, esta vez de la guerrillera Diana, que estuvo todo el tiempo con Clara Rojas.

“La aventura fue grande, pero pudimos cumplir con nuestra misión, conduciendo todos los prisioneros a salvo”
 
Presentación

Desde el momento en que Alberto Martínez, un curtido mando del Estado Mayor del Bloque Oriental, asumió el mando de la Compañía encargada de la seguridad de los prisioneros de guerra, Diana, su compañera sentimental, se sumó también a la misión. En sus propias palabras, registramos buena parte de sus recuerdos de aquellos días.

Vale hacer notar que en la guerrilla, por cuenta de la trasmisión oral, se conocen muchas cosas de la vida colectiva, así sucedan a centenares de kilómetros. El Mono Jojoy, dedicaba una hora diaria, sagradamente, a dar una charla informativa al personal de su compañía de guardia. Era casi rutinario que a dicha charla asistiera también el personal de tres, cuatro o más compañías del área circundante, a las que él ordenaba recoger con ese sólo propósito. De ese modo, el personal conocía de primera mano las incidencias del resto de las unidades de las FARC-EP.

Es así como la situación de los prisioneros de guerra era ampliamente conocida por buena parte de los guerrilleros de los bloques Oriental y Sur. Así como también quien era asignado a las unidades bajo cuya responsabilidad se hallaban esos prisioneros, terminaba enterándose, por el relato de los demás, de las distintas circunstancias vividas con ellos en los días y meses anteriores. De allí que la veracidad de lo relatado por Diana esté casi por fuera de cualquier duda.

Desde luego que existen versiones distintas, suministradas por los desertores de la organización que han decidido ponerse al servicio del enemigo. Son las menos creíbles, porque persiguen el propósito fundamental, exigido además por los servicios de inteligencia militar, de enlodar lo más posible la causa, las intenciones y las actuaciones de los integrantes de nuestra organización, con el expreso propósito de desprestigiarnos. Esas versiones pasan a hacer parte de las llamadas operaciones sicológicas, un arma de guerra enseñada por todos los manuales de contrainsurgencia elaborados en los Estados Unidos. Su credibilidad es cero.

En cuanto a las versiones de los prisioneros en libertad, todas procuran destacar la propia actuación personal, en contravía de la realidad, esforzándose por hacer de sus captores unos monstruos, en concordancia con la llamada corrección política: nadie que se exprese en buenos términos de la guerrilla puede ser respetable. Los grandes medios, y la presión de las llamadas fuerzas oscuras, se encargarán de hacérselo entender a quienes pretendan ponerlo en duda. Esa opresión resulta más terrible que la que hubiera podido sufrirse en la selva, porque es abierta y silenciosa, clandestina y pública a un mismo tiempo, y se practica en el propio entorno social del afectado. Corroe, destruye integridades económicas y morales. Nadie quiere asumir ese riesgo.

Equipo Editorial Resistencia

 Relatado por la guerrillera Diana:


EN MEDIO DEL DESARROLLO DEL Plan Patriota, orientado y dirigido por Álvaro Uribe, dimos cumplimiento al plan emanado por el Secretariado Nacional del Estado Mayor Central de las FARC-EP. Preservar la vida de los prisioneros de guerra.

La retención de Ingrid Betancur y Clara Rojas fue cumplida en el área del Bloque Sur. En ese momento ya se le había dado aviso a los políticos en campaña presidencial, para que no hicieran presencia en el área de la antigua zona de despeje. Ingrid Betancur decidió desafiar a las FARC, viajando a san Vicente, lo cual termina en su larga aprehensión. Ella viajaba con el chofer, Clara y creo que un escolta. Al explicarles que es ella la que queda retenida, que los demás se pueden ir, Clara Rojas rehúsa irse y por su propia determinación decide quedarse con Ingrid. Afirma que cualquier cosa que le suceda a Ingrid también debe ocurrirle a ella. En ese momento parece un gesto de lealtad personal a su amiga y compañera de política, en el que insiste de modo enfático. Más adelante se sabría que era mucho más que eso. Tanto insistió que terminó quedándose.

Por su condición de mujeres y su extracción social, los mandos acordaron un trato preferencial hacia ellas. Las dos gozaban de algunas libertades en el campamento, jamás estuvieron atadas. Eso permitió que en dos ocasiones se dieran a la fuga, siendo recapturadas por el personal que salía en su búsqueda. Mientras permanecieron en el Bloque Sur sucedió lo del embarazo de Clara. Allí conoció ella al papá del niño, uno de los guerrilleros que se desempeñaba como guardia. La cuestión es sencilla, se gustaron y pasó lo que pasó, a las escondidas, claro, ese tipo de relaciones no se permiten en la guerrilla, ni creo que en ningún ejército del mundo. Para qué hablar más de eso. Clara se entregó a él por su libre voluntad. Aunque tal vez se arrepintiera después.
 
