ELSALMON - Revista

... Gracias por elegir la dirección contraria, la de el salmón, que frente a la corriente reinvindica la vida y la dignidad como principios supremos de una Colombia justiciera y soberana... ¿Calamar o Salmón? http://elsalmonurbano.blogspot.com

El día que un Beatle y un Rolling Stone fueron secuestrados por Carlos Lehder



|Por: Iván Gallo | julio 28, 2014|

A principios de 1978 los narcotraficantes colombianos estaban hastiados de tener que vérselas con intermediarios gringos para meter las toneladas de coca que distribuían en Los Estados Unidos. El negocio era rentable pero podía ser mejor. Por eso, cuando a Carlos Lehder se le ocurre la grandiosa idea de comprar Cayo Norman, una pequeña isla de Bahamas compuesta de unos cuantos cientos de acres de tierra ubicada a unos cuantos kilómetros de las costas de la Florida, y desde allí iniciar el vendaval de cocaína que caería sobre territorio norteamericano en los siguientes cuatro años, la historia del narcotráfico cambiaría para siempre.

Desde ese momento Lehder y sus compinches eran tratados como reyes en las islas y no había un solo dirigente o militar local que no recibiera algo de su acostumbrada generosidad. El dinero del narcotráfico permeó la economía local y allí ‘El Loco’ no sólo estableció un emporio económico que catapultaría al Cartel de Medellín como la organización criminal más rica del mundo, sino que desde Cayo Norman el quindiano armaría las rumbas más estrafalarias que el Caribe haya podido recordar.

Contrario a los gustos musicales que podían tener Rodríguez Gacha, quien disfrutada del corrido y la ranchera, o Pablo Escobar quien se derretía por las baladas de El Puma y Camilo Sesto, Lehder era un amante del rock y esa fascinación le hizo conocer de frente a rutilantes estrellas del género mientras fue el rey de Cayo Norman. Con algunas de ellas, aprovechando el gusto que tenían por la noche y las drogas, llegó a ser su amigo. Tony Sánchez, antiguo dealer, chofer, guardaespaldas y parcero de Keith Richards, afirma que era común ver en plena gira a narcos colombianos acercándose a los Rolling Stones, regalándoles miles de dólares en cocaína. Mick Jagger, siempre cuidadoso de su imagen, se mantuvo siempre al margen, pero Ron Wood, el guitarrista que reemplazaría desde 1974 a Mick Taylor en la banda, llevado por su adicción al juego, la rumba y la droga, intimó más de lo que debía con el muchacho de Armenia.

Era diciembre de 1979 y Roonie vivía el fin de una larga temporada en París con Josephine, la blonda y voluptuosa muchacha con la que se casaría un par de años después. Se acababa la década y Francia empezaba a ponerse helada. El rocker y su chica querían ver playa, palmeras y sol.

En una fiesta parisina se encontraron con Lehder. Conversaron un rato y éste, al escuchar que los tortolitos buscaban un lugar tranquilo y cálido para seguir disfrutando de las mieles del amor, les sugirió que el mejor sitio para ser feliz era la mansión que él tenía en Cayo Norman. Los ojos desorbitados de Lehder, adicto a los CS o “Cigarrillos Sucios” unos largos, gordos y explosivos baretos de marihuana mezclados con heroína, se brotaron aún más al pensar en las posibilidades rumberas que implicaría tener a un Rolling Stone en su casa. Sin esperar la respuesta de sus invitados “Decidió que nos íbamos con él y no creo que tuviéramos mucha más opción” escribe el propio Wood en su autobiografía y prosigue: “No fue tanto una invitación como una orden. Era un tipo muy dominante”. Para tranquilizarlos un poco los llevó a un rincón de la fiesta y abrazando con fuerza a un embaladísimo Ringo Starr les dijo que él también se iba de juerga a “La casita de Bahamas”.

Lehder había soñado con llevar a la “Posada Alemana”, su búnker en Armenia, al cuarteto de Richmond pero las condiciones al final nunca se dieron. Ahora tendría como consuelo pasar una temporada con un beatle y un Rolling Stone en su propia isla.

Al otro día, sin haber dormido, arrancaron para el Caribe. En todo el trayecto Lehder, a quien Ron Wood se refiere todo el tiempo con el alias de “Víctor”, no paró de decir incoherencias y de fumarse, uno tras otro, sus cigarrillos sucios. Siempre hablaba muy alto y su lenguaje era una rara mezcla de vulgaridades dichas en español e inglés. En el avión no venía Ringo, al preguntarle Wood al narco por qué no estaba el beatle, este le dio una cariñosa cachetada en la cara y le dijo que no se preocupara porque el baterista “Ya se encontraba en camino”.

Aterrizaron en la pista de kilómetro y medio que “Víctor” había mandado construir en Cayo Norman. Los acomodaron en un majestuoso Bungalow y a las pocas horas apareció Ringo quien, según palabras del guitarrista “Venía cabreado”. Pero la tensión se disiparía cuando Lehder los llevó a conocer el modernísimo estudio de grabación que había construido para que “Artistas de la talla de ustedes toquen para mi” y diciendo esto prácticamente los músicos entendieron que más que una invitación era una orden del narco.

Pasaron días enteros tocando en la sala de grabación para el capo. Este sólo atinaba a sonreír y a viajar en su nube opiácea. Muchachos entre 15 y los 18 años, deambulaban semidesnudos por la mansión mientras las paredes de estas retumbaban por los riffs salvajes de Ron Wood.

De noche salían a ver las estrellas y a entregarse a las paletadas de coca. Había una habitación cuyas paredes y pisos estaban tapiadas de cocaína “Era como la cueva de Aladino” recuerda Wood.

En la noche el rey de Cayo Norman se encerraba con su corte de ángeles en una casa que quedaba al otro lado de la isla. A los músicos solo los veía como personal que se ocupaba única y exclusivamente de tocar sus instrumentos. La situación duró cerca de un mes y a mediados de enero de 1980, Lehder, acosado por sus socios del Cartel de Medellín que le pedían más compromiso con la causa y menos rumba, decide liberar a los ingleses. Se despidió de ellos haciéndoles prometer que irían a Colombia, quería que conocieran el Quindío, los cafetales y juntos hacer un alucinado viaje por el valle de la coca. Nada de esto se pudo hacer, “Víctor” caería seis años después y todavía purga una pena de la cual no saldrá vivo.

Para el Stone y el Beatle su estancia en la isla, siendo invitados del capo colombiano, sólo es un mal recuerdo “tocábamos tanto que en esos días compuse una canción llamada Tiger Balm… no hace mucho que Ringo y yo estuvimos recordando los días en que fuimos rehenes de aquel tipo, intercambiando rayas por riff y golpecitos de tarjeta por golpes de batería”.


Dictadura Judicial: El procurador Ordóñez inhabilitó y destituyó al profesor universitario Miguel Ángel Beltrán por 13 años



| Por  Dick Emanuelsson, sub director ANNCOL|

En Bogotá “El Procurador de Uribe” inhabilita y destituye al profesor universitario Miguel Ángel Beltrán por 13 años. Es una clara venganza por la liberación del director de ANNCOL, Joaquín Pérez Becerra hace una semana. Las “pruebas” de la Fiscalía Colombiana se basan en la criminalización del pensamiento de los colombianos.

– Hoy me hubiera querido compartir con ustedes en el encuentro, pero dada a mi situación jurídica no me es posible. Sin embargo, estoy con ustedes en esta otra forma de estar. Y de aquí seguiré luchando y trabajando por la libertad para todos y todas prisioneros políticos, exigiendo respeto a los derechos humanos de la dignidad humana de todas las personas privadas de libertad, dice la ex presa política Liliany Obando en un saludo al evento hoy convocado por la organización de defensa a los presos políticos y de guerra, “Larga Vida a las Mariposas”.

La defensora de los derechos humanos y de los campesinos, trabajó en la martirizada organización campesina Fensuagro, fue procesada en el 2008, un proceso que duró cuatro años. La condena terminó en una sentencia de 70 meses de prisión domiciliaria y una multa de casi 400.000 dólares, una suma completamente imposible para pagar.


Nuevo atentado contra el pensamiento libre

Solo un día ante el evento en solidaridad a los presos políticos, la Procuraduría de la Nación, encabezada por Alejandro Ordóñez inhabilitó y destituyó al profesor universitario Miguel Ángel Beltrán por 13 años.

¡Que miedo tiene el Estado por el pensamiento del flaco Beltrán!

La sentencia es una clara venganza por la liberación del director de ANNCOL, Joaquín Pérez Becerra hace una semana. Los jueces del Tribunal Supremo de Bogotá de la segunda instancia encontraron que las pruebas presentadas por la Fiscalía en la primera instancia se basaban en la criminalización del pensamiento de los colombianos y sapos preparados y comprados por los agentes de la fiscalía.

Hay que recordar que en mayo de 2009 Beltrán fue deportado de México donde adelantaba estudios en la Universidad Autónoma de México. Estuvo encarcelado durante dos años y en junio de 2011 fue absuelto.

“Triunfó la verdad, el pensamiento crítico no es terrorismo. Fueron dos años duros”, fueron las primeras palabras a la prensa pronunciadas por Beltrán tras conocer el fallo, cuya argumentación completa se dará a conocer en audiencia el próximo 8 de junio, citada por la Revista Semana.

Y ahora vuelve a condenarlo.

“Si no podemos meterle a los calabozos, pues le hacemos la vida imposible, inhabilitándolo en su profesión y carrera”, parece que argumenta la Procuraduría.

“Difundió el pensamiento revolucionario de las Farc”

Según “El Procurador de Uribe”, como lo tildan juristas y periodistas a Ordóñez y citado por el diario El Tiempo, “las pruebas evaluadas por el organismo de control, Beltrán Villegas, cumplió tareas políticas dentro de la organización ilegal, difundió con sus escritos el pensamiento revolucionario de las Farc, divulgó las ideas del grupo armado ilegal en foros internacionales, organizó eventos en la Universidad Nacional con sentido político”.

