ELSALMON - Revista

... Gracias por elegir la dirección contraria, la de el salmón, que frente a la corriente reinvindica la vida y la dignidad como principios supremos de una Colombia justiciera y soberana... ¿Calamar o Salmón? http://elsalmonurbano.blogspot.com

Intervención del escritor William Ospina en el inicio de la Movilización por la Defensa del Río Magdalena, los Territorios y la Vida.



Discurso de William Ospina. San Agustín, Huila. 14 de marzo de 2015

Alguien le preguntó a San Agustín qué es el Tiempo. Y aquel hombre sabio contestó: “sino me lo preguntan lo sé, pero si me lo preguntan no lo sé”.

Creo que con el agua pasa algo semejante. Todos creemos saber desde niños qué es el agua, pero cuando llega la hora de dar una definición, sólo podemos decir una parte de lo que sabemos. Alguien dirá que es el líquido que calma nuestra sed, o que es ese elemento transparente que nos baña y nos refresca. Otro contará de qué manera regar con agua la tierra hace crecer las plantas. Un sediento en el desierto dirá con certeza que el agua es la diferencia entre la vida y la muerte. Un sacerdote católico nos recordará que es la diferencia entre pertenecer o no al reino de Dios. Un químico nos explicará que es una sustancia hecha con dos partes de hidrógeno y una parte de oxígeno, y resumirá su definición con la conocida fórmula de H2O. Todas esas cosas son verdad, pero ninguna de ellas agota lo que es el agua para la humanidad. 

Alimento y medicina, sustancia química y elemento místico, recurso industrial y servicio público, el agua es la más elemental y la más compleja de las sustancias de este mundo, está en la nube y en la lágrima, y es sobre todo la razón por la cual hay vida en la tierra. Por ella nació la vida y por ella la vida se conserva. Y, por supuesto, también por ella puede perderse la vida, como lo supieron hace treinta años los habitantes de Armero, sorprendidos en la noche por una avalancha que produjeron las aguas del deshielo de la montaña. 

Es necesario comenzar con una sencilla meditación sobre el agua, porque aquí todo depende de la mirada que arrojemos sobre las cosas. Alguien puede decir que el agua es sólo un líquido, y habría que responderle que el agua está en las nubes que vuelan sobre nuestras cabezas, en el aguacero que se desprende de ellas, en la siempre activa vegetación de los páramos, en la niebla que respiran los bosques, en la savia que asciende por los troncos de los árboles, en la música de los arroyos, en el bullicio de las cascadas, en los peces que avanzan por la corriente y en el cuerpo de los pescadores que los atrapan. 

No hay agua sin mares que se evaporen sin bosques que enfundan niebla, sin páramos que condensen la humedad, sin humedales que filtren, sin ciénagas que oxigenen. El agua no es un líquido, no es sólo un elemento, el agua es un sistema, y Colombia es el mejor ejemplo que se puede mostrar de cómo un territorio puede estar configurado como una inmensa fábrica de agua. Pero Colombia también es el mejor ejemplo de cómo un país puede ignorar su realidad más profunda, y dormir sobre un tesoro como el dragón del cuento, sin aprender a qué se debe ese tesoro, sin saber cómo protegerlo.

Lo más alarmante es que el sol sabe cómo sacar el vapor de los mares, el páramo sabe cómo condensar la humedad en gotas de agua, los bosques saben cómo producir niebla, las selvas saben cómo producir vapor de agua, las gotas saben cómo hacer arroyos, los arroyos saben cómo juntarse en ríos, el agua sabe cómo circular, cómo subir al cielo en vapor y bajar del cielo en lluvia, y deslizarse en forma de río y amontonarse en forma de océano, pero la que según es fama es la única criatura inteligente del mundo, es el ser humano, no sabe cómo proteger el agua que le da la vida, ni cómo agradecer por ese tesoro invaluable. 

Somos capaces de ser consumidores de agua, estudiosos del agua, administradores del agua, vendedores de agua, pero no sabemos ser protectores de agua, y sobre todo no sabemos pensarnos como parte del agua. La vemos como algo ajeno a nosotros, aunque resulta que el 95 por ciento de nuestro cuerpo, según los sabios, está compuesto de agua. 

El joven poeta Novalis decía que el aíre es nuestro sistema respiratorio exterior. Mar, Río, Laguna, Gota de Lluvia, también podemos decir que el agua es nuestro sistema circulatorio exterior: Somos parte inconsciente del ciclo del agua. Pero tenemos que convertirnos en parte consciente de este ciclo, porque los peligros del agua en nuestro tiempo, los males que la amenazan, se deben todos a la especie humana. 

Parte muy importante de la solución de los problemas contemporáneos consistiría en que todos sepamos que somos el agua, que proteger el agua es protegernos, que salvar el agua es salvarnos. Los seres humanos solo podemos vivir en la cultura, ya no somos criaturas de la naturaleza, aunque estamos siempre en relación con ella. Y depende de la mirada que nuestra cultura arroja sobre el mundo, el trato que le damos a todas las cosas. 