EL MONO REPETIRÍA EN MUCHAS CHARLAS que de acuerdo con la versión de Clara, ella sólo había conocido dos hombres en su vida. Al primero, que la había defraudado por completo, y ahora al muchacho que la embarazó. Hasta entonces, la relación sentimental que ella sostenía desde mucho antes de su captura con Ingrid, se había mantenido dentro de las dificultades normales que se producen en ese tipo de relaciones. Ingrid se llegó a quejar varias veces del excesivo acoso de Clara, hasta plantear que no quería dormir más con ella. Pero la noticia del embarazo del Clara causó serias diferencias entre ellas. Ingrid no entendía que ella se hubiera enamorado del papá del niño. Aquello las llevó a reñirse, a romper su relación. Ingrid duró un buen tiempo sin volver a dirigirle la palabra.

Cuando fueron puestas a disposición del Bloque Oriental, el encargado de la unidad era Martín Sombra, el hoy renegado de las FARC. Cuando su captura, Martín Sombra se hallaba desertado de las FARC, después de muchísimos años de militancia guerrillera. Él había sido de esos que llamaron bandoleros, liberales de los años 50, una persona con muchas desviaciones en su cabeza, que a pesar de eso logró sobrevivir y permanecer en las FARC. Siempre se le conoció aquí como un mitómano, un mentiroso de vocación, al que sólo el Mono o el camarada Manuel lograban mantener bajo control. Viejo y enfermo, decidió renunciar a la lucha, a cambio de darse la gran vida que nunca pudo darse aquí. Hoy lo miman los del gobierno y el Ejército.

Pero en esos días, seguro que por su antigüedad en filas, se le encargó de los prisioneros. Él, por su propia cuenta, siguió dejando sueltas a Ingrid y Clara en el campamento, violando las orientaciones del Mono, quien, enterado de su comportamiento en el Bloque Sur, había ordenado mantenerlas más controladas. Ingrid y Clara se comportaban bien, hacían tortas de chocolate para celebrar los cumpleaños, no sólo de ellas o los prisioneros, sino incluso de los guerrilleros de la guardia. Pero un buen día intentaron escaparse cuando se encontraban en baño. Ingrid es una buena nadadora, y estando algo alejadas de la orilla, acordó sumergirse con Clara, nadando ambas hasta salir bien abajo. Cuando los guardias se dieron cuenta, ninguna de las dos aparecía por ninguna parte. Se envió a buscarlas y les encontraron fácilmente el trillo. Era invierno y había barro. De ahí en adelante se decidió poner fin a las preferencias con ellas, sencillamente se las introdujo al interior de la cárcel. Sombra, tal y como acostumbraba, había violado las órdenes, ahora se vio obligado a cumplirlas.

Los demás prisioneros no tomaron a mal el embarazo de Clara. Cuando se enteraron, más bien se pusieron contentos y comenzaron a elaborarle ropita, juguetes hechos de potes usados de Neofungina, el talco que se les dotaba para los pies, zapaticos, gorros, todo lo necesario para un niño. La propia Ingrid terminó haciéndole un cargador. La mayoría de los prisioneros le fabricaron objetos al niño, lo mismo los guerrilleros.
 
PIENSO QUE EL TRATO RECIBIDO POR LOS PRISIONEROS fue el más adecuado desde el punto de vista humano. La vida en la guerrilla puede resultar demasiado dura y primitiva para la gente de la ciudad, más si se hallan habituados a ciertas comodidades muy superiores a las de la mayoría de la gente. Nosotros estuvimos siempre en medio de la selva, a veces a decenas y hasta centenares de kilómetros de cualquier lugar poblado donde se pudieran conseguir las cosas necesarias para un grupo humano tan considerable. Además hay que tener en cuenta que nuestro abastecimiento debía ser efectuado en la clandestinidad, para evitar ser localizados. Eso impone retos muy difíciles, al tiempo que cierta prioridad en la satisfacción de las necesidades. Hay que aprender a privarse de muchas cosas elementales que no resultan tan vitales.