¿Qué nos dice eso?

Que la Fiscalía no pudo probar y no ha podido desde varios años probar que Beltrán es guerrillero. La sentencia el 2011 es muy clara en ese sentido.

El profesor Beltrán es una persona pública que ha ejercido su papel fundamental como profesor en la Universidad Nacional en Bogotá, es decir, invitar a los alumnos a profundizar el pensamiento, investigar y cuestionar lo elaborado. Así de sencillo funcionan todos los profesores serios en el mundo. Y así trabajamos también nosotros los periodistas.

Pero en Colombia pensar es un delito, el Poder Fáctico, del cual la procuraduría y la Fiscalía son servidores. El Poder está preocupado porque el debate, la discusión alrededor ¿Qué país queremos en un futuro en paz? no la enfrenta por falta de argumentos. Por eso aplica lo histórico, la represión y la cárcel para aquellos que no se subordinan al Estado represivo.

¡Colombia necesita más Miguel Beltrán y Liliany Obando para reventar el silencio y comenzar a intercambiar ideas y construir país!
 

Gianni Vattimo acusa a Israel y desata la ira


|Por Elena Llorente| Desde Roma|

El escándalo desatado por las durísimas acusaciones –y poco comunes en boca de un intelectual– de un prestigioso filósofo italiano, Gianni Vattimo, contra Israel –pero no contra los judíos, según él mismo aclaró–, en el actual conflicto armado con Palestina, no parece terminar. Ayer, la comunidad judía de la ciudad de Ancona (Este de Italia) dijo que renuncia a patrocinar el Festival Adriático Mediterráneo por las frases del filósofo turinés llenas “de odio por los judíos y por Israel” y dado que este año el Festival tiene en programa entregarle un premio a fines de agosto.

Actual profesor emérito de la Universidad de Turín, doctor Honoris Causa de varias universidades del mundo, entre ellas la de La Plata, autor de numerosos libros y ex parlamentario europeo, no es la primera vez que Vattimo expresa contundentes críticas contra Israel. Pero las de esta vez, a una radio de Milán hace algunos días, fueron tal vez las más agresivas, sobre todo en este momento de agudos enfrentamientos en Medio Oriente. “Israel es un estado canalla”; “Israel es un estado nazi y fascista, peor que Hitler”; “Yo diría que ha llegado el momento de hacer las Brigadas Internacionales, como en España, porque Israel es un régimen fascista que está destruyendo un pueblo entero. España no era nada en comparación con esto. Se está haciendo un genocidio, nazi, racista, colonialista, imperialista y es necesaria la resistencia”, dijo Vattimo en el programa La Zanzara –famoso en Italia por su estilo provocativo– de Radio 24 de Milán. Y más adelante agregó: “La prensa internacional e italiana lloran porque dicen que ha habido una lluvia de misiles sobre Israel. Pero Hamas ¿cuántos muertos ha provocado? Ninguno. Los pobres no tienen armas, son miserables y mantenidos en esclavitud como toda Palestina. Y sus misiles son como de juguete. Quisiera promover una campaña internacional para reunir fondos y permitir a los palestinos comprar armas verdaderas, verdaderos misiles. Europa debería darles armas gratis a los palestinos”.

“¿Contra quién está usted?”, le preguntaron los entrevistadores. “Contra quienes bombardean hospitales, clínicas, niños. Yo no sé manejar armas, pero aprendería con gusto para combatir a los marranos israelíes sionistas, que no tienen nada que ver con los judíos”, respondió. “Los palestinos han sido expulsados de sus tierras y son víctimas de un genocidio con la excusa del Holocausto. Al exterminar a los palestinos, están repitiendo el Holocausto pero al revés” (...) “Es una guerra de exterminio. Son peor que Hitler, porque tienen el apoyo de las democracias occidentales”, concluyó, aclarando que la idea sobre el estado nazi de Israel, la comparten “muchos judíos italianos”.

La comunidad judía no se hizo esperar. Contestó duramente las afirmaciones de Vattimo a través de Renzo Gategna, presidente de la Unión de Comunidades Judías Italianas que prometió estudiar medidas legales contra el filósofo turinés. Según Gategna, Vattimo ha usado “los peores estereotipos de nuestro tiempo para afirmar la propia hostilidad respecto del Estado de Israel”, diciendo entre otras cosas “que el pueblo judío, de perseguido se habría transformado en perseguidor”. Se trata “de un conjunto de ilaciones que no merecen respuesta”, salvo, aclaró, “por el hecho de que se ha construido un programa radial exitoso, pero de modo inaceptable, y que tiene influencia sobre los jóvenes”.

Mientras la comunidad judía se erguía defendiendo a Israel, Vattimo reiteraba días después algunas de las cosas que había dicho en la radio. “Me parece razonable ayudar a Hamas a obtener armas más eficaces para defenderse del Goliat Israel, que posee todos los instrumentos defensivos y ofensivos más modernos, proporcionados por Estados Unidos”, escribió en su blog. El mundo político italiano, mientras tanto, mantuvo silencio, por diplomacia o porque está embarullado en el Parlamento tratando de resolver 7000 enmiendas presentadas para el proyecto de ley de reforma del Senado.


Se profundiza crisis hospital regional Federico Lleras Acosta en Ibagué



|Por Nelson Lombana Silva|

La crisis del hospital regional Federico Lleras Acosta con sede en Ibagué, Tolima, cada vez se profundiza más producto de las medidas nefastas tomadas por las autoridades en el marco del neoliberalismo.

La deuda de las EPS con el principal centro asistencial del departamento de Tolima se mantiene, en la actualidad supera la cifra de $125 mil millones de pesos. La proyección era facturar mensualmente por $28 mil millones de pesos, pero en realidad lo está haciendo por solo $7 mil millones. Es decir, hay un déficit de $21 mil millones de pesos que se va incrementando desafortunadamente.

Para completar el cuadro desolador y, como la cuerda se rompe por la parte más débil, a partir del primero de julio se presentó en este centro asistencial una verdadera “masacre laboral”, al ser separados de sus cargos 105 trabajadores, según señala el dirigente sindical Mario Nel Mora Patiño.  

Adicionalmente, una investigación realizada por la Superintendencia Nacional de Salud, estableció que el hospital adolece de tres factores propios del sistema capitalista: Corrupción, mala gestión y politiquería.

Todos estos males se ponen en evidencia comenzando por el gerente del Federico Lleras Acosta. El afán politiquero llevó al gobernador a nombrar a un administrador agropecuario, cuando lo obvio era que hubiera nombrado a un administrador en salud. Así las cosas, según el líder sindical, le cabe una gran responsabilidad al gobernador Luis Carlos Delgado Peñón de la crisis que sufre el hospital al insistir en sostener en este cargo al doctor José Raúl Cuellar.

El presidente Santos se comprometió a no liquidarlo si no a intervenirlo, al parecer inyectándole recursos económicos. Amanecerá y veremos, dijo el ciego.

El pasado 8 de julio hubo un debate en la asamblea departamental y al parecer el gerente maquilló cifras para salir del paso. Es decir, les mintió a los diputados, señala Mario Nel Mora Patiño, quien anunció que colocará ante los entes competentes estas posibles anomalías.

Para las páginas web: www.pacocol.org y www.semanariovoz.com habló el líder sindical de la ciudad de Ibagué, quien al parecer se encuentra seriamente amenazado y esto dijo:  

-         ¿Cuál es la situación actual del hospital regional Federico Lleras Acosta?

La situación del hospital regional Federico Lleras Acosta es supremamente difícil, derivado de la misma política del Estado con relación a las EPS que le deben más de $125 mil millones de pesos. Eso ha influido para que el hospital no tenga recursos para comprar nuevamente los insumos y por ende se ha desmejorado la calidad en la prestación de los servicios.

También es cierto que el hospital Federico Lleras Acosta carece de una buena gerencia por cuanto el actual gerente, el doctor José Raúl Cuellar es un gerente que no es del área de la salud, es un administrador agropecuario que nada tiene que ver con la salud.

Eso ha constituido que al no conocer a fondo la problemática de la salud, coadyuva al desmejoramiento de los ingresos y a la administración del mayor centro asistencial en el departamento del Tolima.

Por esa razón nosotros decimos como Sintrasalud que el señor gobernador tiene responsabilidad política en ese aspecto, porque el procedimiento para nombrar este gerente, fue irregular y prueba de eso es que los estudiantes de la “grandiosa” universidad de Antioquia fueron sancionados por la Procuraduría General de la Nación por las irregularidades que hubo en dicho proceso de selección.

Al tener nosotros conocimiento de dicho procedimiento proceso de selección, pues sencillamente le interpusimos ante el señor gobernador una revocatoria directa para que revocara el nombramiento, pero el señor gobernador lo mantuvo a pesar de esas fallas y la sustentación que le hicimos al proceso.

Posteriormente, salió un fallo del honorable Tribunal Administrativo del Tolima donde nos da la razón que anula todo lo anotado en ese proceso y le da la orden al señor gobernador de hacer una recomposición de la terna y nombraron al demandante que en este caso sería el doctor Oscar Salazar Duque, pero nosotros como organización sindical, le solicitamos al señor gobernador que no apelara la sentencia. Pero el gobernador hizo lo contrario. Apeló la sentencia ante el Honorable Consejo de Estado, lo que significa más detrimento patrimonial al departamento y al hospital, porque va creciendo la deuda para pagarle al doctor Salazar Duque, quien es el demandante. Eso ha conllevado a que el hospital en estos momentos se encuentra acéfalo de dirección, mala administración, las presuntas irregularidades de corrupción. Esas fueran los tres causales que encontró la Superintendencia Nacional de Salud: Presunta corrupción, mala gestión y politiquería galopante.