Durante mucho tiempo la cultura supo que el agua es el origen, como lo afirmaba en Grecia hace 25 siglos Tales de Mileto. Que el agua es más preciosa que el oro, como lo cantaba en ese mismo tiempo el poeta Píndaro. Que el agua es condición de toda vida, que si no hay vida en Marte es por su ausencia, y que si este planeta azul es una fiesta multicolor de todas las manifestaciones de la vida es porque aquí se cruzaron a la temperatura adecuada el agua y la luz.

Pero el mayor peligro para la especie humana es vivir en una cultura que olvide la abundancia de los significados del agua, y que termine pensando que el agua es solamente un servicio público, o solamente una fuente de energía. Corremos el riesgo de cortar los bosques pensando que el agua es solamente la corriente del río; de arrasar los páramos pensando que el agua es solamente una fuente de energía eléctrica. Podemos acabar con los humedales, secar las ciénagas, canalizar las quebradas, pensando que el agua es apenas esa corriente cuya fuerza alimenta las turbinas. 

Y lo que pasa con el agua pasa con los ríos. También hay quien termina pensando que un río es apenas un caudal de agua que fluye entre las piedras y que puede ser más productivo si se lo canaliza, si se lo domina, si se lo somete a la industria humana. 

Pero la civilización siempre supo ver en los ríos esa complejidad que ahora muchos pierden de vista. 

Porque un río no es sólo una corriente de agua, un río, todo río, es un río de vida. Es el agua, los páramos donde nace, los bosques que lo alimentan, la vida que lo puebla, los peces que lo recorren, y por supuesto los seres humanos a que se sirven de él, los campos que lo rodean, los afluentes que en él desembocan, las nubes que descargan sus lluvias, y el mar en que finalmente se precipita. 

Todas las civilizaciones dialogaron siempre con los ríos. Mesopotamia se llamaba una región cuya principal riqueza fue siempre ser, como lo indica su nombre, un valle muy fértil entre dos ríos, y allí nacieron algunos de los elementos más poderosos de la cultura tal como hoy la conocemos: el cultivo de los cereales, la domesticación de ciertos animales, el arte de la escritura, el culto de los dioses, la ciencia antigua de contar historias y el arte provechoso de mirar las estrellas.

Más dramático fue el caso de Egipto, un país que le debió siempre a un río su existencia. Si no fuera por el Nilo, por la carga de lodos vegetales que trae desde los altos lagos de África, la civilización egipcia no habría existido. Hace unos meses tuve la suerte de volar sobre el desierto africano, y ver allá abajo esa cosa increíble, una franja verde de vegetación y de ciudades en medio de un blanco y desolado mundo de arena. 

Los egipcios comprendieron mejor que muchos, porque saltaba a la vista, que el río es un milagro, que esas aguas llenas de un légamo vegetal fertilizaban las arenas muertas y convertían una ancha franja de las orillas en un valle fértil, donde las palmeras producen dátiles de extrema dulzura, donde nunca llegaron las vacas flacas de la pobreza sin que las precedieran las vacas gordas de la extrema fertilidad. 

Y sin embargo los egipcios aprendieron que el río podría ser alterado, siempre y cuando fuera para beneficio de las poblaciones ribereñas. La capacidad del ser humano de alterar el mundo puede ser muy valiosa si se inscribe en altos propósitos. Egipto necesitaba una represa, porque el régimen de las crecientes del río obedecía a ciclos incontrolables, y solo cada tanto tiempo el río venía a fertilizar la tierra. Alguien se dijo que desde hace mucho tiempo; “el río es el corazón de este reino, pero ese corazón necesita un cerebro. Aquí está la fuerza de la fertilidad, pero la cultura podría aportar un ritmo distinto en el manejo de las cosechas, sin alterar más de lo aconsejable la naturaleza del río. 

Y un día los egipcios hicieron la represa de Asuán, conquistaron la tremenda capacidad de regular el ritmo de las crecientes, de lograr que el río pudiera fertilizar la tierra de todo el año. Era una modificación de la naturaleza, pero estaba guiada por la intención generosa de mejorar la vida de millones de campesinos de las riberas.

El Nilo es tal vez el río más largo del mundo, la represa se hizo justo en la mitad del río, donde comienza Egipto, y por ello afectaba sólo a ese país. Ahora Sudán se propone hacer otras represas en la parte más alta del río, y esto afectará seriamente el caudal que Egipto recibe, por lo cual tendrán que pasar por largas negociaciones para armonizar los intereses de Sudán en la parte alta del río, muy extensa por cierto, con los intereses de Egipto en la parte baja. 

Yo no creo que haya que ser enemigos por principio de las modificaciones que la cultura puede obrar sobre la naturaleza. Pero la humanidad tiene que ser consciente de que su labor altera, a veces de una maneta irreparable, el orden natural, y por ello tiene que ponderar la magnitud de su influencia, calculando los riesgos, para no obrar alteraciones destructivas.