En la selva no hay carreteras ni caminos, quizás trochas para mulas de carga o por donde transitar a pie, con un peso de varias arrobas a la espalda, con destino a un campamento. Utilizar los ríos y las quebradas implica conseguir y mover canoas, motores, gasolina, aceite, hacerse a una infraestructura compleja y usarla correctamente, pues siempre hay aviones y helicópteros procurando localizar cualquier movimiento desde el aire. Y también gente que puede delatar a cambio de una promesa de dinero por parte del Estado. Entonces nada es fácil, los sacrificios que tienen que realizar los guerrilleros son muy grandes. Eso lo tienen muy poco en cuenta los prisioneros, a quienes nunca faltó la comida, la dotación de vestir y para dormir, las medicinas más básicas, los útiles de aseo personal y todas esas cosas.

Era lógico que las cosas se pusieran más difíciles si el enemigo lograba conocer nuestra ubicación y lanzar sus operaciones por aire y tierra. Tropa por todas partes, aviones echando bombas sin importar un comino si mataban a los prisioneros, rastreo y seguimientos permanentes, ráfagas de ametralladora lanzadas por helicópteros, desembarcos sobre la ruta que llevábamos. La estadía en sitios fijos tenía que llegar a su fin, se acababan los campamentos, había que permanecer en marcha, en movilidad total, en disposición de combate. Responder por la vida, la integridad, la salud y la seguridad de los prisioneros se tornaba mucho más complicado en esas condiciones. Y sin embargo se hacía, bajo la lluvia y entre el barro, bajo el sol más implacable, en la oscuridad de las noches. Algo que muchos no pueden comprender es que la guerra es muy dura, en medio de tantas dificultades no puede haber hoteles de cinco estrellas.
 
EN CUANTO A LA ALIMENTACIÓN, en medio de los bombardeos, ametrallamientos, y el despliegue por tierra del Ejército, el suministro de víveres se realizaba al hombro de las tropas guerrilleras, o en lancha, hasta llegar a su destino que era la unidad encargada de los prisioneros de guerra. Los víveres se componían de leche, aceite, carbohidratos, verduras, tubérculos (yuca, ñame, etc.), proteínas, granos, enlatados, incluso otros artículos para la dieta de algunos prisioneros, como el caso de Géchem y uno de los norteamericanos, que no recuerdo cual.

Ingrid Betancur convocó en dos ocasiones a los demás prisioneros a declarar huelga de hambre, con el pobre argumento de que la tenía aburrida la misma comida. Era cierto que a medida que el operativo militar se incrementaba, el abastecimiento se hacía más difícil, ya no llegaban frutas y otros artículos como antes. Eso resultaría comprensible para cualquiera, menos para ella. Los policías y militares no se sumaron nunca a la huelga, tampoco los demás políticos. Sólo Ingrid y Clara. Si no me engaña la memoria, creo que lo máximo que aguantaron fue dos días, pero porque comían a escondidas de lo que guardaban de reserva. Se cansaban pronto y se quitaban las camisetas de la huelga. Entonces, desde la hora del desayuno, comían abundantemente, hasta pedir incluso más sopa y arepa, de las que antes detestaban.

Cuando teníamos campamento en medio de la selva, alrededor de él se mantenían las reses que se mataban cada 15 días, para el suministro de carne. Teníamos 250 gallinas, muchos patos, se mantenían de 20 a 30 cerdos. Contábamos con una panadería, con todo lo necesario para la elaboración del pan, y se hacía pan integral para los enfermos. Se les prestaba servicio de odontología, enfermería y peluquería. Había una biblioteca con buena literatura y documentos nuestros, a los cuales tenían acceso los prisioneros. Había televisión con DVD para presentarles películas. Teníamos a nuestra disposición 3 canoas con motores para el transporte y varias motosierras para tumbar y arreglar la madera necesaria para las instalaciones. La seguridad interna de los prisioneros era prestada por guerrilleros hombres, en parte porque eran mayoría con relación a los mujeres asignadas, y en parte para evitar que se repitiera lo que aconteció en el Bloque José María Córdoba, donde una muchacha se dejó seducir y luego escapó con un prisionero. Las mujeres estábamos asignadas a la seguridad externa, y a cumplir con los muchachos los trabajos necesarios en el campamento.
 
EN CUANTO A LA SALUD, se contaba con instalaciones sanitarias adecuadas al hábitat en que vivíamos. A los prisioneros siempre se les solucionaban los casos de salud, como las enfermedades tropicales del área, la planificación e incluso enfermedades diagnosticadas antes de su retención, según las solicitudes de algunos prisioneros, como diabetes, PA, problemas de colon, etc. Aun con las dificultades descritas, se les suministraban los medicamentos necesarios.

En su momento llegó la orientación de que Clara Rojas fuera nuevamente excluida de la cárcel, por su avanzado estado de embarazo. No voy a decir que fuera por maldad, seguramente se debía a las presiones sicológicas que sufría por causa de su estado en esa situación, pero lo cierto era que había que permanecer sumamente vigilantes con ella.