Esos elementos que encontró la Superintendencia son sustentatorios para hacer la intervención del hospital. Si bien es cierto el presidente de la república se comprometió con los trabajadores que el hospital no lo iba a liquidar, no se sabe si cumplirá su palabra.

Nosotros aspiramos que se mantenga ese compromiso y que el hospital le haga la intervención para que le inyecten recursos económicos con el fin de que sea el centro asistencial más eficiente en nuestro departamento, porque estaba proyectado que en este momento el hospital debería estar facturando $28 mil millones de pesos mensuales y está facturando solamente $7 mil millones de pesos. Hay un déficit de $21 mil millones de pesos y todo se deriva porque la administración del hospital a través de su gerente no ha hecho una contratación efectiva con las EPS, a pesar que no se adeuda con el fin de mantener los ingresos y la otra falencia es que no hay ni el primer proceso judicial ante los jueces de la república para obligar a dichas EPS a una conciliación y que esa plata que deben llegue a las arcas del hospital.

-         Es evidente que el hospital regional sería cerrado, sería intervenido. ¿Cuál es la verdad?

Lo cierto es que se va a intervenir. De acuerdo con el presidente de la república es que no se va a liquidar, pero de acuerdo a lo que pudimos percibir en el debate de la asamblea departamental que hicimos el pasado 8 de julio del presente año, según el informe del gerente que a nuestra manera de ver y que lo vamos a poner en conocimiento de los organismos de control, considero que es un informe financiero todo maquillado; estamos a la espera que la Asamblea nos entregue copia del acta de dicho debate con el fin de que sean los organismos de control que analicen dicha información porque a nuestra manera de ver, presuntamente puede haber un fraude frente a la información que dio el señor gerente del hospital ante los señores diputados.

 Lo cierto es que en estos momentos, si uno se pone a ver los ingresos y los egresos, a mi manera de ver y con el dolor del alma, el hospital no sería viable desde el punto de vista financiero. Pero como nosotros no defendemos la parte financiera si no que vemos la viabilidad social que tiene que dar la institución hospitalaria, por eso nosotros decimos que desde todo punto de vista el hospital regional debe seguir funcionando a través de que el Estado le inyecte nuevos recursos para que supere ese déficit originado por el no pago de las EPS.

Ese es el compromiso con el presidente Santos y nosotros aspiramos que lo cumpla. Pero también somos conscientes que el honorable Consejo de Estado falle lo más pronto posible esa segunda instancia del fallo del Tribunal Administrativo del Tolima con el objetivo en la eventualidad que se confirme, pues que se retire lo más pronto posible al doctor José Raúl Cuellar que le ha hecho mucho daño al centro asistencial por la falta de experiencia de manejar centros asistenciales como el caso de las características del hospital Federico Lleras Acosta.

-         Se habla que últimamente se presentó una “masacre laboral” en el Federico Lleras Acosta. ¿Qué hay de cierto?

Sí efectivamente, hubo un despido de más de 105 trabajadores del hospital Federico Lleras Acosta, a partir del primero de julio quedaron sin salario desvinculados de la institución por la misma situación financiera del hospital.

De todas maneras, el hospital necesita mucho recurso humano y eso ha conllevado que muchos procesos de la institución se frenen por falta de personas para que desempeñen esas funciones.  

De todas maneras, el compromiso que hay con el gobierno departamental es que tan pronto se deje el hospital Federico Lleras Acosta, sede Limonar como un hospital de segundo nivel, esos compañeros que se quedaron cesantes serán reubicados en dicho centro asistencial, pero de todas maneras, ya hubo el daño previo que ha habido solución de contrariedad, es decir, que interrumpe la continuidad en la prestación en materia laboral para los trabajadores.

Los únicos que se salvaron fueron los compañeros que eran pre pensionado, los compañeros que tenían fuero sindical, pero las demás personas que ni siquiera eran afiliados a la organización sindical, ni eran directivos sindicales, pues sencillamente ellos quedaron despedidos.

Ibagué,  julio 29 de 2014

La consecuencia y capacidad teórica de las FARC: respuesta a Daniel Pécaut




|Por Pablo Catatumbo|

Sobresale en los últimos días la altísima figuración mediática que ha tenido la gira que en los últimos meses ha llevado a cabo el sociólogo francés, nacionalizado colombiano, Daniel Pécaut, por universidades de toda Colombia y por las salas de redacción de periódicos y revistas. Como si se tratara de una banda de rock en tour, el académico acumula en el último trimestre un historial de apariciones públicas impensado en un país en el que usualmente los investigadores sociales son invisibilizados, asesinados, o perseguidos.

La mayor parte de sus intervenciones se remiten a lugares comunes: saludar el proceso de paz, hacer votos por que avance rápidamente y lanzar improperios (discretos, bajo el disfraz académico), en contra de las FARC-EP. Esto no es nuevo, por el contrario, anticomunismo y anti-FARC son factores constantes en su hoja de vida académica.

En su trabajo clásico, Orden y violencia (1930-1953), su postura general es la de endilgarle a la izquierda revolucionaria todas las responsabilidades en los fracasos de la República Liberal y en la caída del proyecto gaitanista.

Posteriormente, en Crónica de dos décadas de política colombiana, Pécaut presentaría la innovadora tesis sobre el presunto tránsito de las FARC, de aparato de negociación política subordinado al Partido Comunista en los 60 y 70, a aparato militar autónomo ligado a la mafia en los 80. Esta visión del conflicto será ampliada hasta la saciedad por algunos violentólogos criollos como Gonzalo Sánchez –hoy en el Centro de Memoria Histórica- y Eduardo Pizarro – cooptado por la derecha y hoy embajador colombiano en los Países Bajos, quienes resultaron ser sus mejores continuadores.

En aras de la discusión y del pluralismo, uno podría comprender la particular visión de Pécaut sobre nuestra tragedia nacional, se trataría de su muy personal visión política, pero la publicación del infame libro Las FARC: una guerrilla sin fin o sin fines en 2008, en medio del momento más complejo del conflicto reciente, nos demuestra que lo suyo no es ni coincidencia ni mucho menos azar. Se trata, junto con los libelos de Eduardo Mackenzie, de la referencia obligada de la intelectualidad uribista y del ascenso de los neoconservadores a los puestos de mando de la academia colombiana. Pécaut se nos revela entonces como el intelectual al que se le ha encargado la reescritura de la realidad y el establecimiento de una verdad institucional que es funcional a los intereses del bloque de clases dominante.

Ahora, seguramente amparado en el buen momento por el que pasan sus citados aprendices, Pécaut recorre el país hablando del conflicto y solución política, buscando seguramente una buena palomita en alguna institución con la cual coronar su exitosa tarea. Para ello lanza dardos en contra del Comandante Alfonso Cano y contra toda nuestra organización con la soberbia propia del académico omnipotente: “Cano nunca se atrevió a escribir teoría. (…) Dentro de las Farc no se conocen disputas teóricas, lo que demuestra la existencia de un gran dogmatismo, teniendo en cuenta la paupérrima formación que se imparte de marxismo-leninismo. Esto hace que no se produzcan nuevas ideas”.

Seguramente para el estudioso en cuestión resulte fácil resistir la gigantesca embestida militar que supo sortear Alfonso durante sus últimos años de lucha. Seguramente para él sea fácil ser “teórico” en medio de la guerra. Seguramente valorará altamente los eternos debates de la “izquierda divina” francesa, en medio de cafetines y libros de Althusser y Foucault. Pero hablamos de Colombia, estimado profesor Pécaut, de una realidad de bombas-racimo y de falsos positivos, de paramilitarismo rampante, y de masacres, desapariciones forzadas por miles, y de asesinatos selectivos de líderes sociales y populares, así como de la más brutal criminalización del movimiento social y popular, se trata del conflicto armado más largo del hemisferio occidental, del Vietnam suramericano.

Le asalta a uno el convencimiento de que para personas como Daniel Pécaut el ejemplo de Alfonso Cano y la entrega desinteresada de miles de combatientes de las FARC EP que han ofrendado su vida por alcanzar un nuevo país, sean apenas unos hechos insignificantes. Pero para nuestro pueblo no. Alfonso, con quien seguramente el profesor debió haberse cruzado alguna vez en la Universidad Nacional, sacrificó todo un futuro de realizaciones personales en el ámbito de la academia, por cumplirle a una causa colectiva. Eso entraña una grandeza que al parecer es incomprensible para cierto tipo de intelectuales. Pero para quienes trabajamos por un país mejor es más que clara y nos indica que vamos por el camino indicado.

Ahora, sobre la pretendida incapacidad que tenemos los farianos para producir nuevas ideas, puede poco hablar quien ocupa las posiciones de la reacción dentro de la universidad. Contrario a lo que usted dice, de nuevas ideas y de propuestas de nuevo país sí que conocemos las FARC-EP, por eso estamos en la Mesa de La Habana, por eso construimos alternativa de poder y por eso tanto dinero tiene que gastar el establecimiento en comprar periodistas y profesores para que lo defiendan, distorsionen la verdad y justifiquen la desigualdad y la injusticia.

Pretende Pécaut medir la consecuencia y capacidad teórica de las FARC. Le devolvemos el reto: ¿cuál fue su postura como profesor e intelectual ante la pasada crisis universitaria? ¿qué tiene para decirle a un movimiento estudiantil valiente como el del paro de 2011? ¿con quién estaba en aquellos días?

¿Con las ideas de avanzada que propugnaban por una educación gratuita y de calidad, o con las retrógradas que pretendían mantener una educación privatizada y solo para las élites?

