¿Usted no decide sobre el rumbo de su
carrera?, ¿nadie le consulta sobre la orientación y del bienestar
universitario?, ¿no entiende los conflictos que se manifiestan en la
universidad?, ¿cansado de profesores mediocres y autoritarios?, ¿no encuentra
financiación para sus proyectos de investigación?, ¿la administración
universitaria no conoce ni tiene en cuenta sus problemas e inquietudes
políticas o académicas?, ¿le han preguntado sobre el Hospital universitario?,
¿quiere que le roben terrenos a la universidad a cambio de edificios?
SÚBASE AL BUS DE LA CONSTITUYENTE UNIVERSITARIA
¿Qué es la constituyente?
Es expresión de la autonomía universitaria;
es la propuesta para constituirnos como comunidad de sentido que se apodera,
desde todas las expresiones de la vida universitaria- de su propio espacio y
territorio. Defendiendo nuestro campus para la fiesta, para el amor, pero
también para la academia, el debate y la acción política. Es la posibilidad de
construir la participación directa en las decisiones que nos afectan. Es la
concreción de un nuevo gobierno universitario que consulte nuestras necesidades
y expectativas frente a la construcción de nación y de la misma universidad.
¿Para qué?
Para incidir en las decisiones políticas y
académicas que definen la orientación y el futuro del alma mater; Para
construir un modelo de academia, investigación y extensión que proyecte un
modelo de país diferente; Para que participemos y decidamos el rumbo histórico
de nuestra universidad y desde ahí el aporte a la paz y al crecimiento soberano
de nuestro país
¿Cómo lo hacemos?
Recogiendo los insumos que ya se han
desarrollado en el programa mínimo de los estudiantes, pero atendiendo la
situación particular de nuestra universidad y nuestras carreras; Organizándonos
en mesas de discusión que concreten los mecanismos de convocatoria a toda la comunidad
universitaria
¿Por qué una constituyente universitaria?
Porque la antidemocracia, el autoritarismo y
el dogma del pensamiento único neoliberal se han tomado la dirección de la
universidad, porque esas tendencias se han constituido en una idea generalizada
de lo que debe ser la academia y la ha puesto al servicio de multinacionales y
empresas privadas, al servicio de la corrupción doméstica y los negocios de una
burocracia enquistada en las directivas que están usando la universidad como su
rueda de negocios y su feudo particular.
Los que tenemos el privilegio de acceder a la
educación superior pública estamos cada vez más apretados económicamente y a
pesar del mercado de ilusiones que nos promete más ganancias entre más cartones
y títulos, se nos oculta el hecho de que nuestro atraso tecnológico y
científico impide la vinculación de todos los profesionales a la producción. Y
los que se vinculan lo hacen al servicio de la explotación y el saqueo de
nuestra tierra y nuestra gente.
Hoy se discuten los problemas de la guerra y
la paz, nuestro país requiere actividad, inteligencia. La paz no es un problema
entre las insurgencias y el gobierno de turno. La paz y la guerra son problemas de todos nosotros y envuelven a las
generaciones venideras.
Como intelectuales, como afortunados en un
país que confía en nosotros, tenemos que hacer nuestro aporte expresando la universidad
como debe ser un país en paz, libre, soberano donde la paz sea justicia, salud,
educación, ciencia, arte. Un país para todos y no para las ganancias y la buena
vida de unos pocos. La Universidad Nacional de Colombia como conciencia crítica
de la nación, como escuela de democracia para el país requiere de sus
integrantes pensamiento y acción; academia y cultura; investigación vinculada a
la realidad del país en que vivimos. Y para lograrlo es necesario que
participemos en el gobierno universitario, en la definición de las decisiones
que nos afectan a todos y al rumbo de nuestra universidad.
¿Qué universidad queremos? Una al servicio de
multinacionales, bancos y empresas privadas?, ¿Una que fomente la exclusión, la
marginalidad, la invisibilización de los problemas?, ¿Queremos una universidad
donde la crítica y el cuestionamiento sean criminalizadas y pretendan sacarlas
del campus?, ¿queremos una universidad que al fomentar la exclusión, la miseria
y el saqueo, fomenta la guerra?. O ¿queremos una que aporte a la solución de los problemas del
país y su gente? Una universidad con democracia, participación, gratuidad, autonomía,
libertad, calidad académica, financiación estatal, (todo contenido en los seis
puntos del programa mínimo de los estudiantes colombianos) y que aporte al
rumbo de la nación para hacerla prospera y soberana.
De modo compañeros que hacemos un llamado a
ubicarnos en la condición de nuestra universidad y nuestro país y a asumir con
decisión el gobierno de nuestra propia casa.
ANGLOGOLD ASHANTI ES UN EMPRESA ILEGITIMA QUE VIOLENTA LA LEY Y ATENTA CONTRA LA VIDA, EL AGUA, LA BIODIVERSIDAD Y LA SOBERANIA ALIMENTARIA DE LOS TOLIMENSES Y COLOMBIANOS.
La resolución No. 0433 del 11 de marzo del 2013 expedida por CORTOLIMA en la que suspende las actividades de la AngloGold Ashanti en el municipio de Piedras, “por estar ejecutando actividades de exploración sin el correspondiente permiso que ordena el artículo 146 del decreto 1541 de 1978 (...) intervenir un área de alta fragilidad y de uso prohibido conforme lo establece el esquema de ordenamiento territorial EOT, del municipio de piedras adoptado mediante Acuerdo 099 de 2000”, confirma la denuncia que miles de tolimenses venimos haciendo desde las calles, veredas, riberas de ríos, universidades, colegios y barrios: la ANGLOGOLD ASHANTI Y SU PROYECTO LA COLOSA SON UNA AMENAZA AMBIENTAL, SOCIAL Y POLÍTICA PARA TODA LA REGIÓN.
Desde sus inicios la multinacional ha violentado sistemáticamente las leyes colombianas (ver Resolución 1481 del 30 de julio del Ministerio de Ambiente Vivienda y Desarrollo Territorial, donde se multa a esta empresa con 139 millones de pesos por violentar el artículo 210 del Código de los Recursos Naturales al no solicitar la sustracción del área de la Reserva Forestal y no notificar a dicha entidad los trabajos de exploración que realizó en el 2.007).