De pronto era poseída por una arranques incontrolables de nervios que la conducían a golpearse fuertemente la barriga, con el propósito declarado de perder el bebé. Al tratar de calmarla, gritaba enfurecida que ella no iba a poder explicarle al país el nacimiento de ese hijo. Se le organizó un dormitorio aparte, cerca de la enfermería, y le fueron asignadas dos guerrilleras y dos enfermeros para su cuidado, al igual que para la preparación de sus alimentos. Sus arrebatos eran constantes, nos gritaba e insultaba, nos trataba mal, se golpeaba la barriga, botaba los alimentos que le llevaban, nos llamaba violadores. Fue una verdadera odisea aguantarla hasta el momento del parto.

Una vez le comenzaron los dolores, se pensó que iba a tener un parto normal. Pero su actitud fue totalmente negativa, les gritaba de todo a los enfermeros. Ellos le indicaban que pujara y ella respondía que no podía, que se sentía débil, que la dejaran morir, que no quería seguir viviendo, y que una vez muerta se la enviaran a la mamá. En ese momento nuestra responsabilidad era salvarla y salvar a la criatura, y se hizo todo cuanto estuvo al alcance para lograrlo.

El conocimiento de los enfermeros en cuanto a cesáreas no era suficiente, y tampoco se contaba con el instrumental quirúrgico más adecuado. Pero con la mejor disposición se pusieron a la tarea de salvarlos a los dos. Tras practicarle una incisión vertical y buscar la criatura, por su extraña quietud, los enfermeros pensaron que el bebé estaba muerto. Entonces se esforzaron por salvarla al menos a ella, para lo cual procedieron a extraer al bebé cuanto antes.

En el forcejeo por conseguirlo, el niño sufrió la fractura del brazo. Pero lo cierto fue que ello lo condujo a reaccionar y moverse, por lo que los enfermeros descubrieron que aún vivía. Entonces se dedicaron a extraerlo con el mayor cuidado, logrando salvarle la vida, tanto a él como a su madre.

Ella tuvo que permanecer cerca de una semana con la incisión abierta, por causa de una infección que le cayó por causa de alguna bacteria. Se le aplicaron todos los cuidados médicos posibles, hasta que finalmente se logró curarla.

Pero luego vino el problema de que no le bajaba suficiente leche para amamantar al bebé, además de que ella no tenía la menor idea de cómo hacerlo. Por entonces había una muchacha, Yency, a quien todavía le bajaba leche. Era la compañera sentimental de Sombra por esos días, y ella se hizo cargo de alimentar al niño, lo cual logró hacer durante un mes. Luego la sucedió otra compañera, Marta, y finalmente otra, hasta que se les secó la leche a todas las que le bajaba. Entonces la alimentación de la criatura continuó con leche S-26 de tarro.

El camarada Jorge, El Mono, había ordenado abastecer con leche, pañales desechables y de tela, ropa, cremas, jarabes, en lo posible todo lo necesario tanto para el bebé como para la madre. Todo eso se le suministró a ambos.

Se decidió entablillarle el brazo al niño, lo que procuró hacerse de la mejor manera. Pero Clara se mostraba siempre muy ruda con él, y lo lastimaba con frecuencia. Después de la recuperación, se permitió que Clara permaneciera durante dos meses en el campamento.
En ese tiempo, las muchachas que cuidaban el niño se dedicaron a enseñarle todo lo relacionado con su cuidado: cómo había que bañarlo, cambiarle los pañales y la ropa, prepararle el tetero, cómo alzarlo para que el brazo no se le lastimara, cuáles eran los horarios en que dormía el bebé. También le insistieron mucho en el aseo personal de ella misma para evitar cualquier infección.
 
LUEGO VOLVIÓ A LA CÁRCEL CON EL NIÑO. Transcurrieron 3 días durante los cuales el niño lloraba mucho. Entonces Ingrid pidió audiencia para hablar con el encargado de la unidad, ya para entonces el camarada Alberto, pues se había ordenado relevar a Sombra.

El planteamiento de Ingrid fue que le quitaran el niño a Clara, porque a su juicio ella, pese a ser su madre, o lo dejaba morir o lo salía matando. Si aquello no resultaba posible, pedía que al menos las guerrilleras encargadas de llevarle el alimento al niño, lo revisaran detenidamente pues era seguro que tenía algo.

En atención a su solicitud se dispuso la revisión del bebé. Clara había sido muy descuidada, le había dejado dar pañalitis, y no sé de qué grado, pero lo cierto era que tenía los testículos y el penecito en carne viva, y su brazo se hallaba desentablillado, morado, y salido del sitio. Informado de eso el camarada Jorge, se recibió la orientación de mantener al niño en el campamento, para curarlo y cuidar de él como era debido, llevándoselo a la mamá dos veces al día, para que lo viera y mimara.