Recuerdo que Estanislao Zuleta me dijo alguna vez: “no hay que exagerar el culto de lo natural contra lo artificial. La viruela es muy natural, y la vacuna es muy artificial, pero yo prefiero la vacuna a la viruela”. Los pueblos indígenas de la Mojana, en la región del Sinú, allá donde el Magdalena se une con el Cauca para rodar hacia el Caribe, construyeron hace muchísimo tiempo una asombrosa red de canales para regular el ritmo de las inundaciones en esa región donde convergen las aguas de los ríos y donde hay un país de ciénagas.

Todas las aguas que viajan hacia el norte convergen allí, con sus limos fértiles, e hicieron de esa región un extenso templo de la vida vegetal y animal. Y los zenúes, hace siglos, ya sabían que si es para bien, se pueden obrar modificaciones en la naturaleza. Es más, no sólo tuvieron el conocimiento de ingeniería hidráulica necesario para regular con sus canales el ritmo de las inundaciones en esa región que recibe buena parte del agua de nuestras cuencas, sino que hicieron al mismo tiempo una obra de arte de seiscientas cincuenta mil hectáreas, que todavía se puede ver cuando se sobrevuela la región, ahora víctima de las inundaciones porque ya no está la sabiduría de los zenúes sino la avidez de las ganaderías que arrasan los bosques para construir una absurda economía casi improductiva.

Con la llegada de nuestra época, con el crecimiento de las ciudades, con el peso de la contaminación de desechos humanos e industriales, con el auge de los agroquímicos y la deforestación de las orillas, ya no convergieron en la Mojana solamente las aguas sino los desechos de buena parte del país. Y la Mojana va dejando de ser aceleradamente el templo de la vida para convertirse en una región de desastre. 

Popayán, Cali, las ciudades de la zona cafetera, y Medellín, que tributan sus desechos al río Cauca, no advierten como están aportando sus miasmas para degradar esa región que recibe las aguas; como tampoco advierten Neiva, Ibagué, Barrancabermeja, Bucaramanga y sobretodo Bogotá, que tributan sus desechos al río Magdalena, cómo contribuyen minuto a minuto de un modo terrible al deterioro del río y al envenenamiento de las ciénagas, que no son pantanos incómodos, como piensan muchos, sino purificadoras del agua y enormes proveedoras de oxígeno.

Todos los ribereños del mundo, los del Yangtzé y los del Ganges, los del Tigris y los del Éufrates, los del Nilo y los del Níger, los del Rhin y los del Danubio, los del Volga y los del Mississippi, los del Orinoco y los del Paraná, supieron siempre que los ríos no son apenas agua sino vida, y supieron honrar a sus ríos, dialogar con sus ríos. Hay que ver lo que fue ese momento histórico en que se unieron en un solo reino el alto y el bajo Egipto, el reino del papiro y el reino del loto, hay que ver todas las estelas de piedra, todos los relatos, todas las músicas y todos los poemas que nacieron de esa alianza.

Yo no sé con qué fin habrán hecho los antiguos habitantes de estas tierras esas poderosas esculturas de piedra que asombran al mundo, esos jaguares humanos, esos cóndores que se mezclan con hombres y con serpientes, pero yo sólo puedo verlas como los guardianes del nacimiento del río. No me parece una casualidad que el arte escultórico más antiguo de nuestra tierra se haya dado precisamente aquí donde nace el gran río que recorre y fertiliza todo el territorio.

Uno diría que Barranquilla está muy lejos de San Agustín, y sin embargo hay algo tremendo que las une, este majestuoso cauce de agua al que todos pertenecemos porque es uno de los grandes caminos de América. Yo nací en los páramos de los Andes, en un pueblo perdido en la niebla, y sin embargo me siento parte del río, sé que esas aguas que bebieron siempre mis abuelos, las aguas del Gualí y del Guarinó, son parte del río Magdalena, y que esas aguas nos hermanan, nos hacen pertenecer al mismo mundo, como este macizo colombiano nos hace hermanos de los que viven junto al Patía, junto al Caquetá y junto al Cauca, nos hace hermanos de los que orillan el inmenso Amazonas.

La organización de los territorios, eso que llaman con palabras un poco resecas el ordenamiento territorial, debería hacerse sobre todo a partir de los dibujos de la naturaleza. Toda la cuenca del Magdalena debería formar una sola gran región; los gobernantes deberían administrar y planificar pensando en las fuerzas profundas de la naturaleza y en los grandes trazos de la geografía. Porque de ellas depende la economía y no al revés.

El territorio colombiano está descuartizado por un ordenamiento territorial que no tiene en cuenta las fuerzas profundas de la vida ni las necesidades profundas del territorio y de su gente. Por eso los bogotanos no saben hacia donde van esas aguas después de que ellos las utilizan; por eso los habitantes de Ambalema no saben qué es lo que trae tan sucias las aguas del Magdalena; por eso los pescadores de Honda no saben por qué se acabó la subienda. Los habitantes de Caucasia o de Majagual no saben qué le deben a los de Popayán, de Cali o de Manizales.