La Anglogold Ashanti llegó al país bajo la razón social de Sociedad Kedhada, con este nombre obtuvo cientos de títulos mineros e hizo presencia en Cajamarca, en lugar de su usar su verdadera imagen corporativa. Fragmentaron títulos mineros para evadir el pago de impuestos superiores por concepto de canon superficiario. Sobornan y corrompen la institucionalidad local y regional. Polarizan las comunidades. Rompen el tejido social. Violan los derechos de sus trabajadores a los cuales contratan por intermedio de cooperativas de trabajo. Compran las tierras en donde nacen las fuentes hídricas indispensables la vida y soberanía alimentaria. Estigmatizan a quienes se oponen a su siniestro proyecto de minería (ver denuncia penal interpuesta por campesinos del corregimiento de Anaime contra el presidente de esa compañía el 25 de febrero de2013).
Su capacidad de corrupción e hipocresía a la hora de enarbolar argumentos sobre la “sostenibilidad” ambiental del proyecto La Colosa es ilimitado y se encuentra apoyado por una gran cantidad de pautas publicitarias engañosas en la mayoría de medios de comunicación.
Aplaudimos la postura del Alcalde de Ibagué, Dr. Luis H. Rodríguez, quien se ha pronunciado en defensa del derecho a un ambiente sano para las presentes y futuras generaciones, al solicitar a Anglogold Ashanti renunciar a los 157 títulos mineros que tiene en el municipio y que desista de la solicitud de 100 nuevos títulos mineros en la región, porque más allá de los embelecos técnicos que la empresa intenta vendernos, sabemos y entendemos que estos proyectos NO TRAEN PROGRESO, BIENESTAR, NI PROTECCION A NUESTROS DERECHOS FUNDAMENTALES AL AGUA, LA VIDA, ALIMENTO Y TERRITORIO.
Saludamos con esperanza ambiental la resolución de CORTOLIMA bajo la dirección del Dr. Jorge Enrique Cardozo, pues a través de ella se evidencia la obligación que tiene el Estado Colombiano para pronunciarse sin ambivalencias en defensa del patrimonio ambiental y cultural del país, en favor del interés general y no particular.
Llamamos a todos los funcionarios públicos y entidades del Estado Colombiano a no ceder ante la presión de ANGLOGOLD ASHANTI desde el entendido que sus proyectos e intereses van en detrimento del derecho que tienen las presentes y futuras generaciones a un ambiente sano. La salud, bienestar, agua y biodiversidad no tienen precio, no se pueden cambiar por monedas de oro.
Ibagué, 13 de Marzo del 2013.
Esta es la hora de redoblar la lucha, nuestro objetivo sigue en pie:
FUERA LA ANGLOGOLD ASHANTI DEL TOLIMA Y DEL PAIS.
5 DE JUNIO
QUINTA MARCHA CARNAVAL
Comité Ambiental en Defensa de la Vida
Comité Ambiental y Campesino de Anaime y Cajamarca
A pocos días, ya, de la realización el próximo 5 de junio
de la “gran marcha carnaval por la vida” contra la megaminería y especialmente
contra la multinacional Anglo Gold Ashanti, en la ciudad de Ibagué, capital del
Departamento del Tolima en Colombia, el Comité Ambiental desde ha realizado un
importante pronunciamiento que les invitamos a leer, no sin dejar de invitarlos
a este importante acto, a solidarizarse y a pronunciarse.
Comunicado para Accionistas de la Anglo Gold Ashanti en
Colombia
Ibagué, 11 May 2013
Señores accionistas:
En este momento, cuando ustedes evalúan el desarrollo de
sus proyectos en Colombia, nos parece importante que incluyan en su análisis
elementos de una realidad ambiental, social y humana, que seguramente no
llegará a ustedes por la voz y los informes de quienes administran sus
proyectos en nuestro país.
Quienes suscribimos este mensaje, somos organizaciones y
personas, particularmente afectadas por el proyecto de la Colosa, (ubicado en el municipio de Cajamarca,
Tolima) pero también, preocupadas seriamente por una política gubernamental que
asociada con ustedes, pretende expandir, en nuestra región y por todo el
territorio colombiano, las explotaciones mineras a cielo abierto.
Desde el momento en que el gobierno concibió esa
política, hace 8 años, se ha generado una gran movilización ciudadana que
rechaza la megaminería como horizonte para el desarrollo de nuestro país, y con
más vehemencia ahora, cuando son claros los hechos y señales de la minería y de
la sed del oro, que confirman su
carácter de elementos altamente perturbadores del orden social, de la paz, de
la soberanía territorial y de la equidad.
Tres son los puntos centrales de nuestro mensaje para
ustedes:
1. Nuestro movimiento ciudadano tiene, en primer lugar,
serios cuestionamientos éticos que nos impiden aceptar el negocio de la minería
en gran escala y a cielo abierto. Estos son algunos de tales argumentos:
- Afectar grandes extensiones en países como el
nuestro, que hoy amortiguan el impacto
del Calentamiento Global, y que mantienen producción de oxigeno, agua y
biodiversidad para nuestro país y para el mundo, debe verse como un crimen de lesa
humanidad porque agrede, en un momento de extrema fragilidad, la vida
planetaria.
- La mayor riqueza de nuestro país es su biodiversidad y
el agua que alimenta su verde y bello
territorio. Es una riqueza perenne, es la herencia que debemos proteger para
dejar a nuestros hijos. No hay dinero que pueda comprarla y no es lícito cambiarla por regalías transitorias.
Menos aún, ante el costo y las consecuencias
irreparables de la contaminación, en la fragilidad de sus ecosistemas y en la
vida de las poblaciones que allí habitan.
- El negocio minero es la más grande amenaza para el
desplazamiento y expropiación territorial de
nuestros campesinos, indígenas y minorías vulnerables. Desentrañarlos de
sus modos de vida, de su entorno, de su historia, de sus actividades y de su
cultura es un atropello cruel e injustificable, máxime cuando agrede a los más
débiles. Las consecuencias no pueden ser otras que el incremento de desposeídos
en los centros urbanos y el deterioro obligado de sus valores familiares y comunitarios.