En una de las ocasiones en que le llevan el bebé, Clara lo agarra y lo aprieta con rabia, lastimándole de nuevo el bracito. Entonces se lo siguen llevando, pero por fuera de la malla, para que solamente lo vea. Igual, en un descuido, las muchachas siempre son nobles y se lo acercan demasiado, Clara le aferra el brazo enfermo con fuerza, con mala intención. Esta vez su afectación fue más grave, porque al niño ya le estaba soldando la fractura y con el brusco jalón, le quedó el brazo casi colgando en el musculo. Al obligarla a soltar la criatura, Clara comenzó a gritarnos cosas terribles, a insultarnos, se jalaba el pelo, golpeaba la malla, parecía completamente enajenada. A partir de ese momento se le prohibió todo contacto directo con el niño, se lo llevaban sí, pero para que lo viera de lejos.

Al bebecito le sanó definitivamente el brazo, pero le quedó torcido. No teníamos recursos para practicarle una cirugía de corrección, esas son cosas de especialistas. Con el tiempo la propia Clara solicitó que le permitieran una audiencia con el encargado. Cuando se la conceden, solicita respetuosamente que le dejen tener el niño, comprometiéndose con todos los argumentos posibles a no volver a hacerle daño. No se accedió completamente a su solicitud, se le tenía desconfianza, cada vez que se le permitió tenerlo había terminado lesionándolo. En sus frecuentes momentos de depresión aseguraba que ella no quería a ese niño, que esa criatura le había desgraciado para siempre la vida.
 
YA ME REFERÍ AL CAMBIO DE LAS CONDICIONES de reclusión. Por fortuna para Clara, para el bebé y para todos, lo anterior tuvo lugar mientras estuvimos establecidos en el campamento en medio de la selva, en los límites entre el Caquetá y el Guaviare. Pero en el 2004 arreció el Plan Patriota, y por esas cosas de la guerra, un desertor que se vuela, va y se entrega al Ejército, suministrándole la información sobre nuestro paradero. La orden del Mono no se hizo esperar. Era necesario evacuar el campamento por completo y emprender la marcha en dirección al Séptimo Frente, en los límites con el departamento del Meta.

Una compañía móvil de guerrilla podría cumplir esa orden sin mayores complicaciones, pero para nosotros, con el grupo de prisioneros, varios de ellos enfermos y desmoralizados, con mujeres y hasta con un bebé de brazos, atravesar semejante extensión de selva, cargando a la espalda todo lo que fuéramos a necesitar, resultaba sumamente difícil. Varios de los prisioneros, quienes no sabían lo que sucedía y a los que tampoco se le podían dar muchas explicaciones, parecieron ponerse de acuerdo para complicar más las cosas.

Un guerrillero promedio debe cargar en su equipo a la espalda entre dos y tres arrobas de peso, aparte de sus fornituras, parque, granadas y fusil que debe portar a todo instante por necesidad. Una marcha por la selva puede comprender, en un día, entre diez y veinte o más kilómetros a pie, en dependencia de los obstáculos que encuentre, como rebalses, ríos, filos empinados y demás. Y debe cumplirse así llueva, truene o haga el más ardiente de los soles. Mientras todos caminen y carguen no hay mayores problemas de los normales.

Pero otra cosa sucede cuando hay enfermos, gente que no puede caminar, o cargar con su dotación a cuestas. El peso que deberían llevar estos hay que repartirlo entre los demás. Si hay que cargar a alguno en hamaca, debe destinarse un grupo de seis para ello. Dos, liberados de todo peso, levantarán en sus hombros la vara a la que se ata la hamaca que carga al enfermo, y a toda la velocidad que puedan andar, intentarán avanzar el trecho más largo posible, digamos, medio kilometro, o algo así, hasta que su cuerpo no de más. Entonces descargarán la hamaca sobre los hombros de otros dos que van a relevarlos. Y estos un trecho adelante en los terceros. Mientras unos cargan al enfermo, los otros cuatro se echan a remolque, encima de su propia dotación, los equipos y las armas de los que cargan, marchando inmediatamente atrás de ellos. No se descansa, cuando se descarga al enfermo sobre los otros, hay que echarse encima el propio equipo y la dotación de los que cargan al enfermo. El único descanso se produce cuando hay que soltar ese peso para cargar la hamaca con el enfermo. Esa es una tarea que requiere fuerza, energía y determinación sin igual. Generalmente la cumplen hombres, aunque a veces hay muchachas con la fortaleza física para medírsele también a esa tarea.
 