La naturaleza dialoga continuamente con la historia. Pocos saben que Honda llegó a ser una ciudad tan importante en la colonia a causa de una piedra, de una gigantesca piedra que prácticamente corta en dos el curso del río Magdalena, que nunca permitió la navegación fluida de barcos grandes a lo largo del río e hizo que los bergantines de los conquistadores no pudieran llegar más allá de Honda hacia el sur.

Pocos saben que esa piedra hizo que fuera Honda el puerto alimentador de Santafé de Bogotá y el punto de contacto de la capital con la metrópoli española. Pocos saben que medio siglo después de la Independencia, fue también ésta la causa de que fuera Honda el centro donde se embarcaba hacia el exterior la cosecha cafetera.

Pocos saben también que fue la navegación por el río lo que acabó con la navegación por el río: que fueron las calderas de los vapores del Magdalena las que consumieron la madera de todos los bosques de las orillas. La tala de los árboles hizo que las raíces soltaran los sedimentos, y el lecho del río subió tanto que hizo imposible la navegación. Al mismo tiempo los pesticidas, los fertilizantes, los residuos industriales y orgánicos de las ciudades, y el cianuro y el mercurio de la minería, fueron envileciendo el río de tal modo que los peces escasearon cada vez más.

Ahora quieren darle al río el golpe de gracia. El lugar de intentar recuperarlo, devolverle la vida y salvarlo, como hacen las naciones europeas con sus ríos, no sólo permitimos que vaya muriendo gradualmente sino que intensificamos la presión hostil sobre él. Y es allí donde aparecen las hidroeléctricas como el golpe fatal sobre el lomo de un río moribundo.

Toda gran represa afecta seriamente la vida de un rio, porque interrumpe el flujo de la vida en su corriente. Un día los peces, cuya vida consiste en recorrer el río, como lo demostraba ese prodigio de fecundidad que era la subienda, encuentran que ya no es posible remontar las aguas o descender por ellas. El río se ve dividido en compartimientos. Ya uno es grave. Dos, son ciertamente un atentado contra la vida del río. Pero todo un sistema de hidroeléctricas como el que nuestros gobiernos están permitiendo que se formen en el cauce del río son una verdadera profanación contra un rio que en Colombia, que es una fábrica de agua, un pulmón del planeta y el centro de una abigarrada biodiversidad, es fundamental para todos los ciclos de la vida.

¿A qué se debe que los grandes poderes permitan que se obre esta gigantesca profanación? A una combinación terrible de ignorancia con arbitrariedad. Así como el territorio no fue ordenando siguiendo pautas naturales ni culturales sino políticas y burocráticas, de modo que unos funcionarios totalmente desconocedores del territorio y de sus dinámicas, ignorantes de las necesidades de la gente que vive en cada región, disponen a su antojo la administración del país, así mismo gentes que no tienen conocimiento de la complejidad de la vida del río, y de la necesidad de preservar sus ciclos y de proteger sus entornos, la urgencia de salvar el gran laboratorio del agua equinoccial, creen que pueden cuadricular el río, que pueden convertirlo en una red de tuberías en la parte alta, un canal de esclusas y de presas en la parte media, y una autopista en el tramo final.

Piensan que el río está sólo para servir a ciertas necesidades, casi siempre ilusorias, de sus planes de desarrollo. Un desarrollo pensado al margen de la vida de los territorios, un desarrollo diseñado en función de la economía de otras sociedades, un desarrollo delirado a partir de unas prioridades empresariales, un desarrollo para el que la naturaleza no existe sino como bodega de recursos y variable financiera, un desarrollo para el que el planeta es concebido como una gran factoría y los seres humanos apenas como un obstáculo que hay que superar.

No podemos permitir que triunfe sobre la historia una cultura del lucro para la que los seres humanos son un estorbo y la naturaleza es una cosa inerte que se puede mover de un lado a otro sin consideración. Porque este diseño no está trazado, como el de la represa de Asuán, para favorecer la vida de una nación, sino para convertir el río, lo más sagrado que tenemos, en una fábrica de electricidad, y ni siquiera para el consumo de la propia gente sino para los intercambios del mercado mundial.

No les importa que haya que sacrificar el gran laboratorio del agua, no les importa que haya que sacrificar el nicho vital de los seres humanos, y es a eso a lo que se atreven a llamar pomposamente el desarrollo. Tal vez será por eso que después de varias décadas de ese modelo de desarrollo ya no quedan peces, ni pescadores, ni campesinos, ni agricultura. Y asombrosamente los que fueron desterrados a las ciudades tampoco tienen empleo, ni seguridad, ni acceso a la educación ni a la cultura. ¿Qué desarrollo es ese? Más bien qué irrealidad, qué impaciente y activa locura.

Por eso he querido sumarme a este clamor. Queremos una economía que tenga en cuenta a la gente. Queremos una economía que respete el río, que respete las fuentes profundas de la vida. Los peces le dieron vida a generaciones enteras de seres humanos: el río contaminado no le da vida a nadie. Los bosques le dieron oxígeno a generaciones enteras de seres humanos: las riberas devastadas no le dan vida a nadie.