Bienvenido sea, profesor Pécaut, todo esfuerzo destinado a la reconciliación de la nación colombiana. Pero no pretenda que esto puede hacerse pisoteando nuestra historia de rebeldía y nuestro compromiso revolucionario.

Me recuerda usted, profesor Pécaut, a cierto campesino de El Pato a quien, en mis primeros años de guerrillero, intentaba dictarle una charla de marxismo-leninismo. El hombre aserraba y aserraba sin prestarme mayor atención. Cuando lo increpé por esto, me dijo: “siga, siga, compañero, eche carreta mientras yo trabajo”. Así nos toca decirle hoy al profesor Pécaut: siga, siga hablando carreta profesor, mientras aquí tratamos de solucionar y buscarle salidas civilizadas a esta larga y cruenta guerra.



Y con el EPL… ¿entonces qué?



|Por José Antonio Gutiérrez D.| Rebelión|


El anuncio de que están por comenzar las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), segunda fuerza guerrillera en Colombia, ha despertado optimismo e interés en diversos sectores. Está claro que una solución política al conflicto social y armado, requiere de la participación de todos los sectores alzados en armas y de un compromiso serio por parte de las autoridades para abrir esos canales de participación política y de diálogo, cerrados al bajo pueblo. En este contexto creo que es justo que nos preguntemos: y con el EPL, ¿entonces qué? El Ejército Popular de Liberación, EPL, es la fracción que no se desmovilizó en 1990 junto a otros 3.000 combatientes que sí lo hicieron. Esta fracción, originalmente compuesta por unos 400 guerrilleros, fue liderada por Francisco Caraballo, hasta que cayó preso en 1994; como parte de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, participaron en las infructuosas negociaciones de Tlaxcala y Caracas a comienzos de los ’90 junto a las FARC-EP y el ELN. Constituye actualmente la tercera fuerza insurgente en el país, cuyas tropas están concentradas fundamentalmente en el Catatumbo, donde opera el Frente Libardo Mora Toro bajo el mando de Víctor Ramón Navarro, más conocido como “Megateo”. Con unos 300 combatientes es una organización pequeña numéricamente hablando, pero que ha logrado no solamente una fuerza militar importante en esa región, coordinando sus acciones tanto con el ELN como con el Frente 33 de las FARC-EP, sino que sobretodo, ha logrado articular sus propuestas políticas con las propuestas de los campesinos y los cocaleros del Catatumbo, que han estado al frente de las protestas en contra del actual modelo social y económico. En cierta medida, el EPL es una fuerza en una posición clave de cara a la superación del conflicto social y armado de más de medio siglo.

Disposición a la negociación política

En una carta difundida por ANNCOL, originalmente dirigida al “Clamor Social por la Paz” [1] , el EPL ha expresado su voluntad de participar en las negociaciones políticas que actualmente adelanta el gobierno de Juan Manuel Santos con las otras fuerzas guerrilleras. En ella, plantean la necesidad de entrar al diálogo como una fuerza autónoma y advierten contra el riesgo de que la negociación parcial pueda “volver los diálogos con parte de la insurgencia una ’patente de corso’ para imponer esas conclusiones parciales al resto de las guerrillas utilizando bombas y bayonetas, persecuciones, asesinatos y detenciones, cuando realmente el único que tiene poder decisorio es el pueblo y debe contar con los más amplios y completos insumos para debatir y decidir.” [2] En su carta, terminan respaldando el llamado de amplios sectores del mundo popular, asumido también por las FARC-EP, de convocar a un Asamblea Nacional Constituyente [3]. 

La opinión expresada en esta carta es perfectamente concordante con la participación de esta expresión insurgente en negociaciones previas, así como con el ánimo y las posiciones expresadas por Megateo en una rara entrevista con Semana exactamente hace un año atrás: “Hemos mandado dos peticiones al gobierno y este no le ha parado bolas. Hemos propuesto cese de hostilidades y no han querido. (…) Santos es un hombre de guerra. Lo demostró siendo ministro y ahora siendo presidente. (…) Para que haya paz deben tenerse en cuenta a todas las organizaciones de izquierda. (…) Nosotros no queremos nada escondido y nos gustaría un diálogo abierto” [4] . Aunque el EPL tiene su propia trayectoria, su propia identidad política y sus propios proyectos de futuro, en la necesidad de meterle pueblo a las negociaciones coinciden todos los movimientos insurgentes.

Si no queremos que quede cojo este nuevo intento de resolver de raíz las causas del conflicto social y armado colombiano, es imperativo que se dé espacio y cabida al EPL en las negociaciones. Una negociación parcial, que deje por fuera tanto las causas estructurales, como a un movimiento insurgente histórico como ellos, no puede sino servir de preámbulo para un nuevo ciclo de violencia política. La experiencia histórica así lo demuestra: en los ’50 se dejó por fuera a los comunistas para negociar con los liberales, que eran el movimiento guerrillero más importante, y ahí siguió la guerra contra el pueblo. A fines de los ’80 se negoció con un número importante de siglas guerrilleras, quedando solamente tres guerrillas por fuera de la negociación, y los ’90 solamente vieron recrudecer la guerra sucia… Lo ideal sería que las organizaciones insurgentes negociaran de manera coordinada, como lo hicieron a comienzos de los ’90, pero aún cuando hoy las negociaciones sean por separado, la demanda de una participación popular decisiva en este proceso da una cierta unidad por abajo, por vía de la incorporación de las propuestas emanadas desde el mismo pueblo en los foros y mecanismos de consulta, con todas sus falencias y limitaciones. Lo que es inaceptable, en todo caso, es que no se tome en cuenta a una expresión de la insurgencia, más aún cuando ésta ha expresado su interés de negociar.

Montajes, desprestigio y difamación

Sin embargo, desde el Estado, así como desde los medios de comunicación, se niega absolutamente el carácter de interlocutor político de este movimiento guerrillero. En Mayo del 2013 cuestionábamos un parte que anunciaba la captura de unos militares involucrados en tráfico de cocaína, parte que de manera tramposa trataba de vincularlos al “paramilitar” (sic) Megateo, buscando confundir en un solo saco a todos los “actores armados” [5] , confusión deliberada en la que han incurrido también los medios [6] ; también hubo a mediados del año pasado una serie de reportajes de Semana en que se le muestra desde un ángulo gangsteril, minimizando su discurso claramente político, y llamándole gratuitamente “narco” y “capo” [7].

Más preocupante aún es la aparición de panfletos, de factura semejante al de los paramilitares, anunciando la supuesta reorganización del Frente William Calvo Ocampo del EPL en Risaralda. Hay que recordar que, desde que murió el comandante Leytor (Jesús Berlain Chiquito Becerra) en el 2006, que no ha habido presencia del EPL en esa zona. En ellos, se da un ultimátum de una semana para que abandonen el municipio de Quinchía a “expendedores de vicio, consumidores de drogas, prostitutas, ladrones, cuatreros” y -para rematar con un tufillo a izquierda bastante forzado- a los “sapos del gobierno”. Terminan el panfleto anunciando la “limpieza social” [8] . Es sorprendente no solamente el lenguaje, el estilo y el contenido del panfleto, que recuerda a los grupos paramilitares que pululan por todo el territorio (los llamados Bacrim), sino el contexto y el momento en el cual aparecen. Por una parte, en ese municipio existen importantes intereses minero-extractivos (la presencia de oro ha atraído a una filial de la AngloGold Ashanti) y este ambiente de zozobra, incertidumbre y terror beneficia a los que se enriquecen del despojo; por otra, el panfleto aparece en momentos en que el proceso de negociación para superar el conflicto incorpora a un nuevo movimiento insurgente. Muy probablemente este panfleto sea un montaje, parte de esa campaña de desprestigio y bandolerización de la subversión, pero que da ciertas luces sobre los obscuros manejos que pueden complicar el período del llamado “post-conflicto”.

¿Entonces qué?

Ante esta campaña de desprestigio, así como ante la negativa del gobierno de Santos de atender el llamado del EPL de abrir el diálogo también con ellos, es imprescindible que los movimientos sociales y las expresiones políticas genuinamente interesadas en alcanzar la paz sostenible, duradera y con justicia social, adopten la incorporación del EPL a este proceso de diálogo como un asunto prioritario en estos momentos. La cuestión de negociar con los movimientos insurgentes no es un mero asunto matemático dependiente de cuántos hombres y mujeres tengan en armas. Desde una perspectiva pacificadora puede que así sea, pero no desde la perspectiva de quienes apostamos por superar las causas estructurales del conflicto. Independiente de si el EPL es visto un movimiento insurgente numéricamente mucho menos significativo que las FARC-EP o el ELN –visión por lo demás estrecha-, el tema de fondo es que cada movimiento guerrillero colombiano se formó en base a un determinado tipo de agravios, representando a determinadas bases sociales, representando una apuesta política alzada en armas. Es notable que la carta enviada al “Clamor Social por la Paz” no solamente está firmada por el EPL, sino que también por el Partido Comunista de Colombia –Marxista Leninista, lo cual nos recuerda que se trata de mucho más que de unos alzados en armas, recordando la naturaleza eminentemente política de este debate. El EPL es mucho más que unos 250 ó 300 combatientes: el EPL es parte de la historia de Colombia, de su conflicto, es una franja del pueblo en resistencia armada, es parte de un proyecto revolucionario. Por esto su presencia en las negociaciones es inaplazable. Es parte de esa gran deuda histórica que tiene el establecimiento con el pueblo colombiano.