PUES BIEN, VARIOS DE LOS PRISIONEROS, entre ellos el ahora General Mendieta, a quien vale aplicar aquella sentencia de que llora como mujer lo que no fue capaz de hacer como hombre, declararon que no se sentían en condiciones de marchar por entre la selva. Se declararon enfermos gravemente incapacitados. La propia Ingrid Betancur, siempre tan estirada, decidió alegar en su beneficio, que ella tampoco estaba en disposición de ponerse a caminar. Según dijo, ella estaba muy bien en su casa y nosotros la teníamos aquí contra su voluntad. Así que también se sumó a la huelga. Exigió que la cargáramos o la dejáramos ahí. No fue un momento fácil. Sabíamos que el Ejército avanzaba por tierra hacia el sitio y que en cualquier momento comenzarían los bombardeos, ametrallamientos y desembarcos de tropa.

Si ahora escriben libros, cuentan historias dramáticas o reclaman indemnizaciones, lo hacen olvidando que siguen con vida gracias a que los guerrilleros de las FARC decidimos enfrentar todas las dificultades con ellos encima, antes que abandonarlos en medio de la manigua donde no habrían sobrevivido ni un par de días. Aparte de los que hubo que cargar en hamaca por necesidad o por capricho, tuvimos que asignar dos guerrilleras para que se hicieran cargo del niño, cuidando que nada pudiera afectarlo.

Los propios norteamericanos prisioneros plantearon que en esas condiciones resultaba imposible encender radios transistores para la seguridad de todos. Un avión podía ubicarnos por la señal que emitieran. Y también recomendaron otras medidas, con el objeto de evitar que fuéramos a ser víctimas de los bombardeos aéreos. Sabían que en esas circunstancias, como habían vivido ya en el pasado, el Ejército colombiano no haría distinción entre guerrilleros y prisioneros. La orden de Uribe era quitar ese problema de encima, si había que matar los prisioneros con todo y guerrilleros mejor para él. Las muertes siempre serían adjudicadas a la guerrilla, en eso los grandes medios de comunicación no fallarían.

Por eso en adelante se restringirían muchas cosas, empezando por los radios, las linternas y luces en las noches, el resplandor y el humo de los fogones, la secada de las bolsas plásticas al sol, etc. También es justo decir que cuando se habló con todos los prisioneros sobre las nuevas condiciones, la mayoría adoptó una actitud distinta a la de Ingrid y Mendieta. Comprendieron de qué se trataba y se mostraron dispuestos a afrontarlo.
 
MARCHAMOS DURANTE DÍAS Y SEMANAS en medio del invierno por la selva, guiados con una brújula, un mapa, un transportador y un compás. Nos habían dado las coordenadas de la ruta, y aunque cargábamos un GPS, ese tipo de aparatos eran muy nuevos para nosotros y ninguno sabía usarlo correctamente. El camarada Alberto pidió permiso al Mono para que uno de los norteamericanos nos explicara y él confirió la autorización. Recomendó que le pidiéramos el favor al más viejo, pero éste no supo explicarnos o no le entendimos, porque su español era muy deficiente. Nos tocó seguir con las herramientas que teníamos. Nos abastecimos en los equipos de economía, carne, gallinas, el menaje, o sea las ollas, los casinos o carpas para la rancha, palas, hachas, manilas, planta eléctrica; gasolina, medicinas, municiones, la alimentación para el niño, todo lo necesario.

Iniciamos la dura caminata por la ruta trazada, rompiendo por entre la selva y desconociendo los obstáculos. Sólo sabíamos que el Ejército ya se encontraba en el área y que debíamos tener mucha disciplina pues podríamos tropezar con alguna patrulla. Es de recordar que el Plan Patriota se caracterizó por el alto número y el gran tamaño de las patrullas que penetraban a la selva, batallones completos de contraguerrillas, divididos en dos o tres columnas separadas unos cien metros entre sí, para auxiliarse mutuamente en caso de entrar en combate.

El Mono, que siempre estaba pendiente de nosotros por la radio, orientó al camarada Alberto que dejara tres guerrilleros en el campamento, con comunicación permanente con nosotros, para que sembraran minas en los accesos al mismo. Ese comando sería a su vez nuestra retaguardia, con la consiga de marchar tres días después de haber salido nosotros. Como eran pocos, no tardarían en alcanzarnos. Su tarea fundamental era borrar cualquier rastro nuestro.
Teníamos dos días de marcha cuando escuchamos con toda claridad disparos y ruidos de mortero en dirección al lugar donde estaba el campamento. Eran las quince horas. Desde ese momento el comando no volvió a reportarse por la radio. Hasta entonces habríamos avanzado unos catorce kilómetros. El Ejército ya se encontraba en el lugar de nuestra partida dos días atrás. Después supimos que de ese comando sobrevivieron dos muchachos, un guerrillero y una guerrillera, que duraron perdidos durante un mes completo en medio de la selva, sosteniéndose con el agua de las cañadas y las pepas y cogollos que sabían se podían comer. Aparecieron, vestidos de jirones, en una compañía de combate nuestra que los acogió con alegría.