Claro que queremos progreso, lo que no queremos es que se llame progreso a la devastación, a la muerte, sólo porque es rentable para unos cuantos. Obtengamos la energía del viento y del sol, que son fuentes inagotables, no obtengamos la energía matando la vida, destrozando la naturaleza y envenenando los manantiales.

Y que lo que se haga con el río lo decidan los que viven junto al río, los que defienden el río, los que aman el río. Por eso lo más importante es que dejemos de ser observadores de lo que hacen con nuestro país los que se creen dueños de todo. El río es la vida del territorio. Los ríos son las fuentes profundas de la cultura. Proteger el río es proteger la verdadera civilización. Proteger la naturaleza es pensar en ese otro río, el río de las generaciones, a las que está desamparando una cultura de la impaciencia, de la avidez y del saqueo. No hay que arrancarle todo a la tierra ya. Hay que vivir con deleite el presente pero hay que dejarle un futuro a la tierra. Nosotros no sólo somos los defensores del río: nosotros somos el río.

INVITAMOS A LA GRAN TRAVESÍA NACIONAL POR LA DEFENSA DEL RÍO MAGDALENA DEL 14 DE MARZO AL 14 DE OCTUBRE. VINCULATE.

SÁBADO 28 DE MARZO MOVILIZACIÓN NACIONAL EN HONDA 9 DE LA MAÑANA, DESDE EL COLEGIO DE PUERTO BOGOTÁ HASTA EL BARRIO SANTA LUCIA, POR LA DEFENSA DE LA VIDA.
¡¡¡MOVILIZACIÓN Y LUCHA!!!

Invitan: Salmón Urbano, Asoquimbo, Comité Ambiental del Norte de Tolima y la Corporación Social Casa Armerita.

27 DE MARZO DÍA INTERNACIONAL DEL TEATRO



CARTA ABIERTA DEL SECTOR TEATRAL AL GOBIERNO MUNICIPAL Y DEPARTAMENTAL, EN IBAGUÉ Y EL TOLIMA.

El  grado de desarrollo de las naciones y sus regiones se puede evidenciar en el estado del arte y de su cultura. Hoy se hace evidente que tanto los gobiernos Departamental y municipal sujetos desde el mandato constitucional  a fomentar, preservar, incentivar y fomentar el desarrollo cultural y bienestar social desde el reconocimiento y dignificación de los creadores y hacedores del arte y la cultura, han entrado en crisis ante el estrepito de unas directrices implementadas por  los encargados de los entes de cultura cuestionada desde sus cimientos.

 Pareciera existir en  Ibagué y el Tolima, un ánimo subrepticio de fragmentación del sector cultural, de desconocimiento a las iniciativas de desarrollo y emprendimiento cultural de la sociedad civil, y ante todo de no reconocer los derechos culturales del sector artístico de la región, contenida en la legislación nacional. Más grave aún, es que dicho ánimo se evidencia desde la institucionalidad departamental y municipal. Concretamente al teatro, se le quiere invisibilizar como factor protagónico en la construcción cultural de identidades, dando al traste con las más sentidas expresiones de las necesidades del sector teatral. Los requerimientos de un presupuesto acorde a la normatividad y a la realidad de la región, y la implementación efectiva de una política pública de la cultura para Ibagué y el departamento, que trascienda al mejoramiento de la vida cultural ciudadana a lo largo y ancho del territorio, no es menos que una exigencia sensata, que a día de hoy, salvo por las concertaciones logradas en el esfuerzo sectorial de construir política cultural y artística en beneficio de la ciudad y el departamento, no ha sido atendida por la Alcaldía de Ibagué que desde hace tres años se les presento el PLAN MUNICIPAL DE TEATRO.

Empeñarse en tratar con olímpico desdén al sector teatral, previéndolo como grupo gestor de recursos coyunturales, ante el cual solo basta con ofrecer unas alternativas mínimas en cuerpo y posibilidades, y remitidas expresamente a cuestiones de dinero, mientras que se trata con generosos miramientos a grupos foráneos, con el argumento simplista y mal elaborado de invertir en calidad, cuando la mencionada calidad es un término de manejo mercantilista que, de todos modos y de hacerse menester, existe de manera evidente en los grupos de teatro del Tolima, que como empresas culturales y productivas generan trabajo a un grupo considerable de actores, técnicos, diseñadores etc y que a pulso cualifican su trabajo. En tanto la inversión por parte de estas administraciones es de limosna, haciendo evidente el menosprecio por la el arte y los artistas locales y la ausencia total de un proyecto de desarrollo cultural, Municipal y departamental, por parte de las actuales administraciones.