- La minería en gran escala pone en riesgo la soberanía
de nuestro territorio, que empieza a ser entregado en extensiones enormes por
vía de los títulos mineros y por compra de tierras que ya están adquiriendo las
multinacionales. Las 20 mil concesiones en curso, cubren cerca de 22 millones
de hectáreas - casi una cuarta parte del
territorio colombiano.
2. Hay un cúmulo de trabajos académicos y técnicos,
realizados por expertos, universidades y organismos de control que objetan la
conveniencia económica y ambiental de la minería y que aumentan una opinión
crítica e ilustrada cada vez más amplia.
En razón de la brevedad, nos limitamos a transcribir criterios consignados en
el libro “Minería en Colombia” documento
de la Contraloría General de la Nación, que empieza a circular recientemente
y que advierte al gobierno y a la ciudadanía con conclusiones como las
siguientes:
- “Existen
conflictos alrededor del modelo extractivista minero que colocan en tensión
derechos individuales y colectivos consagrados en la Carta Constitucional o que
los ponen en entredicho en territorios específicos… Ello permite alertar sobre
la ausencia de control suficiente y riguroso por parte del Estado en relación
con la gravedad de estos impactos”
- “Para la Corte
Constitucional, el desarrollo de actividades económicas lícitas e ilícitas en
los territorios es uno de los factores subyacentes del conflicto armado
interno, de carácter histórico y amplio. Dentro de estas actividades se incluye
la minería como macro-proyecto económico. Por esta razón, las decisiones
mineras en Colombia deben estar antecedidas por la identificación de los
impactos en comunidades donde subsista o se genere el conflicto…”
- "Resulta necesario que la política pública atienda
a la coincidencia espacial entre la presencia minera y graves atentados contra
las libertades y derechos de carácter civil y político, y crímenes que atentan
contra la dignidad humana, relacionados con: a) desplazamiento forzado interno
y confinamiento territorial de poblaciones (vinculados a homicidios selectivos,
desapariciones forzadas, amenazas, masacres y torturas); b) violencia
anti-sindical, y c) vulneración de derechos asociados a la supervivencia física
y cultural de sujetos colectivos de especial protección constitucional.”
- “Los impactos
humanitarios, en relación con violaciones a derechos humanos o infracciones al
Derecho Internacional Humanitario asociados territorialmente con complejos
mineros, no pueden seguir asumiéndose como “daños colaterales” o ajenos a la
actividad extractiva, sino como “riesgos” que deben ser socializados con las
empresas mineras.”
- A más de ser éticamente inaceptable, la política minera
es una regresión al mal negocio de las industrias extractivas, en vez de un
avance hacia las industrias de transformación y valor agregado, más
convenientes para el país. Muchos estudios muestran que son más las pérdidas
que los beneficios económicos. Por ejemplo,
ofende saber que es más grande el
valor de los beneficios tributarios que se conceden a las empresas mineras que
el valor de las regalías que ellas pagan. Así lo demuestran Guillermo Rudas y
Jorge Enrique Espitia en el Capítulo 4 del libro de la Contraloría: “… entre
2005 y 2010 las empresas propiamente mineras (dentro de las cuales están las
que extraen carbón y níquel, con un peso preponderante) pagaron en promedio 878
mil millones de pesos anuales por concepto del impuesto a la renta. Pero
durante el mismo período tuvieron deducciones, descuentos y exenciones que
representaron un gasto tributario para el país (ingresos fiscales que se
dejaron de percibir) de 1,78 billones de pesos. Es decir, por cada 100 pesos
efectivamente pagados por este concepto, las empresas mineras tuvieron
des¬cuentos que terminaron representando pérdidas para el Estado de más de 200
pesos.”
3. Periodistas e instituciones de control vienen formulado graves denuncias que
señalan transgresiones a las leyes colombianas, por parte de su empresa, lo
mismo que prácticas cercanas al soborno
para el tráfico de influencias y para ganar apoyos de funcionarios, autoridades
y comunidades. He aquí algunos de estos hechos que aumentan la desconfianza en
la transparencia de sus operaciones y hacen mayor la voluntad ciudadana de que AGA salga del país:
- Una investigación de María Teresa Ronderos,
asesora de la Revista Semana, para el
Centro de Investigación Periodística CIPER, dice, al referirse al trafico de
influencias para obtención de títulos: “Un
solo ejemplo es revelador. Según relataron a CIPER, dos funcionarios que
por años han trabajado en Ingeominas, percibían una excesiva cercanía de
algunos directivos con la multinacional Anglo Gold Ashanti (AGA). De hecho, una
de cada cinco hectáreas concesionadas fue a dar a sus manos.”
- La revista Dinero, en un artículo que titula “Las
maniobras del rey midas” hace las siguientes preguntas frente a conductas de
AGA ¿Por qué fragmenta sus tierras?,
¿por qué usa empresas satélites dentro de su estructura organizacional? y ¿cuál
es la fórmula para mantenerse a flote a pesar de que su estados financieros
reportan durante los últimos diez años pérdidas que ya se aproximan al medio
billón de pesos? Los datos y el
análisis del mencionado artículo delatan
claros artificios de AGA para configurarse en monopolio, y para evadir
obligaciones tributarias.
- Una reciente investigación por parte de la Contraloría
General de la Nación, denuncia que tras una revisión de expedientes, encontró
12 evasiones fiscales de AGA con
respecto al pago del Canon Superficiario, por un valor de siete mil millones de
pesos colombianos (3.8 millones de dólares).
- En las últimas semanas ha sido noticia nacional la
población de Doima por sus acciones de rechazo total a las pretensiones de AGA
para instalar en ese municipio, una planta de metalurgia, tanques de
lixiviación y otros montajes requeridos por el proyecto de la Colosa. La
comunidad ha organizado retenes permanentes para impedir el ingreso de los
vehículos y funcionarios de AGA, lo mismo que acciones de denuncia ante
CORTOLIMA. Esto ha llevado a reacciones represivas de AGA con apoyo de un grupo
policial. El 23 de abril del 2013 amenazaron
con armas y detenciones a los grupos de resistencia, hecho registrado en
los medios de comunicación.