El camarada Jorge decidió enviar compañías de combate en nuestro auxilio, unas para que retuvieran el avance de la tropa y otras para encontrarnos y apoyarnos. Pero para eso iba a ser necesario que transcurrieran varios días. A partir de ese momento comenzó el sobrevuelo de helicópteros y aviones por sobre la selva en que nos movíamos. Alberto pidió permiso al Mono para cambiar la ruta, y él nos dio su consentimiento. Alberto sacó el mapa y comenzamos a buscar una ruta que nos condujera al cruce más angosto del río Tunia, que conocíamos como La isla del Sol. Señalamos la ruta en el mapa y nos dispusimos a avanzar.

Antes de partir, se acordó que 8 unidades quedaran como retaguardia en ese sitio. Con el propósito de perder por completo el trillo a la tropa que nos seguía, nos metimos a un rebalse y comenzamos a avanzar con el agua a la cintura y a veces al pecho. Así anduvimos todo aquel día. Era tan dificultoso el tránsito con carga, que Ingrid prefirió descender al piso y comenzar a caminar. El bebé lloraba de manera incesante, había muchas espinas que herían el cuerpo. Cuando pasaban los helicópteros sobre nosotros, Ingrid se ponía como loca, y comenzaba a gritar con todas las fuerzas que ahí estábamos. Esa situación, por encima de lo ridícula, pues resultaba imposible que la escucharan, exasperaba a los demás prisioneros, militares, policías y políticos, que le exigían encarecidamente que se callara. Comprendían que ese tipo de actitud ponía en peligro la vida de todos, y la reprochaban por esas ocurrencias absurdas.
 
A LAS 17 HORAS LOGRAMOS POR FIN SALIR del rebalse. Para cualquier rastreador resultaba imposible encontrar un rastro en la selva tras esa maniobra. Casi todas las gallinas llegaron muertas. Todos teníamos la piel cubierta de sanguijuelas, la dolorosa y repugnante plaga de los pantanos. Al único que no se le subió ninguna fue al bebé, seguramente que porque nunca se rozó con el agua. Unos fuimos a buscar leña y pelarla, otros a explorar en todas las direcciones posibles. Los enfermeros se dedicaron a ayudar en la extracción de las sanguijuelas, los prisioneros fueron guiados a tomar un baño. Ubicamos un área para pasar la noche y Alberto se dedicó a trazar la ruta del día siguiente. Todo eso tocó hacerlo muy rápido, pues se prohibió alumbrar lo más mínimo después que oscureciera. No se podía hacer la menor bulla. Pusimos bejucos por los caminitos para guiarnos hasta los puestos de guardia, sanitarios y caletas. Nos ubicamos por guerrillas.

También hubo que regresar tres guerrilleros, para encontrar a los 8 que quedaron atrás. Volvimos a reuniros todos. A las 4: 15, en la madrugada, ya estábamos todos listos, al lado de los equipos, en silencio. Preparábamos de una vez el desayuno y el almuerzo. Las muchachas cargaban agua hervida para prepararle los alimentos al niño y para darle a beber para la sed. Ese día salimos tarde porque se prepararon todas las gallinas que llevábamos y fritamos además la carne para que no se dañara.

En esas condiciones, Clara, conmovida, se dirige a Alberto y le manifiesta que si quiere, ella también puede ayudar a llevar al niño. Y como alternativa le plantea que las muchachas que lo carguen caminen al lado de ella, o que la dejen a ella caminar al lado de esas muchachas. Alberto le dice que si se comporta adecuadamente con el niño, se le permitirá cargarlo durante los momentos de descanso. Pero le advierte en forma terminante que no puede maltratarlo en lo más mínimo, ni mucho menos intentar matarlo, como lo ha hecho varias veces. Ella da su palabra.
 
EN LAS MARCHAS ALBERTO DABA LOS GRADOS A la vanguardia, que se componía de 7 e iba adelante con la brújula. La seguíamos otros 6, con machetes, abriendo camino porque el terreno estaba cruzado de bejucos. Era dificultoso avanzar con el enfermo que se cargaba en la hamaca. Los de la brújula nos la rotábamos, caminando 40 minutos al máximo de velocidad, y haciendo paradas para esperar la llegada del personal. Comenzamos a encontrar los trillos de las patrullas del Ejército.