Hoy como sector teatral, exigimos no Ayudas ni limosnas sino recursos efectivos e inversión Concertada con el sector para la realización eficaz y productiva de proyectos de los grupos escénicos de Ibagué y el  departamento, que son en sí el proyecto de territorio como potencia endógena y social de la región. Esta es una   realidad de la dimensión cultural, trascendente para nuestra sostenibilidad y crecimiento. La gobernación y la alcaldía deberían definir de una manera más apropiada los recursos públicos que le dedica al sector cultural. El criterio de estos entes en el manejo de los presupuestos públicos es “Ayudas para la cultura”,  concepto indignante, mezquino y provinciano acorde con lo que estos funcionarios creen que es la cultura. Proponemos una mirada más contemporánea y visionaria del manejo de los presupuestos de cultura. Proponemos que la gobernación y la alcaldía de Ibagué le apuesten a ¡ INVERTIR EN LA CULTURA REGIONAL ! que es la que aporta nuestra identidad y en consecuencia genera economía, riqueza, beneficio a la población, servicios, desarrollo de proyectos creativos, incentivo en la creación e incluso desarrollo y consolidación  de empresas culturales, actividad comercial, generación de empleo, protección de derechos fundamentales, apropiamiento del territorio y mejoramiento de la calidad de vida en general.

Exigimos respeto en el trato y reconocimiento a nuestra labor por parte de los entes de gobierno, municipal y departamental, para que se dé vía al principio de igualdad comportado en la norma de normas, que objetiva el derecho al trabajo como un derecho fundamental, el cual se nos niega de forma sistemática cuando, por ejemplo, se ofertan seis millones de pesos para tres grupos de teatro de Ibagué, mientras que a dos grupos foráneos se les asigna un presupuesto de  cincuenta millones de pesos. Hoy se nos obstruye de manera enorme el acceso al Teatro Tolima, mientras que los eventos sociales, politiqueros y espectáculos de chabacana factura son promovidos con gran entusiasmo por estos entes y  se empoderan en la vida cultural de la población tolimense. Como si no bastará con el facilismo y el inmediatismo que hoy por hoy define, lastimosamente, gran parte de las actividades desarrolladas por la Secretaria de cultura de Ibagué y la dirección de cultura Departamental.

Exigimos que los programas de teatro a desarrollar en el 2015 por parte de la dirección de Cultura departamental y de la Secretaria de cultura de Ibagué sean diseñados, concertados e implementados con el sector teatral, como directos beneficiarios y conocedores de las problemáticas, necesidades y requerimientos que la ciudad y el departamento demandan.

Exigimos que los directores de cultura den a conocer públicamente los presupuestos proyectados para cultura en el presente año y lo destinado para cada  expresión Artística. Como una forma de que la ciudadanía sepa en que se invierten los dineros públicos y así evitar actos de corrupción y despilfarro del dinero de los contribuyentes como ha venido sucediendo.

Por ultimo, exigimos atención integral a las justas peticiones del sector teatral tolimense. Hacemos un llamado regional, para contar con el respaldo de la población en general en la exigencia de sus derechos en materia cultural que se vean reflejados en un plan departamental y municipal de cultura y por ende de teatro que genere beneficios y que impacte positivamente en el mejoramiento de las condiciones de vida de los artistas y de todas y todos los Tolimenses.


Ibagué. 27 de Marzo del 2015.

CONSEJO MUNICIPAL DE TEATRO
CONSEJO DEPARTAMENTAL DE TEATRO.

YA ESTÁ EN CIRCULACIÓN EL ‘DESOVE’ N° 24 DE LA REVISTA EL SALMÓN



El ‘Desove’ N° 24 se puede adquirir gratis en la UT Librería, ubicada en el Centro de Ibagué en la Calle 10 con Quinta, o en el Centro Cultural UT, sede Central de la Universidad del Tolima en el Barrio Santa Elena Parte Alta. Próximamente, en los territorios salmón de ciudades como Cali (Univalle), Manizales (U de caldas), Medellín (UDEA, UN), Bogotá (UN y Distrital), se programarán eventos culturales y académicos para compartir solidaridades, visibilizar problemas del movimiento social y entregar de manera gratuita la publicación.

Con motivo del acto de desove de la versión impresa de la Revista ‘El Salmón’, un viernes 20 de marzo, bajo una noche fría y lluviosa, un majestuoso cardumen de estudiantes, profesores, egresados, líderes sociales y políticos de la región y el país, acuatizó sin contratiempos en los territorios de la Universidad del Tolima para sintonizarse con una corta pero efectiva programación cultural que incluía la Intervención de los comunicadores alternativos que están en peligro de extinción por el accionar criminal de los pajarracos.gov.co; la presentación de la versión impresa de las Memorias del III Foro Nacional Interuniversitario Poder Constituyente en su renovada perspectiva de Educación, Ambiente y Paz; la declaración de afectos solidarios por la recuperación y el regreso del amante de la vida y la música, el salmón con cresta y patas de gato, Johnattan Figueroa.