- AGA viene mostrando una desafiante arrogancia contra
las normas, instituciones y personas que se oponen a su negocio. Una estrategia
es calificar de guerrillero al ciudadano opositor, tal como lo hizo el señor
Iván Malaver, en un mensaje de texto
enviado al celular del señor Rafael Herz. Este hecho quedó evidente cuando El Nuevo Día, en su edición del 24 de
febrero de 2013, publicó la imagen del mensaje, en el que se referían con
ese calificativo a los delegados de Anaime, presentes en la Mesa Ambiental
realizada el día anterior. Otra modalidad es establecer demandas contra
aquellos funcionarios o entidades que, en cumplimiento de sus funciones de
garantes de la ley, formulan controles o sanciones a sus modos de proceder. Tal
es el caso, por ejemplo, de una demanda penal contra el Director de CORTOLIMA,
primera autoridad ambiental de la región. El origen de la demanda es la
resolución 0433 de marzo de 2013, en la que Cortolima suspendió trabajos de
AGA en zona rural del municipio de Piedras. El gobernador del
Departamento hizo público su rechazo a esta retaliación, que irrita
a las autoridades regionales y a
la ciudadanía..
- La nueva delimitación de páramos que establece el Instituto Humboldt muestra que
50Ha de las 515 del proyecto La Colosa están localizadas en páramo y es
presumible que muchas otras se hallen en subpáramo. A la par de configurar una
transgresión grave a las leyes ambientales es la evidencia de una lesión enorme
al sistema hídrico que garantiza el agua
para un 70 % de los habitantes del departamento.
- Todo indica que
AGA busca sustracciones adicionales para sus exploraciones en la Colosa. De ser
así, seria evidente su voluntad de burlar normas legales que no admiten
excepción, tal como lo reitera la
Contraloría en la siguiente advertencia:
“No se están respetando las determinaciones adoptadas en áreas que se
destinan a la conservación ambiental a través de la declaratoria de áreas
protegidas y otras categorías de protección ambiental, las cuales, salvo
contadas excepciones, son posteriormente sustraídas para el desarrollo de
actividades mineras y otras actividades sectoriales, lo cual no se compadece
con el interés general.”
- También en relación con la alta montaña, Manuel
Rodríguez, investigador de la Universidad de los Andes, en su documento
“Minería Responsable: de las intenciones a la Realidad” precisa lo siguiente:
“… el Gobierno y el sector minero parecerían estar desconociendo las complejas
características de la región montañosa andina y de los valles interandinos de
Colombia, en la cual se concentra la mayor parte de títulos mineros otorgados y
por otorgar… Es una de las más vulnerables del mundo al cambio climático –como
se evidenció en las recientes olas invernales–, cuenta con una alta densidad
poblacional en gran parte de su territorio y allí se ubica una de las mayores y
más frágiles riquezas en biodiversidad y agua del planeta.”
Esperamos, señores accionistas, que su responsabilidad
social y empresarial y los valores que ustedes sustenten frente al respeto de
los países y frente a la protección del medio ambiente como bien planetario,
los conduzca a decisiones que no agredan
a nuestro pueblo ni a nuestro territorio. Nuestro camino hacia la paz ha
sido complejo y doloroso. No queremos que sus inversiones y negocios sean
factor adicional de injusticia, despojo y más violencia.
COMITE AMBIENTAL EN DEFENSA DE LA VIDA (Ibagué)
COMITE AMBIENTAL DEL SUR DEL TOLIMA (Saldaña and Ataco,
Tolima)
ASOCIACION DE CABILDOS INDIGENAS DEL TOLIMA (Natagaima,
Tolima)
ASOCIACION PARA EL FUTURO CON MANOS DE MUJER
"ASFUMUJER" (Natagaima)
COMITE AMBIENTAL DE DOIMA-PIEDRAS (Tolima)
COMITE AMBIENTAL Y CAMPESINO DE CAJAMARCA (Tolima)
Hace varios meses y a raíz de la baja calificación que
otorgara Fitch Ratings Colombia (?) al Instituto Ibaguereño de Acueducto y Alcantarillado,
IBAL, por “la decreciente generación operativa,
la injerencia política y la dependencia de recursos externos”, opte por escribir
unas líneas (¿Asoman Orejas de Zorro?) para
expresar cómo de años atrás y de modo
sistemático vienen produciéndose noticias pesimistas sobre elIBAL,
sobre rancios, sabidos y trillados problemas que siendo fáciles de resolver nunca
se encararon con decisión pero si se utilizan como argumento que predispone a
la comunidad para que acepte soluciones desesperadas. Se recordará que de
tiempo atrás martillan sobre las secuelas de su propia ineptitud: cortes,
turbiedad, bocatomas, pérdidas, etc. pero, y he ahí las alcaldadas, con el
mismo obsesivo tesón nunca buscaron la solución políticamente honesta que
garantice buen servicio y permita la formación de capital para apalancar el
desarrollo integral de Ibagué. Ahora la parábola farisea es que acá el agua es
de las más baratas del mundo. ¡Ojo!
Decíamos en el texto aludido que no es raro, habidas
experiencias, que estén montando la película de inviabilidad del IBAL para regalarlo a trasnacionales de
insaciable codicia sin importar si se hipoteca el futuro y se suma más miseria
al pobre pueblo ibaguereño. Decíamos además que con la connivencia de sofistas
vende regiones que alegan que “no importa quién presta un servicio público con
tal de que lo preste bien”, ya pasaron a manos ajenas la electrificadora,
Hidroprado, la recolección de basuras, la telefónica y muchos otros bienes
públicos y privados que constituían base de la auténtica economía tolimense.
Para arruinar como hemos arruinado la institucionalidad regional, para
convertirnos en enclave de poderes extraños y para extender la pobreza, no
hemos necesitado inteligencia ni decoro político, ha bastado con permutar
espíritu crítico por tamales y elegir mandatarios y dirigentes torpes y con
patente de corso. Uno diría, para no ser cómplice con su silencio, que es hora
del no más, del paren ahí, que es el tiempo de las ideas autonómicas.