A los pocos días nos llevamos un buen susto. De brujulera iba Mariela y yo la seguía. Unos diez metros atrás venían los otros. A eso de las once de la mañana, estando al borde del barranco que caía al río, oímos un tropel un poco adelante. Inicialmente pensamos que se trataba de una danta. Al avanzar un par de pasos más, vimos mover unas hojas del lado de abajo. Lo que fuera se dirigía exactamente hacia nosotras. Paramos y le hicimos seña a los de atrás para que se quedaran quietos, porque venían abriendo camino. Al detallar hacia adelante percibimos que se trataba de gente. Nos tendimos de inmediato. En esos momentos hasta la respiración le parece bullosa a una, ya no había tiempo para avisarle al grueso del personal, teníamos los bultos encima. Mayor fue nuestro susto cuando vimos uniformes chispeados, enseguida pensamos en el Ejército.

Preparamos nuestras armas para disparar, cuando vimos a uno hacerse a un lado. Vestía sudadera negra y un suéter de color azul. Las palabras que decía hacían parte del vocabulario nuestro. Esperamos otro poquito para verificar, y conocimos un camarada de nombre Jeferson. El alma nos volvió al cuerpo, pero teníamos el problema de cómo hacer para pararnos sin que ellos nos fueran a disparar, pensando que éramos enemigo. Hasta que nos levantamos las dos mujeres y dijimos en coro, Jeferson. Ellos se tendieron y se quedaron quietos, sin decir nada. Nosotras avanzamos hacia ellos, y así fue como no dispararon, pues venían en busca de nosotros.

Fue la primera compañía que nos encontró. Ya con ellos se hacía más fácil el avance porque cubrían a los laterales y nosotros marcharíamos en el centro. Bueno, después de ese susto, nos encontramos con el obstáculo del cruce del rio Tunia, que se encontraba crecido porque era el mes octubre, temporada de invierno. Llegamos a la orilla y enviaron a buscar unos potrillos (canoas pequeñas de madera). Solo encontraron uno en el que cabían apenas dos personas. Para pasar dos compañías así, nos demoraríamos mucho. Entonces extendieron las manilas de orilla a orilla del rio y nos cruzamos agarrados de ellas. Para cruzar los equipos hicimos motetes con ellos, al bebé lo cruzamos en el protillo. Habíamos llegado a ese sitio a las doce, sólo a las dieciseís terminamos de pasar.
 
EN LA COMPAÑÍA DE NOSOTROS LLEVÁBAMOS UNA PERRA que se quedó al otro lado y comenzó a ladrar. A las 20 la cruzaron. Al día siguiente salieron las exploraciones y encontraron trillo fresco del Ejército, lo cual nos obligó a desviar la ruta. La perra sin duda olfateó la presencia cercana de la tropa y comenzó a ladrar mucho. No hubo manera de hacerla callar, así que nos tocó tomar la dolorosa decisión de matarla. A partir de ese día se desencadenó por completo el invierno, pisábamos a cada rato el trillo del Ejército, así como ellos encontraban el nuestro con frecuencia. Nos comenzamos a llenar de nuches, leishmaniosis, ronchas feas por la picudura de las sanguijuelas, gripa, las provisiones se nos fueron agotando.

La aventura fue grande, pero pudimos cumplir con nuestra misión, conduciendo todos los prisioneros a salvo. Aquello es ahora apenas un recuerdo, que muchos, y más ahora, con lo de La Habana, pretenden utilizar contra nosotros. Estoy segura que en lo del niño de Clara no hubo la mínima intención de maldad o de engaño por parte de las FARC. En el Séptimo se recibió la orden de dividir los prisioneros en varios grupos. Ya nunca volverían a estar todos juntos. La guerra arreció en adelante con toda la intensidad, algo que muy pocos pueden siquiera imaginar en qué consiste. La decisión de poner el niño de Clara bajo el cuido de una familia campesina, obedeció sin duda alguna a una decisión temporal e inconsulta, que se correspondió a la naturaleza de la confrontación. Por eso mismo no pudo volver a recogérselo como se lo esperaba.

Clara Rojas es ahora Representante a la Cámara, en representación de la ultraderecha. Se presenta como una víctima nuestra. Con la mano en el corazón, puedo decirle que no tiene ese derecho.

Montañas de Colombia, 1 de septiembre de 2014.

Piedras en el Zapato - Documental Antiminero

SANARTE EN CUERPO Y ALMA