El desove musical estuvo a cargo de los cantores populares de Colombia, los tríos Ideal y Vinotinto de la Coral Ciudad de Ibagué, que en sus magistrales interpretaciones de los temas de Música y Violencia tocaron las fibras profundas de los paisanos de la tierra del bunde y del anisado. Junto a ellos, y en compañía de la incesante lluvia, Benjamín Guzmán, labriego y cantautor venido de las entrañas del Tolima (Cañón de las Hermosas), que no sólo aprovechó la ocasión para denunciar la presencia de aves negras en los cielos del Gran Chaparral, sino que además, entre palabras, risas y aplausos, cerró la gran noche con los cantos de la paz y la esperanza, historias de lucha y resistencia del campesino colombiano.

Y así es como desova ‘El Salmón’, narrando la vida y la obra de los protagonistas del movimiento social y cantando historias desde la perspectiva crítica de los sujetos subalternos, tal como sucede en la presente edición que trata el problema del conflicto social y político en clave del pensamiento crítico contemporáneo. Por ello, en el desove número 24 de ‘El Salmón’, se destacan temas relacionados con la Violencia y la Guerra del país: Los intereses petroleros y el asesinato de Gaitán, La Violencia III (Desde el asesinato de Gaitán al Frente Nacional), Procesos de Paz en Colombia, Proceso de Paz en la Habana, La Violencia y la Política Salvaje, El Posconflicto y la Posguerra, entre otros.

Esta edición contiene escritos exclusivos sobre tres hechos históricos que hace 60 años convergieron en los territorios Pijao: Las guerras campesinas de Villarrica (II), la fundación del Deportes Tolima y la inauguración de la Universidad del Tolima. Además se incluye una nueva sección llamada #elsalmonsomostodos que cuenta con la participación pluralista y solidaria de escritores y artistas como Nelsón Romero, Carlos Gamboa, Elmer Hernández, Javier Bejarano y Ricardo Pérez, salmones con sensibilidad social y ambiental que atendieron el llamado espantapájaros de la presente edición.  

‘El Salmón’ con esta edición se acerca a los 15 años de travesía comunicacional, ejercicio contrainformativo que da cuenta de su naturaleza como anfibio político que en la adversidad ha sabido navegar y sacar a flote la capacidad de socializarse, de interactuar con los demás, de construir relaciones, de entablar diálogos entre la necesidad y la libertad, entre la universidad y el entorno, entre los sectores sociales y el pensamiento crítico contemporáneo.

En cada ‘Desove’ surge la necesidad de ratificar el carácter público y gratuito de la publicación, su naturaleza critica, diversa e incluyente, su aceptación y reconocimiento en amplios sectores de la ciudad y el país. Por ello, el colectivo organizador manifiesta que para evitar cualquier cerco burocrático de la edición Número 25 del semestre A 2015, cuya convocatoria está abierta del 20 de marzo al 15 de mayo del 2015, se presentará la solicitud de asignación presupuestal de la revista impresa con las respectivas firmas de los lectores, ante el despacho del Dr. José Herman Muñoz Ñungo, rector de la Universidad del Tolima.

Para leer la versión virtual número 24:

Para leer las Memorias del II Foro Constituyente:

Para acceder al Calendario Ambiental 2015:

LLEGA LA SEMANA SANTA Y CON ELLA EL PEZ CUCHO



|Por: Argemiro Rojas|

El Pez “Cucho” o más conocido en el argot científico como Hypostomus plecostomus o ‘limpiador de acuarios’ es uno de los ejemplares menos queridos para decorar el ágora virtual, pero su condición de trabajador innato y su carácter aguerrido lo han convertido en protagonista de las luchas ambientales en defensa del río grande de la Magdalena. 

Y es que tras su oscura apariencia, sus capas cartilaginosas y espinas, sus combatientes aletas y su pequeño tamaño (unos 40 centímetros), estos peces esconden a todo un luchador natural que permanece quieto en los soleados días y en las noches frías sale a buscar el sustento diario.

El Cucho es un pez pacifico con los demás navegantes del acuario, pero suele ser muy territorial cuando se trata de salvaguardar la vida y la dignidad de la madre naturaleza. De ahí los combates a muerte contra las especies invasoras de la Hydrochina, corporación que pretende desarrollar un Plan Siniestro de Aniquilamiento del río amigo, del río grande de la Magdalena.

Por eso, también los llaman ‘luchadores ambientales’. Son peces de agua dulce oriundos de las arterias vitales del río grande de la Magdalena. Son exiliados y sobrevivientes de las locomotoras minero energéticas. Son hermanos de lucha contra los predadores trasnacionales, verdaderas plagas que destruirían los ecosistemas propios del río, arrasarán con la cultura de los pueblos ribereños e inundarán las áreas cultivables del valle del Magdalena.

¿Y entonces? O están en el acuario roncando y contemplando la destrucción del río Yuma, o están nadando a contracorriente y con las aletas listas pata golpear a los invasores de la Hydrochina.

-          La respuesta, pececillos, la respuesta está en el río.

SÁBADO 28 DE MARZO MOVILIZACIÓN NACIONAL EN HONDA 9 DE LA MAÑANA, DESDE EL COLEGIO DE PUERTO BOGOTÁ HASTA EL BARRIO SANTA LUCIA, POR LA DEFENSA DE LA VIDA.
¡¡¡MOVILIZACIÓN Y LUCHA!!!