Tres categóricas aserciones desembocan en enigmas. Aserciones:
Una, el agua es el mejor “negocio” del mundo porque es el recurso más valioso
del mundo. Dos, Ibagué produce su propia agua de manera abundante. Tres, el IBAL es monopolio legítimo porque en esencia
sus clientes son sus dueños. Enigmas sobre el IBAL:
¿Por qué ha de ser inviable? ¿Por qué su resultado operacional es precario? ¿Por
qué es ineficiente en la gestión? ¿Por qué su estructura de costos no es
racional? ¿Por qué apelan a la tercerización laboral? ¿Por qué no son efectivos
los controles? ¿Por qué no se moderniza y profesionaliza? ¿Por qué no aporta
capital al desarrollo local?
Es prácticamente
imposible que en Ibagué habite un ciudadano sensato que no sepa por qué el IBAL va de “capa caída” y, lo insólito como peligroso es que aun así no pase nada, es decir, que la
comunidad identifique el problema pero no atine a hallar la solución justa y,
por tal defecto, lo más probable es que termínennos siendo víctimas de la
solución injusta. Por lo anterior es que hemos propuesto democratizar al IBAL, una iniciativa de fondo, digna,
cohesionadora y edificante que los dirigentes se niegan a considerar y que los progresistas
no quieren entender. El argumento es claro y quisiera sustentarlo si se pudiera:
La democracia política no se instituyó para elegir sino para instaurar la
democracia económica y por ello reitero una premisa: si bien el desarrollo
supone negocios, no todo negocio supone desarrollo y, en casos singulares como
el que fragua en el IBAL, el “negocio” traerá más subdesarrollo. Solo el “mono
de la pila” oirá nuestras quejas cuando el agua suba de precio, cuando Ibagué
sea aun más pobre y dependiente y cuando no quede ni el recuerdo del patrimonio
público ni de aquel ibaguereño emprendedor.
A propósito de los huevos de un profesor, que tanto
intimidaron a la dirección de la universidad la semana pasada[1], voy a decir cuáles son los huevos que me tienen
preocupado a mí, de pronto les dé pistas para que descubran en dónde se
encuentra la canasta que puede atentar contra todos nosotros. En la U.T, más de
uno, más de una, tienen mucho huevo: ¿Debemos considerarlos potencialmente
peligrosos?
***
Tiene huevo el rector, profesor Herman Muñoz Ñungo, haciendo
promesas insinceras, incumpliendo su palabra dada a la comunidad universitaria[2], y desinformando a la opinión pública[3]. Tienen huevo sus justificaciones leguleyas, y su
comunicado irrespetuoso e insulso, que genera indignación y pena ajena. Tiene
huevo timorato[4].
***
Tiene huevo el vicerrector académico, profesor David Benitez
Mojica, tratando de meter gato por liebre a la comunidad universitaria, posando
de demócrata cuando realmente es un gran burócrata, ¡El gran burócrata! Tiene
huevo la convocatoria que firmó para escoger decano en propiedad [al tiempo
que la asamblea de la Facultad de Ciencias Humanas y Artes escogía su decano
encargado], con el mismo perfil y el mismo mecanismo de elección, después
de haber sostenido públicamente que estaba de acuerdo con modificarlos[5]. Y ahora dizque muy bravo porque los estudiantes lo
acusan de haberse burlado de la asamblea. Tiene huevo demagógico.
***
Tiene huevo el director de la Oficina de Desarrollo
Institucional, ODI; profesor Miguel Espinoza Rico, que no baja a los
estudiantes de cabrones y narcotraficantes [también a algunos profesores de
la FCHA], cuando no de marihuaneros de baja estatura intelectual. Tiene
huevo soberbio e impune[6].
***
Tiene huevo el director de currículo, profesor Alfonso
Arguello, orquestando cacería de brujas a plena luz del día, a cielo abierto,
para perseguir sindicalistas. Ojalá decida tomar el curso desociología de la
hacienda con el profesor Martínez Rivillas, y les explique a sus
homólogos de la nueva-vieja administración, que no se trata de hectáreas sino
de relaciones. Tiene huevo roto. [Le salió el huevo por la culata][7]
***
Tiene huevo el director de proyectos de la ODI, profesor
Jorge Mario Vera, persistiendo en la defensa de lo indefendible [incluso por
fuera de lo político] echando mano de desesperados argumentos ontológicos
[la corrupción no es solo del otro, también es del sujeto. Somos seres
corruptos], epistemológicos [Hagamos un análisis politológico del
problema jurídico de elegir decano encargado], axiológicos [¡Acá hay
problemas éticos que tenemos que discutir!], y hasta parasicológicos [la
verdadera verdad es que esto es el proyecto de un sindicato que se quiere tomar
la facultad]. Tiene huevo desesperado.
***
Tiene huevo el decano encargado [del rector] de la FCHA,
profesor José de Jesús Gamboa, aprovechando para victimizarse [mucho gusto,
yo soy la manzana de la discordia] como si fuera él el problema central hoy
en la facultad. Tiene huevo: fue nombrado a dedo, y quiere venir a darnos
cátedra sobre democracia y defensa de las causas perdidas, a ver si le cogemos
la caña hablando de otra cosa. Tiene huevo huevo.
***
Tiene huevo el secretario académico de la FCHA, Ricardo
Naranjo, [perfilado, a lo sumo, para la secretaría académica de la
Universidad de la Salsa o de la Academia del Volante], retando
estudiantes y pidiendo explicaciones sobre por qué la FCHA es
burocrática, como si él supiera qué es un concurso de méritos. Pensándolo bien,
no tiene ni huevo.
***
Tiene huevo el director del departamento de Ciencias
Sociales y Jurídicas de la FCHA, profesor Germán Calderón, cuestionando la asamblea
de la facultad supuestamente por ilegal y antidemocrática, cuando él mismo fue
una de las personas que más hizo uso de la palabra: tanto en la del 30 de abril
tratando de romperla [de hecho no quería respetar el tiempo límite de las
intervenciones], como en la del 3 de mayo, intentando dilatarla,
manipularla, incluso participando como candidato a decano, y luego como jefe de
campaña al unirse al otro candidato, y por supuesto votando [en todas las
oportunidades lo hizo, ¿acogería la decisión de la asamblea si hubiera sido
elegido su candidato?] Tiene huevo sin yema y sin clara, huevo hueco, huevo
deshonesto.