NOTAS:

[1] Coordinadora que agrupa a más de un centenar de organizaciones sociales y de derechos humanos conformada en diciembre del 2013 para defender el proceso de paz, ampliarlo y llamar al cese al fuego bilateral. Es un espacio de interlocución desde la “sociedad civil” con las guerrillas y el gobierno.
[3] También en la carta, dan un oportuno recordatorio de la importancia de que las organizaciones que desde una perspectiva popular se comprometen con la paz y los derechos humanos, mantengan una posición clara ante el bloque en el poder “Destacamos la importancia de sus esfuerzos unitarios por la paz desde el perfil social de sus actividades (…). Esperamos que las sigan desarrollando con independencia y autonomía frente al Estado y las fuerzas que lo sostienen para fortalecer su autoridad de cara a Colombia y la comunidad mundial de naciones y pueblos.”
[4] http://www.semana.com/nacion/articulo/megateo-capo-del-catatumbo/351401-3 Ver la grabación de la entrevista en http://www.semana.com/nacion/multimedia/habla-megateo-poder-oculto-del-catatumbo/351305-3 


(*) José Antonio Gutiérrez D. es militante libertario residente en Irlanda, donde participa en los movimientos de solidaridad con América Latina y Colombia, colaborador de la revista CEPA (Colombia) y El Ciudadano (Chile), así como del sitio web internacional www.anarkismo.net.  Autor de "Problemas e Possibilidades do Anarquismo" (en portugués, Faisca ed., 2011) y coordinador del libro "Orígenes Libertarios del Primero de Mayo en América  Latina" (Quimantú ed. 2010).




Consulta sobre Calidad Educativa - Entrevista a Jorge Gantiva Silva de Colombia



El profesor Luis Bonilla Molina entrevista hoy desde Colombia a Jorge Gantiva Silva, filosofo, profesor de la Universidad de Tolima. Se ha desempeñado como Cooperante Internacional del CIM en varias oportunidades. Es cofundador Movimiento Pedagógico asociado a la Federación Colombiana de Educadores FECODE. Fue Director del Centro de Estudios e Investigaciones Docentes CEID en el período 2000-2005.


Esta entrevista se realiza en el marco de la convocatoria a iniciar un debate nacional sobre la Calidad de la Educación. Este es el debate más importante que se haya realizado sobre la educación venezolana en los últimos veinte años. Por ello, con el auspicio del equipo nacional de la Consulta por la Calidad Educativa que coordinan el Ministro Héctor Rodríguez y la Viceministra Soraya El Achkar, Aporrea TV, la Sociedad Venezolana de Educación Comparada, el Centro Internacional Miranda, La Otra Mirada y el Centro Nacional de Investigaciones Educativas, el profesor Luis Bonilla Molina ha iniciado un conjunto de entrevistas a 100 de los más destacados académicos, investigadores y luchadores sociales que en todo el planeta defienden la educación como un derecho humano fundamental, así como a directivos de organismos internacionales que trabajan la agenda educativa. La serie de entrevistas están siendo reproducidas además de aporrea.org, entre otras por CLACSO TV, desdeabajo.com, questiondigital, las indymedia de Argentina, Sucre, Brasil, Puerto Rico, así como en numerosas páginas web progresistas.


Voces, conciencias y opiniones desde todos los lugares del mundo nos dan a conocer su opinión sobre la CALIDAD DE LA EDUCACIÓN. Estas entrevistas se publican con una periodicidad diaria en la perspectiva de alimentar los debates que los maestros, maestras, profesores y autoridades de los Ministerios de Educación desarrollan sobre este particular.

Fuente: http://www.aporrea.org





“Plan militar de descargas eléctricas & tortura se aplicara por todo el país”



En julio de 2012 el comandante de la Policía nacional, General José Roberto León Riaño, firmó un decreto-resolución que implementa y autoriza el uso de las denominadas Armas de “letalidad reducida” para el servicio policial en Colombia.

Estas armas de “letalidad reducida” pueden ser mecánicas (Lanzador de esferas, Fusiles lanza gases-perdigones), Químicas (Gas pimienta), Acústicas (Granadas de aturdimiento) y Electromagnéticas.

De manera sorprendente el pasado 25 de julio, algunas cadenas y medios de comunicación señalaron que la Policía metropolitana de Bogotá (MEBOG), utilizará Pistolas Eléctricas conocidas como Taser. Según reportes técnicos de organizaciones de Derechos Humanos (entre ellas Amnistía Internacional) este tipo de armas eléctricas han producido la muerte a 334 personas en los EEUU (cifra de 2008). En noviembre 2009 EL COMITÉ CONTRA LA TORTURA DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU), referencia que: “El Estado Parte debe considerar la posibilidad de abandonar el uso de armas eléctricas “Taser” por parte de la policías locales”

Como organizaciones sociales & defensoras de derechos humanos en la Universidad Industrial de Santander (UIS), consideramos deplorable el uso de este tipo de armas eléctricas contra los ciudadanos colombianos, y rechazamos con la mayor dureza la política guerrerista en materia de derechos humanos que viene liderando e implantando al interior del país, el gobierno de Juan Manuel Santos Calderón.    

Finalmente nos preguntamos: ¿A dónde fueron a parar los $125.000 millones que recortaron al presupuesto de COLCIENCIAS? ¿Inyectaron dicho dinero a los planes bélicos de las fuerzas militares?

Colectivo Informativo Susurro (UIS), Corporación SILGARÁ, Observatorio universitario (DLOEA)

Bucaramanga (Colombia), julio 27 de 2014

A propósito de Gaza, por Eric Hobsbawm

♠ Posted by Salmon in ,


El historiador marxista Eric Hobsbawn publicó este artículo sobre el conflicto entre Israel y Gaza en el año 2009.

A 5 años de su publicación y a dos años de la muerte de su autor, las palabras del británico de origen judío siguen más vigentes que nunca ante la nueva ofensiva israelí, que ha dejado ya más de 800 muertos y 5.000 heridos.

“Durante tres semanas la barbarie ha sido mostrada ante un público universal, que ha observado, juzgado y, con pocas excepciones, rechazado el uso del terror militar por parte Israel contra un millón y medio de habitantes bloqueados desde 2006 en la Franja de Gaza. Nunca antes las justificaciones oficiales de la invasión han quedado tan claramente refutadas como ahora, con la combinación de cámaras y aritmética; ni el lenguaje de las “objetivos militares” con las imágenes ensangrentadas de niños y la quema de escuelas. Trece muertos de un lado, 1.360 de otro: no es difícil establecer dónde está la víctima. No hay mucho más que decir acerca de la terrible operación de Israel en Gaza.

Excepto para aquellos de nosotros que somos judíos. En una larga e insegura historia como pueblo en la diáspora, nuestra reacción natural a los actos públicos ha incluido inevitablemente la pregunta: “¿Es bueno o malo para los judíos?” En este caso, la respuesta es inequívoca: “Malo para los judíos”.

Es claramente malo para los cinco millones y medio de judíos que viven en Israel y los territorios ocupados desde 1967, cuya seguridad se ve amenazada por las acciones militares israelíes que sus gobiernos adopten en Gaza y en Líbano, acciones que demuestran su incapacidad para lograr sus objetivos declarados y que perpetuan e intensifican el aislamiento de Israel en un Oriente Medio hostil. Desde el genocidio o la expulsión masiva de palestinos de lo que queda de su tierra natal no ha habido otro programa práctico que la destrucción del Estado de Israel, y sólo una coexistencia negociada en igualdad de condiciones entre los dos grupos puede proporcionar un futuro estable. Cada nueva aventura militar, como las de Gaza y el Líbano, hará que esa solución más difícil y fortalecerá al ala derecha israelí y a los colonos de Cisjordania, que encabezan el rechazo a la solución negociada.

Al igual que la guerra del Líbano en 2006, Gaza ha oscurecido las perspectivas de futuro para Israel. También ha oscurecido las perspectivas de los nueve millones de judíos que viven en la diáspora. Permítanme que no me ande con rodeos: la crítica de Israel no implica antisemitismo, pero las acciones del gobierno de Israel causan vergüenza entre los judíos y, sobre todo, dan pie al acutal antisemitismo. Desde 1945, los judíos, dentro y fuera de Israel, se han beneficiado enormemente de la mala conciencia de un mundo occidental, que se había negado a la inmigración judía en la década de 1930, unos años antes de que se permitiera o no se opusiera al genocidio. ¿Cuánta de esa mala conciencia, que prácticamente eliminó el antisemitismo en Occidente durante sesenta años y produjo una época dorada para su diáspora, queda en la izquierda hoy?

La acción de Israel en Gaza no es la de un pueblo que es una víctima de la historia, ni siquiera es el “pequeño valiente” Israel de la mitología de 1948-67, con un David derrotando a todos los Goliaths de su entorno. Israel está perdiendo la buena voluntad tan rápidamente como los EE.UU. de George W. Bush, y por razones similares: la ceguera nacionalista y la megalomanía del poder militar. Lo que es bueno para Israel y lo que es bueno para los judíos como pueblo son cosas que están evidentemente vinculadas, pero mientras no haya una respuesta a la cuestión de Palestina no son y no pueden ser idénticas. Y es esencial para judíos que se diga.”

Eric Hobsbwan


Colombia: La guerrilla del EPL quiere adherirse al proceso de paz




El grupo guerrillero Ejército Popular de Liberación–EPL, grupo que tiene presencia en algunos regiones de Colombia, dice ahora en una carta que quieren adherirse al proceso de Paz que las FARC y ELN  han iniciado con el gobierno de Juan Manuel Santos.

Carta del EPL a Clamor por la Paz

Colombia, Julio de 2014

Organizaciones y personas

Proceso "Clamor por La Paz"

Germán Roncancio, Ruta Social por la Paz.

Luis Guillermo Pérez, Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo”.

Luis Sandoval, Redepaz.

Omar Fernández, Comosoc.

Y demás integrantes.

E. S. M.

Saludo fraternal y patriótico.

Compartimos el ánimo derivado de la apertura de la fase exploratoria para los diálogos del gobierno con el ELN. Es un logro de la persistencia de los compañeros elenos y una conquista de los sectores sociales y políticos que presionan y se esfuerzan por defender los derechos humanos.