***
Tiene huevo la directora del departamento de Humanidades y
Artes de la FCHA, profesora Marta Elizabeth Varón, criticando a quienes nos
indignamos ante los señalamientos del director de la ODI, porque supuestamente
lo hacemos cuando él no está, y porque no le damos la oportunidad de
defenderse. Y tiene huevo buscando en el diccionario el significado de la
palabra asamblea, para “argumentar” por qué las que se hicieron
estas semanas no serían asambleas de verdad:
Jajajajajjjajjajajajajajajjajajajaaj Profesora, usted tiene un pequeño
pero no inocente huevo.
***
Tiene huevo el director de programa de COMUNICACIÓN SOCIAL –
PERIODISMO, Rafael González Pardo, censurando la libertad de expresión,
hablando de “problemas jurídicos y penales” para el blog En uso de
nuestras facultades[8], que dizque porque se está haciendo pasar
como el sitio oficial de la FCHA, como si quien trabaja allí quisiera ser
“oficial.” Tiene huevo de doble yema.
***
Tiene huevo la directora del programa de Historia, profesora
Luz Yaneth Piedra, descalificando la asamblea porque sería una práctica
grosera, irrespetuosa y antidemocrática, que no da garantías para el debate;
como si el nombramiento del decano encargado de la facultad (y luego de la
encargada del encargado mientras éste se ausentó) no hubiera sido más grosera,
más irrespetuosa y más antidemocrática, como si quienes pensamos que así fue,
contáramos con las garantías para ser tenidos en cuenta. Tiene descaradamente
huevo.
***
Tienen huevo todos los anteriores, porque quieren banalizar
y tergiversar la coyuntura, presentando lo que está pasando en la FCHA como la
acción <<diabólica>> de un grupo de profesores afiliados a
Aspu [con nombres propios: Jorge Gantiva, Carlos Gamboa, Boris Moreno,
Alexander Martínez Rivillas, Andrés Tafur, Elsa Ortíz y Pierre Díaz] graduándonos
como enemigos porque supuestamente manipulamos a los estudiantes y a los
profesores incautos que nos creen, con el único fin de tomarnos la facultad
<<feliz>>, echar a algunos funcionarios <<buenos,
bellos y eufóricos>> para poner en su lugar a nuestros amigos
<<malos, feos y disfóricos>>.
Tienen huevo, porque esa conclusión parte de un razonamiento
falso y arrogante, que banaliza la crisis, subestima el movimiento estudiantil,
y las ideas de quienes día a día nos convencemos de que la universidad no le
pertenece a nadie, QUE LOS DIRECTIVOS NO SON LA UNIVERSIDAD [no son más que
un accidente en su devenir], y que las decisiones importantes que en ella
se tengan que tomar [como institución pública], nos corresponden a todos
y todas las y los que la conformamos y le damos vida, como comunidad.
Si de algo estoy seguro, es que este movimiento superó con
creces a quienes alguna vez intentaron dirigirlo. Hace dos semanas, en la
Universidad del Tolima encendimos una vela que ya nada ni nadie podrá apagar.
[6] Ver carta de profesores y estudiantes al rector,
exigiendo un pronunciamiento ante las acusaciones del director de la ODI.
Espinoza llamó “cabrón”, “cabronsito” al representante de los estudiantes de la
FCHA, en frente de algunos celadores, de quien escribe y del secretario general
de la universidad, profesor Omar Mejía; y de la profesora Inés Jhoana Pinzón.https://www.facebook.com/groups/113655958836194/115429575325499/ también
le dijo “no sabe con quien se está metiendo, no me conoce”, lo cual interpreto
como una amenaza. Ver también, comunicado de Aspu respaldando la carta http://asputol.blogspot.com/2013/05/carta-abierta-la-comunidad-universitaria.html
La llamada independencia nacional, cuyo
bicentenario recientemente ha sido celebrado de manera alborozada, tanto en el
mundillo académico como en los medios de comunicación, bien sabemos, no
significó realmente la descomposición del régimen colonial que decían los
próceres estar confrontando, pues, el sistema de valores económicos y
culturales hispano-coloniales, persistiría en la naciente estructura
republicana y lograría perdurar, anacrónicamente, hasta nuestros días. Las
instituciones administrativas y represivas, así como la hegemonía cultural y
moral de las nuevas naciones, siguió bajo la dirección de las oligarquías
criollas, de la jerarquía de la Iglesia Católica y de los enriquecidos
caudillos militares de la independencia, dando continuidad al régimen señorial
heredado de la colonia.
El núcleo constitutivo del nuevo Estado nacional,
en ausencia de una intelectualidad responsable, se forjó alrededor del
caudillismo militar formado en las guerras independentistas. Las antiguas
relaciones de los encomenderos con sus sometidos y, en general, la continuidad
del poderío señorial ejercido por una aristocracia de comerciantes,
latifundistas y propietarios de minas, que conformaban las élites locales desde
la colonia, les garantizaría que como caudillos de la independencia, lograsen
movilizar, con relativa facilidad, amplios sectores populares, distribuyendo
recompensas, beneficios y promesas entre sus clientelas. Los generales y
caudillos de la independencia perpetuarían el viejo régimen señorial y hacendatario,
lo que no siempre entraría en contradicción con los intereses de las élites
ilustradas, comprometidas con los proyectos modernizantes y con el mundillo
universitario; por el contrario, en el seno de estas instituciones se
reproducirían las mismas relaciones de poder.
Mentalidades moldeadas por siglos de presencia
religiosa, por la beatería y el clericalismo y por todo el sistema de lealtades
personales que estructuró el régimen colonial hacendatario, serían el sustrato
del modelo educativo que subsistiría aún después de la Independencia. En los
comienzos de la vida republicana el problema fundamental para los dirigentes
revolucionarios fue cómo alcanzar la cohesión económica, política,
administrativa y cultural en un territorio constituido como un archipiélago de
regiones, multiétnico y pluricultural, en una sociedad profundamente
estratificada y establecida a partir de relaciones de servidumbre y
subalternidad.