Creemos que con sus buenos oficios y la acción política también se concretará la apertura de diálogos con el EPL, para cerrar puertas a la idea que desde el Estado se opone a la salida política al conflicto al  volver los diálogos con parte de la insurgencia una  'patente de corzo' para imponer esas conclusiones parciales al resto de las guerrillas utilizando bombas y bayonetas, persecuciones, asesinatos y detenciones, cuando realmente el único que tiene poder decisorio es el pueblo y debe contar con los más amplios y completos insumos para debatir y decidir.

Consideramos que podemos coincidir en la decisión de exigir al Presidente Juan Manuel Santos el cumplimiento del compromiso con la paz con justicia social proclamado el 15 de junio ante la presión de muchos electores que votaron por él desesperados por lograr la paz, así como en consignas y voces por la paz de muchísimos más millones de colombianos que, aspirando a contar con un país en paz, pero con otra visión de cómo alcanzarla, votaron en blanco o nulo, o se abstuvieron de llegar a las urnas.

Destacamos la importancia de sus esfuerzos unitarios por la paz desde el perfil social de sus actividades, algunas de larga trayectoria y reconocimiento internacional. Esperamos que las sigan desarrollando con independencia y autonomía frente al Estado y las fuerzas que lo sostienen para fortalecer su autoridad de cara a Colombia y la comunidad mundial de naciones y pueblos.

Insistiremos junto con ustedes en el clamor popular por el inmediato cese bilateral de fuego y la aplicación cabal del Derecho Internacional Humanitario, para detener de inmediato el desangre y abrir credibilidad a una agenda común por la paz que no se circunscriba a los diálogos gobierno-guerrilla.

Confiamos en seguir coincidiendo con Ustedes en los esfuerzos por hacer que los diálogos con toda la insurgencia se conviertan en una realidad convergente que ayude a canalizar todos los aportes surgidos desde la entraña popular para lograr configurar una idea de la paz que necesitamos y los pasos para alcanzarla, que cuente con amplia aceptación y así lograr la convocatoria democrática de una Asamblea Nacional Constituyente que plasme esos derroteros de futuro país y permita suprimir las especulaciones sobre el 'posconflicto'.

No siendo otras las motivaciones de estas líneas, nos despedimos abrigando el deseo de establecer un diálogo estable y fluido con ‘Clamor por la Paz’ para mantener una iniciativa por la paz que vaya creciendo como un CLAMOR ORGANIZADO de los diferentes sectores del campo popular.

Éxitos en sus tareas por la paz con justicia social.

Comité Ejecutivo Central

Partido Comunista de Colombia (marxista-leninista)

Mando Central

Ejército Popular de Liberación –EPL—


Con copia:

- Estado Mayor Central de las FARC-EP

- Comando Central del ELN

- Gobierno Nacional de Colombia


Fuente: Agencia Bolivariana de Prensa Ecuador


Así fue en 1984:



La Casa de Asterión - Jorge Luis Borges


Y la reina dio a luz un hijo que se llamó Asterión.
Apolodoro: Biblioteca, III,I

Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito)1 están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aqui ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la Tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el Sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo; aunque mi modestia lo quiera.

El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda trasmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Las enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo deploro porque las noches y los días son largos.

Claro que no me faltan distracciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos). Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocamos en otro patio o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya verás cómo el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.

No sólo he imaginado esos juegos; también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce (son infinitos) los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes. La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce (son infinitos) los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado Sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el Sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.

Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que, alguna vez llegaría mi redentor. Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?

El Sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.

-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.

FIN

JORGE LUIS BORGES

1. El original dice catorce, pero sobran motivos para inferir que en boca de Asterión, ese adjetivo numeral vale por infinitos.

LOS "IMPERDONABLES" DE LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA



|Por Alexander Martínez Rivillas-Profesor UT|

Esta reflexión se dirige principalmente a estudiantes de la Universidad del Tolima, pues frente a sus infames directivas todo ha sido, como decían los teólogos, flatus vocis. El contexto de la lucha de ASPU seccional Tolima ha sido, en el mejor de los casos, incomprendido. Y sus causas se han disipado en opiniones sin fundamento, intrigas “palaciegas”, retóricas diseñadas para encubrir los variados intereses que se disputan su gobierno, o en diferentes acciones de persecución política orquestadas por una tecnocracia completamente funcional a una “agenda oculta” (Meny & Thoenig, 1992) de las élites económicas y políticas del Tolima. 

Una breve genealogía de la personalidad social del tolimense

Gracias a los trabajos del historiador Hernán Clavijo (también sometido al irrespeto de algunos directivos de la UT), los conversatorios que he desarrollado con él, y otras investigaciones que he realizado, puedo identificar cuatro factores explicativos de la profunda crisis de convivencia o “sociabilidad”, a decir de Kant, en nuestra vida regional. 

Pobreza material: Durante el siglo XX, el Tolima registró (lo que se evidencia en las primeras muestras censales agropecuarias de los cincuenta) una concentración altísima de la propiedad rural en latifundios o súper-latifundios (heredados del régimen señorial-hacendario del siglo XIX, por supuesto), muy por encima del Viejo Caldas o Cundinamarca, por ejemplo, y en el mismo nivel del Magdalena, Córdoba, o Cesar. Unido a esto, el desarrollo urbano en todas las cabeceras municipales siempre estuvo asociado a una precariedad importante en el acceso a la oferta alimentaria y servicios sociales básicos. En este escenario, las clases medias fueron escasas o casi inexistentes, y las capas menesterosas siempre fueron mucho mayores, con unas elites sociales sin ilustración alguna, altamente concentradas en Ibagué. Estos elementos explican en parte la alta conflictividad del Tolima durante el siglo en cuestión, respecto a los demás departamentos, pero también un escenario de demandas materiales relativamente atractivo para el comunismo ortodoxo y liberalismos radicales, lo que en efecto ocurrió. Estas combinatorias se expresan, por ejemplo, en el hito denominado “Bolcheviques del Líbano”, en nuestras “Juntas Revolucionarias” del periodo pos-Gaitán, o en cierto “bandolerismo social” (Sánchez & Meertens, 2006; Hobsbawm, 1983), o en las retaguardias territoriales de las guerrillas del sur y norte del Tolima. 

Ladinismo o simulación: Dada la extendida pobreza material, la inserción contradictoria e insuficiente de patrones proto-modernos de “vida buena” a principios del siglo XX, y luego de patrones de bienestar euro-norteamericanos, que eclosionan en los cincuenta (y hoy más remozados que nunca), produjeron una suerte de “ansiedad colectiva” (Gutiérrez-Rodríguez, 1990; Jaramillo, 1998) entre las clases populares y escasas clases medias del Tolima, por buscar mejores condiciones materiales en la ciudad, o en emprendimientos agrarios. Lo que en efecto se materializó, no en el desarrollo material de las economías, sino en la diversificación de medios de ascenso social que apelaron al ladinismo, el engaño, la trampa, el facilismo, el chantaje, la amenaza, en fin, pequeños “ilegalismos” que se hicieron connaturales a las patrones psicosociales del tolimense.

Des-escolarización o anti-ilustración: El Tolima siempre estuvo rezagado respecto a coberturas del sistema escolar durante el Siglo XX. Las censos de los treinta muestran un analfabetismo del 70% en promedio, cuando el viejo Caldas contaba con cifras cercanas al 30%. Este déficit de servicios educativos impactó gravemente en los procesos de modernización material, pero también en la conformación de una élite social relativamente ilustrada, y de una clase media más o menos educada. Sin obviar el debate de los impactos coloniales de la cultura letrada (y los efectos de una religiosidad católica superficial), su incorporación precaria, concentrada en algunos privilegiados, sólo generó una “contradicción existenciaria” (Martínez, 2011) entre las masas iletradas o pobremente escolarizadas respecto al valor social del saber. Se produjo lo que nos gusta llamar una suerte de “percepción negativa” hacia el profesional del saber, las letras, la ciencia, el arte, en fin, el saber puede llegar a ser despreciado profundamente. Esto ocurre hoy hasta en la UT.

Conducta destructiva y autodestructiva: Sin acceso a medios de vida, sin oportunidades de ascenso social mediante mecanismos meritocráticos, o legales, o socialmente válidos para desincentivar los conflictos, y sin una cobertura adecuada del sistema escolar, es fácil imaginar, en este “caldo de cultivo” de la infamia, la pre-configuración de una mentalidad destructiva y autodestructiva del tolimense promedio. Con raíces en la Colonia, esta conducta, se afianza en los patrones culturales durante el siglo XX, y se expresa en las acciones cotidianas utilitaristas con la naturaleza, el vecino, el amigo, el consumidor, el votante, el jornalero, el docente, el oficinista, etc. Pero también en las formas de gestión cotidiana de las diferencias o conflictos, casi siempre asociados con intervenciones límite: la muerte, el odio, la persecución, el maltrato, la agresión verbal, la destrucción del mundo dialógico, en fin, un coctel de intolerancias y violencias que han socavado de manera estructural la sociabilidad del tolimense. De otro lado, se puede registrar la configuración de comportamientos autodestructivos, los cuales se desarrollan en la vida cotidiana con las típicas experiencias límite: consumo abusivo de drogas, dipsomanía, autopercepción pesimista y fatalista, conductas neuróticas y esquizoides, éticas superficiales, religiosidad externa (Freud, 2011; Gutiérrez-Rodríguez, 1990; Gutiérrez-Rodríguez, 1961), entre otras, que se ensamblan perfectamente con la personalidad destructiva, en un proceso de retroalimentación permanente. 

Con estos elementos explicativos, podemos ahora abordar la cuestión de la UT, su crisis profunda, sus actores, sus maneras de gestionar los problemas de la comunidad universitaria, sin obviar el hecho simple de que estas categorías también son útiles para explicar otros fenómenos sociales y socio-ambientales del Tolima, o el país. 