Quizá una de las principales características de
nuestra formación histórica la constituye el hecho de que, luego del proceso
independentista americano, se dio una incipiente estructuración de Estados
disminuidos por los particulares intereses de los caudillos regionales y no el
establecimiento de una coherente conciencia nacional.
Las clases populares, disminuidas y heterogéneas,
no tuvieron los niveles de cohesión y solidaridad que sí expresaron los
diversos estamentos de la oligarquía criolla, quienes lograron reclutar a las
masas como grandes mesnadas y clientelas, pero sin darles a éstos ningún tipo
de ilustración o politización. De esta manera resulta lógico entender cómo la
hacienda pasó a constituirse en modelo del gobierno y de vida en el gueto
académico y universitario: “el caudillismo clásico consistió en grupos de
bandas armadas de patronos-clientes, unidas por lazos personales de dominación
y sumisión y por un deseo común de obtener riqueza por la fuerza de las armas…
El caudillo surgió como un producto de las guerras de independencia en el
momento en que se destruyeron las instituciones del Estado colonial” (1). La
revolución de independencia les permitiría a estos caudillos criollos un mayor
acceso a la administración y a la burocracia estatal, pero la estructura social
basada en las tierras, la riqueza, y el prestigio y la educación esencialmente
no cambiaron. Los intereses particulares, locales y regionales, llegaron a
tener, entonces, una mayor significación que el propio concepto de nación y por
ende el de un poder estatal centralizado.
Concluida la dominación española, luego de las
batallas de la independencia, la organización de un sistema de Instrucción
Pública, pasó a ser una de las principales preocupaciones de las nacientes
repúblicas, pues la instrucción, como creyeron los fundadores del nuevo sistema
“independentista”, nos haría libres, por ello fue la instrucción pública el
escenario donde se efectuaron los enfrentamientos entre la escuela confesional
tradicional y la escuela laica durante el siglo XIX (2), pero la astucia de la
tradición y de la religión, consistió en colarse por los resquicios de la
“ilustración”, como lo ha expresado el profesor Rubén Jaramillo Vélez:
“Una de las primeras tareas que se debieron
plantear los patriotas americanos una vez que han logrado expulsar al español y
sentar las bases de la nacionalidad entre los pueblos recién independizados de
su yugo será la de “universalizar” por medio de la educación a esas gentes,
multitudes ignorantes cuya única cultura, cuyo único vínculo con la historia
universal ha sido durante siglos la religión y la moral cristianas en su
versión hispánica, que resume a finales del primer siglo colonial y
concretamente a partir del año 1599 el Catecismo de la Doctrina Cristiana del
padre Gaspar Astete, del cual afirma Gutiérrez Girardot que gracias a su
influjo “los niños del siglo XVIII, de los siglos XIX y XX han sido acuñados en
un momento decisivo de su socialización por una concepción del mundo y de la
vida no solamente anacrónica sino determinada por los problemas de militancia
que acosaron al catolicismo español del siglo XVI, por los problemas que le
plantearon la Reforma de Lutero y el Erasmismo”.
Y agrega: “Tras su forma simple de preguntar y de
responder, tras su apariencia “racional”, se oculta la intolerancia y su forma
decisionista de pensamiento (¡Sí o no, como Cristo nos enseña!, que impone
naturalmente el sí y crea la noción de amigo-enemigo, popularizada luego en la
asignatura de “Historia Sagrada” con la frase de Cristo, ¡el que no está
conmigo está contra mí!). Para el niño, el mundo histórico se reduce a los partidarios
del “sí”, los buenos y los católicos, y los del “no”, necesariamente los malos
por no católicos. Esta estructura antagonista se profundiza con el curso de los
estudios cuando al adolescente se le enseña a odiar literalmente... a todas las
figuras históricas que dijeron no al Padre Astete y a lo que él representaba, a
los otros que, para agravar la maldad, no eran españoles. El odio trajo como
consecuencia la calumnia y la deformación, y al mismo tiempo la hipocresía...”.
Consecuencias inevitables de ese mecanismo
paranoide que parte del principio según el cual “los otros son los malos”,
justamente el antagónico a ese otro de la convivencia civil entre los hombres
por el cual se estaba librando las batallas decisivas por entonces en Europa,
los sacrificios de calvinistas y hugonotes... de individuos pensantes y
autónomos -como sus antecesores y precursores, un Erasmo, un Lutero- que creían
indefectiblemente en la suprema dignidad y absoluta verdad del ser humano
genérico. Ése habrá sido uno de los efectos de tal catequesis si bien sería
torpe e injusto desconocer el efecto civilizador que de todos modos albergaba
la prédica del Evangelio (3).
Como vemos, la Independencia significaría, en
materia educativa, solamente una pequeña interrupción histórica a la dictadura
cultural y espiritual que desde la colonia viene ejerciendo la Iglesia (una
breve interpelación de los intereses criollos y populares con respecto a la
ideología dominante). Toda la lucha emancipatoria sustentada en una nueva
concepción del mundo y en los nuevos saberes ilustrados, que tenían como
propósito la abolición de la subalternidad del hombre, se verían nuevamente
frustrados, ya fuese por la aplicación de la violencia directa ejercida contra
sus promotores intelectuales o porque astutamente estos terminaban siendo
asimilados, cooptados, por el discurso oficial tradicional. Situación que fue
ampliamente estudiada por Adorno y Horkheimer en la Dialéctica de la
Ilustración: “La filosofía que en el siglo XVIII a pesar de la quema de libros
y de hombres, inspiraba a la infamia un terror mortal, bajo Napoleón había
pasado ya al partido de ésta. Incluso la escuela apologética de Comte usurpó la
sucesión de los inflexibles enciclopedistas y tendió la mano a todo aquello
contra lo cual estos lucharon” (4).
Este tipo de renuncia ideológica, de acomodamiento
e inconsecuencia política con las tesis y postulados que se dice abrazar,
pareciera una característica permanente no sólo de los politiqueros, sino,
también, de los académicos e intelectuales colombianos, tanto en los comienzos
del régimen republicano, como durante todo el proceso histórico nacional…
La mentalidad cristiano-feudal heredada del régimen
señorial-hacendatario, ha continuado vigente en el territorio colombiano, hasta
el presente, permeando de manera absoluta el mundillo universitario y mostrando
una gran solidez y permanencia a pesar de los esporádicos embates de las
modernas concepciones y de la constante expresión de repudio y confrontación
expresado desde el pensamiento ilustrado, los imaginarios colectivos y las
mentalidades populares -bastaría con repasar cuántas universidades colombianas,
y latinoamericanas, no son más que meras extensiones de las muchas
congregaciones o comunidades religiosas que nos colonizan-.
Como lo analizara el maestro Antonio García, el
tipo histórico de régimen señorial-hacendatario cobró de nuevo una mayor
vigencia, “cuando se instauró un Estado autoritario y centralista a partir de
1886 -de acuerdo con las líneas ideológicas diseñadas por Miguel A. Caro- y
cuando se restablecieron las relaciones de servidumbre en las haciendas de
colonato, el antiguo rango de la aristocracia latifundista y la ideología, los
mitos, el tipo de cultura, la hegemonía eclesiástica y las formas escolásticas
de pensamiento de la sociedad hispano-colonial”. Dice García: “…El modelo
político de este proceso fue la república señorial, el modelo autoritario de
gobierno, la estructura de poder apoyada en la transmisión dinástica de los
rangos políticos entre las grandes familias liberales y conservadoras, el
ordenamiento patriarcalista y vertical de los partidos -sin democracia interna,
ni proyectos coherentes a largo plazo- el manejo abusivo y clientelístico de
los aparatos del Estado y, en fin, la consagración de la lealtad incondicional
de las clientelas a los grandes electores como base fundamental del sistema de
representación política. En todo esto ha consistido la contemporaneidad de este
modelo que, pese a las transformaciones ocurridas en el aparato del Estado, a
partir de la república liberal de López Pumarejo, ha continuado operando en los
modos de funcionamiento y en el estilo del sistema de representación política
sin participación popular y sin Estado liberal de derecho…” (5).
El gran pedagogo argentino Alberto Merani, nos
enseñó que la primera tarea de la educación en las formaciones
económico-sociales capitalistas, es asegurar la discontinuidad de la ‘filosofía
popular’ y su suplantación por la ‘filosofía erudita’ de la ideología. De esta
manera se crea la ruptura necesaria para que los individuos olviden sus propias
perspectivas y la solidaridad concreta de grupo, de clase, y acepten la
solidaridad abstracta de la ideología que es poder, ya que sus tesis siempre
serán señaladas como “ignorantes”, “marginales”, “no pertinentes” o
“lumpenescas”. Partiendo de este tipo de premisas, expresadas por los sectores
“cultos” que manejan la vidilla académica y universitaria, el hombre está
indisolublemente cortado de sus orígenes sociales y se debe a las exigencias y
necesidades del Estado (6); y por supuesto, a los lineamientos establecidos por
las entidades internacionales, ya se trate de la internacional cristiana que
representa el Vaticano o la internacional imperialista del llamado “mundo
libre”, que hoy agencia la llamada Organización de las Naciones Unidas.
El ocultamiento de sus verdaderas intenciones, tras
un velo de una supuesta “racionalidad” y “cordura”, siempre ha caracterizado a
la ideología burguesa. Así, muy tempranamente se renunció al radicalismo del
proyecto de la Ilustración y se pactó con los viejos poderes constituidos,
beneficiando a las clases dominantes, que perviven como los herederos del
régimen señorial-hacendatario.
Hoy nos encontramos en todos estos países
supuestamente “independientes”, con unas “modernas” directivas universitarias
incapaces ya de sostener las más mínimas posibilidades de una reforma soberana,
autónoma. Inscritos exclusivamente en el compromiso de cumplir con los mandatos
de las entidades prestamistas, de llenar los requisitos de “acreditación”, los
currículos, las competencias y los estándares de calidad que les son impuestos
internacionalmente a nuestras instituciones educativas, con el embuste de
hacerlas más “competitivas”. Es en esta perspectiva de contradicción que
debemos entender, no sólo la búsqueda de la eficiencia productivista que
traería para nuestras repúblicas “independientes” la arbitrariedad de sustituir
el proyecto de formación de ciudadanos, de hombres públicos, ya no sólo para
formar súbditos y hombres religiosos, sino, para la formación del denominado
“capital humano”, sujetos exclusivamente útiles para la producción y el
consumismo.
Con los proyectos educativos centrados, primero en
la ampliación de cobertura, la masificación y el especialismo; y luego la
flexibilidad y la polivalencia, se ha buscado transitar de las propuestas
forjadas por la Ilustración, y sus ideales de formación integral de los
individuos en los valores de la autonomía y los intereses emancipatorios, a la
simple producción de sujetos informados y capacitados, meros apéndices de los
procesos productivos, a la promoción de los “recursos humanos”, como les gusta
denominar el proceso educativo al tecno-fascismo que se apoderó de las
universidades, manteniendo incólume esa especie de régimen señorial-hacendatario
legado por la colonia.
Notas
1.-LYNCH, John. Hispanoamérica 1750-1850.Ensayos
sobre la sociedad y el Estado. Universidad Nacional. Primera edición 1987. Pág.
79
2.- ECHEVERRY, Alberto. Santander y la instrucción
pública. Editado por Foro Nacional por Colombia y Universidad de Antioquia.
Medellín 1989. P. 9 y ss.
3.-JARAMILLO VÉLEZ, Rubén. Colombia la modernidad
postergada. Editorial Argumentos. Segunda edición. Bogotá 1998.
4.- ADORNO Theodor y HORKHEIMER Max. Dialéctica de
la Ilustración. Editorial Trotta. Madrid. 1994. Pág. 60.
5.- GARCIA Antonio ¿A dónde va Colombia? . Tiempo
americano editores. Bogotá 1981 Pág. 15.
6.- MERANI, Alberto. Educación y relaciones de
poder. Editorial Grijalbo. México D. F. 1980. Página 20.