La UT bajo el gobierno histórico de una mentalidad hacendataria y proto-moderna 

Cuando ingresé a la UT como profesor de planta, la primera conversación relevante que sostuve fue con el actual Director del Centro Cultural y ahora defensor de oficio de León Gráficas. En un tono imperativo recuerdo que me asestó lo siguiente: “usted que hace aquí, devuélvase para Bogotá”. A pesar del contexto jocoso, me hizo pensar también en la imagen que muchas veces me refirió un colega de la Universidad Javeriana: “en esa universidad debes tener cuidado pues te pueden envenenar la copa”. La referencia palaciega era también llamativa. Digo esto por la imagen que los de “adentro” y los de “afuera” se hacen de la institución. El mensaje era claro: aquí no puedes intentar la crítica, el cambio, la democracia profunda, la ilustración, la emancipación epistémica, la meritocracia, la gestión decorosa del recurso público…, sin salir indemne. 


Además, este mensaje decía otra cosa: podemos aparecer ante el país como una universidad progresista, pero también podemos convivir con sus miserias, contradicciones, precariedades, sin que nadie lo note, o lo quiera notar. En esos días dije también algo que después exhumé: “esta universidad parece una hacienda”, cuando una funcionaria desaprobó de manera descarada mi reciente amistad con un catedrático, por considerarlo comunista. Desde su fundación, la UT ha estado prisionera del clientelismo local y regional, esto es una verdad de apuño. Los partidos tradicionales han dispuesto de sus numerosos puestos y contratos para cerrar el círculo de la cooptación y compraventa de votos, desde el momento mismo de su creación. Y en varios periodos de su historia ha contado con la cooperación de líderes formados en las doctrinas de izquierda, por supuesto en escenarios ideológicos precarios, y mediados por formas de ascenso social vinculadas con el chantaje o la obsecuencia ante el poder local y las autoridades de la UT, tal como ocurre hoy. 

Las consecuencias eran inevitables: rectores que expulsaron profesores de planta en los años setenta, cerraron de forma violenta una Escuela de Artes, persiguieron estudiantes hasta lograr su ostracismo, docentes catedráticos o de planta sin condiciones académicas para ejecutar sus tareas, cientos de funcionarios administrativos completamente ineptos para desempeñarse en sus cargos o sin competencias definidas; grupos de presión y a veces de choque, con mayorías de funcionarios, que siempre vieron y ven en los procesos de movilización estudiantil y organización profesoral, un riesgo permanente para sus contratos, y un riesgo cierto sobre las formas de control de los recursos que ostentan las elites políticas. 

Y actualmente, bajo la administración de Herman Muñoz Ñungo, se configuran los mismos fenómenos: amenazas o sanciones de profesores de planta y catedráticos, especialmente los críticos; acciones de choque contra los estudiantes que protestan, orquestadas por directivos; destrucción de procesos asamblearios invocando reglamentaciones santanderinas (tal como ocurrió en la Facultad de Ciencias Humanas); señalamientos irresponsables a estudiantes por el consumo de marihuana, o a la misma UT como una “olla”; desprecio por el saber, tal como lo expresó el mismo Director de la ODI en un frustrado debate; ánimo destructivo ante la opinión escrita, como las amenazas de disciplinarios y penalizaciones provenientes del Director de Currículo frente a un texto que escribí, para mencionar algunos casos. 

Ahora bien, se trata de develar las motivaciones de estos actores, y lo que en efecto defienden. El actual rector, Herman Muñoz Ñungo, corresponde a la típica figura del “burócrata sub-especializado”, atestado de percepciones cartesianas del mundo, incapaz de tolerancia y dialéctica escrita (Fromm, 2007). Sus conductas, sometidas a la interpretación tecnocrática de la norma universitaria de abogados provincianos e intelectualmente precarios, se revelan desconocedoras del ethos universitario, en una suerte de personalidad simuladora de cosmopolitismo, des-escolarizada en la política y la administración de lo público, sancionatoria de la ilustración, y destructiva con sus propias colegas, invocando la idea ideologizada de conjurar una supuesta defensa irrestricta de la norma. Su defensa es clara: atornillar la clientela del partido liberal, proteger la insolencia de su equipo de choque, destruir el pensamiento crítico que actúa, y profundizar el estado de analfabetismo político de la UT. 

Y aquí cabe preguntar: ¿cómo este funcionario, con dedicación semanal de 40 horas entre el 2000 y 2008, en calidad de Vicerrector Académico o de Desarrollo Humano, logró publicar u obtener la aprobación de 11 artículos indexados u homologados en revistas científicas de altas exigencias, dirigir 9 trabajos de grado, y elaborar cuatro documentos académicos de trabajo? Este fenómeno extraordinario en el concierto de la investigación debe ser explicado (y en efecto se parece al caso denunciado por ASPU en la UTP), pues con las responsabilidades y competencias de esos cargos es casi imposible investigar. O por lo menos, podría implicar que este burócrata no se dedicó a cumplir con sus funciones, sino a otros propósitos. De hecho, al igual que el ex-rector Wasserman, debió quedarse en la actividad investigativa, y no simular ser un administrador de los asuntos universitarios (http://190.216.132.131:8081/cvlac/visualizador/generarCurriculoCv.do?cod_rh=0000303208). 

En cuanto al vicerrector académico, en cabeza de David Benítez, se reproducen las precariedades ya mencionadas. Accionando con bonachonas complacencias en su círculo de amiguismos, desata también su intolerancia y hábito destructivo con todos aquellos que le han cuestionado su gestión: ha increpado, sancionado, perseguido, protegido a sus áulicos, en el deseo imperturbable de demostrarse que su mayordomía es incuestionable. Incapaz de responder académicamente a una diatriba, despliega su resentimiento con códigos impersonales: resoluciones, circulares, galimatías jurídicos; o simplemente con gestos cortesanos de desprecio hacia sus antagonistas. 

Docentes de la Facultad de Ciencias Básicas, que por supuesto se sienten absolutamente intimidados por el régimen hacendatario de la UT (y de allí que no firmen la denuncia), hacen afirmaciones graves que lo cuestiona a fondo. Pero muy seguramente, este burócrata, entrará en convulsiones moralistas, típica de nuestra personalidad social, y dirá que “todo ello son calumnias de la oposición”, “señalamientos infundados”, etc. En la consabida estrategia de supervivencia en el proceso de encumbramiento por la vía del ladinismo, invocará su doctorado sub-especializado, entereza moral, y por supuesto, a artilugios anti-ilustrados, como que el profesor Martínez-Rivillas no ha convalidado su título de máster de la UAB. 

Pero lo que quizás más indigna de este funcionario son las siguientes expresiones: “ahí le dimos”, “le resolvimos eso”, “le hice el favor de…”, “cuente con eso”, “hicimos el esfuerzo de arreglarle”, entre otras. Como si sus competencias consistieran en hacer favores personales, complacencias, actos de compasión por los demás, o acciones personales que demandan la subordinación, en una típica personalidad social anti-moderna, amiguista, que se niega a la compresión-acción de lo público y la profundidad del servicio social igualitario. 

Ahora bien, después de caracterizar los referentes autoritarios de las directivas de la UT, sin considerar otras figuras, veamos en detalle las gestiones que se precian de desarrollar con eficiencia. Hablamos del Plan de Desarrollo Institucional 2013-2022 (PD) y el Proyecto Educativo Institucional (PEI), materias suficientes para develar la precariedad intelectual de la administración de la UT. 

Instrumentos de gobierno y planeación esquizoides y anti-académicos

El PD se elaboró al mejor estilo de la planeación tecnocrática y autista. Consultas controladas, socializaciones sin interpelaciones, y aprobaciones gerencialistas. Se despliega en un diagnóstico del mundo, el país y la región para luego producir un arsenal de programas, proyectos y acciones sin conexión con el diagnóstico. Típico lastre de los malos consultores en planeación. La inveterada maña de presentar las cifras de la “parte llena del vaso”, y dejar la “parte vacía” en la sombra (que es la mayor parte), se hace patente a lo largo y ancho del documento. “(1) docente de planta por cada (sic) del 31 estudiantes”. Pero el mismo guarismo no aparece para los estudiantes de distancia. 

Afirmaciones como: “respecto a la producción intelectual, las tres únicas revistas indexadas en categoría C del departamento, se producen en la Universidad del Tolima”, son casi provincianas. Tres revistas en la menor categoría en un departamento que no tiene investigación seria y con impacto social.

Ahora, se escribe con enjundia: “Las fuentes internas, corresponden a transferencias de la Sede Central al Fondo de Investigaciones y tal como se indica en la figura 11, entre los años 2008 y 2013 han tenido un aumento del 333,9% (…) En cuanto a los recursos provenientes de fuentes externas, como lo indica la figura 12, en el periodo comprendido entre los años 2006 y 2012 pasó de $313.846.659 a $2.031.601.874 lo que representa un aumento de 547,3%”. Todos los incrementos que se han evidenciado se deben a efectos de políticas nacionales de incentivos o transferencias por vía de regalías. Esto fue lo que debió decir el documento, y no dejar en el ambiente que ello se debió a un acto milagroso de la misma UT.

También se dice retóricamente esto: “Durante los últimos cinco años, un total de 122 docentes y 56 estudiantes extranjeros realizaron pasantías en la Universidad del Tolima, mientras que un total de 342 docentes y 339 estudiantes de la Universidad realizaron salidas al exterior”. Pero no se dice en qué condiciones económicas se fueron, qué financió en realidad la UT, qué productos se llevaron, y especialmente: ¿para qué se viaja al extranjero, con qué agenda científica se orienta el intercambio internacional? Y además, para que la diagnosis dejara de ser provinciana, se debió establecer una comparación de esas cifras con otras universidades. Con lo cual se constataría la mediocridad de esos indicadores. 

Pero lo más escandaloso del diagnóstico es su exposición financiera. Cifras globales, sin fuentes claras; y sin un análisis serio de los “Recursos del Capital”, que pasan de 900 millones a 13.000 millones en un periodo de tres años, no se comprende ni se acepta fácil, sin explicar por qué y cómo es posible eso. Igualmente sucede con los misteriosos “Otros ingresos” y “Fondos”, que curiosamente no se desagregan en sus fuentes detalladas. He aquí la “nuez” que ladinamente se oculta con tecnicismos y galimatías jurídicos, y que debería investigarse de inmediato.

Y en un acto de malabarismo la UT se convierte en una empresa: “De acuerdo al enfoque por procesos que tiene nuestra institución y para lograr la prestación de servicios de calidad y la satisfacción de nuestros usuarios, se definió el mapa de procesos de la Universidad (ver figura 30).” 

Ahora bien, en una suerte de padecimiento esquizoide, los redactores aparecen como insobornables seguidores de Silvia Rivera, Luis Tapias, Santiago Castro-Gómez, y compañía: “De modo que para la estructuración de una universidad responsable, debe partirse, en el diálogo Norte – Sur, de nuevas reglas de juego, tendientes a la decolonianización y desescolarización del conocimiento; esto es, una política anticolonial del saber que conecte, por ejemplo, los conocimientos de las ciencias básicas con las prácticas contextuales, pero también que considerarse (sic) el conocimiento y la sabiduría popular, indigenista y campesina, como saberes prácticos y en funcionamiento”. Lo que evidentemente contrasta con los “usuarios del saber”, y con las invocaciones posteriores al “desarrollo humano”, “desarrollo humano sostenible o sustentable” (según la escuela o las interpretaciones), “diversidad y la pluralidad del pensamiento universal”, y demás galimatías que suelen poblar los discursos del desarrollismo y la “sociedad del conocimiento”.

Sin entrar en otros detalles, el PD está repleto de gazapos, inconsistencias y delirios institucionales sobre la ONU, el MEN, etc. Con una ausencia lamentable: no existe un diagnóstico serio de los problemas internos de la UT. La crisis del “didactismo” que invade sus aulas, el déficit de investigación, el facilismo de las opciones de grado, las causas de la “deserción”, los años promedio de graduación, los retos pedagógicos de los docentes, las precariedades de los ambientes de aprendizaje y experimentales, la “industrialización del saber” en el IDEAD, la ausencia de democracia, la invasión “visigoda” del clientelismo, entre otros. Lo que finalmente podemos constatar es la implantación descarada e irracional de los esquemas mediocres de planeación municipal en terrenos universitarios. 

Por otro lado, se levanta, entre las oscuridades epistémicas y los gruñidos de la metafísica de la complejidad, el PEI. Empecemos por el primer desastre: aparece en tono rimbombante la “Filosofía Institucional”, lo que solo puede dar vergüenza institucional, pues quien piensa de ese modo no tiene la menor idea de lo que es la Filosofía. Más adelante, en un gesto simulador de tolerancia, propio de las mentalidades ladinas y anti-ilustradas, escribe: “En la Universidad del Tolima se promueve el pensamiento crítico de profe¬sores y estudiantes (Barnett, 1994), con base en la idea de una Universidad compleja que privilegia la enseñanza y aprendizaje (Bowden y Marton, 1998), que permite la formación integral en la relación docencia-investigación-compromiso social-compromiso ambiental”. Queridos estudiantes, los invito a revisar los actos que promueven el pensamiento crítico en la UT: sanciones a profesores, persecución sindical, grupos de choque, agresión verbal de sus directivos y funcionarios.

Luego asesta un golpe de infinito cosmopolitismo en sus Objetivos: “Ofrecer programas académicos a través de currículos que se orienten por Principios de Integralidad, Rigurosidad, Pluralismo Metodológico, Interdisciplinariedad, transdisciplina¬riedad, Flexibilidad, Autorregulación, Comunicabilidad, Contextualización, Universalidad”. ¿Y dónde están o estarán esos programas? ¿En la Universidad de Gotinga? La retórica de este documento es casi infame, y sigue demostrando que no hay nada “des-colonial”, ni “autónomo”, ni “crítico”, en la administración UT, sino un barullo de irrespetos a los estudiantes. Y luego con descaro afirma: “Contribuir al fortalecimiento de la cultura de la paz, la convivencia pacífica y la solución de conflictos”. Imaginen ahora fonogramas de una risa estridente. 

La actuación esquizoide continúa con impunidad: “Hacer del currículo una construcción dialógica orientada a la universalidad del conocimiento inter/trans-disciplinar, el pluralismo metodológico y la comunicabilidad globalizada”. Esa realidad no existe, y no existe por el síntoma esquizoide de los autores: “aislamiento de la realidad social y poca confianza en las personas”. Y de nuevo me pregunto: ¿Será que estos simuladores se han enterado de lo que significa “universalidad”, “interdisciplinariedad” “transdisciplinariedad”? El debate no lo exhiben, como tampoco explican que entienden por eso. De hecho, creo que sólo tienen intuiciones. 

Es tal la crítica “des-colonial”, que le impone a la UT lo siguiente: “Politica (sic) de Desarrollo Humano. El compromiso social intrínseco pasa por la construcción de una noción de desarrollo humano que toma en consideracion (sic) el tipo de persona, ciudadano o estudiante que hace vida universitaria, por lo cual se deben considerar aspectos de cuidado de sí mismo, responsabilidad en y con el campus y reconocimiento como graduado”. Amartya Sen es la luz y el camino de ese desgonzado pensamiento institucional y metafísico. ¿Alguien puede imaginar que el Banco Mundial ahora considera “no-pobre” y “capaz” al que estudió secundaria, gracias a este economista? 

Ahora, la “orquesta” llega al clímax esquizoide: “2.4.12. Política Ambiental. El aprendizaje de una cultura de la sustentabilidad am¬biental debe permitir superar el aprendizaje de epistemologías, valores, técnicas e instrumentos que soportan la actitud depredadora del hombre sobre la naturaleza y sus congéneres, para poder trascender hacia la generación de nuevas formas de entender y construir la relación del hombre con su entorno basadas en una ética de respeto por todas la formas de vida, la solidaridad intergeneracional y la dignidad humana”. Repeticiones de Enrique Leff y Augusto Ángel; que a propósito nos recuerda que los autores fundacionales de muchas tesis no son citados en el documento. La “actitud depredadora” de la administración UT, y sus múltiples ladinismos y simulaciones, es el pan de cada día. 

Y en un acto de vasto (y basto) conocimiento del inglés, agrega algo de Nussbaum: “first is the capacity for critical examination of oneself and one ´s traditions”. Miradas “críticas” de “uno mismo” que caracterizan a los directivos de la UT, cuando hablan (cada uno a su modo) de la “olla” universitaria, los lumpen-intelectuales de ASPU, los “falsificadores” de títulos, los profesores asociados con el narcotráfico, las conductas punibles de este o aquél, e indecibles bellaquerías que pueblan sus mentalidades anti-ilustradas. 

Con ánimo cientificista se escribe: “4.2.2. Ser profesor universitario. El profesor universitario (Boyer, 1990; Knight, 2002; Bain, 2004; Gros y Romaná, 2004; Argüello, 2009, 2010) es un profesional académico (Uricoechea, 1999; Mondragón, 2005; Ortiz, García y Santana, 2008; Parra Sandoval, 2008) que actúa como líder académico (Macfarlane, 2012) en las Instituciones de Educación Superior, a su vez que se desempeña como intelectual (Said, 1996; Follari, 2008) con su ser y hacer (Rovira, 2007) en el tránsito entre intelectual y académico (Le Goff, 1985)”. “Obra monumental” que invoca a Le Goff sobre “los intelectuales en la edad media”, y en efecto, evidencia que peor no pudo ser comprendido el tema. Sin mencionar que se citan “obras consagradas” al asunto de uno de sus coautores. 

Estas y otras desventuras pasan por la vida universitaria, y podríamos seguir observando gazapos y bribonadas academicistas. Pero creo que es suficiente, comunidad universitaria, este ajuste de cuentas, ante el propósito de mostrar la pobreza moral e intelectual de nuestra UT, impunemente en manos de una mentalidad de gamonales y anti-ilustrados. 

Referencias

• Freud, S. 2011. Obras Completas, 3, 1916-1938, Ensayos XCVIII-CCIII, Editorial El Ateneo. 
• Fromm, E. 2007. Del tener al ser, Paidós. 
• Gutiérrez-Girardot, R, 2006. Tradición y ruptura, Debate, Bogotá.
• Gutiérrez-Rodríguez, J. 1961. De la pseudo-aristocracia a la autenticidad: psicología social colombiana, Ediciones Tercer Mundo.
• Gutiérrez-Rodríguez, R. 1990. ¡Doctor¡ Algunas tendencias de la cultura colombiana, del letrado al gamín y el colono, Spiridon, Bogotá. 
• Hobsbawm, E. J. 1983. Rebeldes primitivos, Ariel. 
• Jaramillo, R. 1998. Colombia la modernidad postergada, TEMIS.
• Martínez, A. 2011. Una aproximación a la recepción en Colombia del liberalismo y el utilitarismo europeo, y la interpretación del reformismo religioso francés a finales del siglo XIX en El Líbano, Tolima, En: Ideología y política, Academia de Historia del Tolima.
• Meny, J & Thoenig, J. C. 1992. Las políticas públicas, Ariel.
• Sánchez, G & Meertens, D. 2006. Bandoleros, gamonales y campesinos, Punto de Lectura.

Piedras en el Zapato - Documental Antiminero

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