Invitan: Salmón Urbano, Asoquimbo, Comité Ambiental del Norte de Tolima y la Corporación Social Casa Armerita.

En la UT se realizó el lanzamiento de la Revista El Salmón N° 24




|Por: Grupo de Comunicaciones e Imagen Institucional UT|

La Revista el Salmón, una vez más nadando contra corriente, hace su entrega Nº 24. Como es característico el evento se desarrolló en el Auditorio Mayor de la Ciencia de la Universidad del Tolima, en medio de música, denuncia, disidencia y voces que reclamaban el derecho inalienable a libre expresión.

La comunidad universitaria y público en general (los salmones), atendieron el llamado a “desovar”. El auditorio se llenó en su totalidad, hecho que resaltó la importancia de aquellos que dan voz a los sin voz.

Este lanzamiento tuvo como eje transversal la denuncia generalizada de distintos medios alternativos, como La Galería de la Memoria de Carlos Castaño, Radio Alternativa Latinoamericana con Luis Castaño, por el Salmón Bakatá Fabián Kapera y Nelson Lombana, Corresponsal del Semanario Voz, muchos de ellos del departamento y el país, que como la Revista el Salmón, han sido amenazados por las “Águilas Negras”, (grupo al margen de la ley, paramilitar), debido a su información, crítica, contestataria y contra corriente.

“Esta revista lleva más de 15 años haciendo información alternativa, visibilizando sectores subalternos, esos que no tienen voz, que no tienen posibilidad de llegar a otros medios” asevera José Díaz, integrante del equipo editorial de la revista. Dijo además que “La temática que se abordó en esta edición, está dedicada a la paz y la guerra en Colombia, enfoca a las posibles salidas desde la ciudadanía”.

FUENTE: UT AL DÍA

Apoteósico lanzamiento revista El Salmón en Ibagué (Tolima)



|Por Nelsón Lombana|

A pesar de las crudas amenazas del paramilitarismo contra los medios alternativos de comunicación, entre ellos, El Salmón la revista de expresión cultural de la universidad del Tolima, el pasado 20 de marzo se realizó el lanzamiento de ésta, correspondiente a la edición número 24 del semestre B de 2014, septiembre – diciembre 2014, con la presencia multitudinaria de estudiantes, medios alternativos de comunicación y personalidades de la academia, la cultura y la política, no solo de la universidad sino del departamento e incluso, de otras regiones del país.

Diversas actividades culturales y artísticas se desarrollaron en el marco del lanzamiento de una de las revistas más importantes en su género a nivel nacional al interior de la comunidad universitaria. Tríos musicales y solistas amenizaron la jornada cultural y de solidaridad con este medio alternativo de comunicación cuyos integrantes han sido gravemente amenazados junto a otros medios de comunicación por parte del bloque capital de las Auc.

Varios periodistas y cultores de otros medios alternativos fueron invitados a una rueda de prensa llamada “Espantapájaros”, entre ellos: Carlos Castaño, su hermano Luis y el suscrito (Nelson Lombana Silva) como corresponsal del semanario VOZ La verdad del pueblo y la página web:www.pacocol.org, todos igualmente amenazados de muerte.

Durante el evento se dio lectura al editorial de la revista y además hicieron entrega de un ejemplar de esta a todos los asistentes, lo mismo que las memorias del tercer foro nacional interuniversitario  constituyente y un hermoso calendario de esta revista. También se leyeron sendos mensajes de solidaridad de cultores y periodistas de otras partes de Colombia. Igualmente, de la hermana república bolivariana de Venezuela, exactamente de la revista “Plomo”.

La revista El Salmón lleva más de 15 años de circulación gozando de un prestigio al interior del estamento universitario y otros sectores de Ibagué y del departamento. Cada número es esperado con ansiedad y gran expectativa por su rico y diverso contenido crítico y analítico.

En esta edición la mayoría de temas están dedicados a la paz y los diálogos que se adelantan en la Habana (Cuba) entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (Farc – Ep) y el gobierno del presidente Santos. Se destacan el artículo escrito por el camarada Edison Peralta González, relacionado con las guerras campesinas de Villarrica (Tolima) segunda parte, lo mismo que la “Violencia en Colombia (III) de Carlos Vidales y apuntes sobre los antecedentes y Estado del proceso de paz  de Diego Marín, entre otros.

El editorial intitulado: “Réquiem por un salmón (II)”, destaca la labor que ha venido desarrollando este medio de comunicación, las crudas e infames amenazas más allá del paramilitarismo del Estado capitalista que busca por todos los medios ahogar en sangre la verdadera oposición a este régimen oligárquico que se empecina en que el país siga transitando los caminos trágicos de la violencia, colocándole todas las talanqueras al proceso de paz que se viene desarrollando en Cuba, la isla de la libertad.

Sin embargo, lo más interesante de la editorial es la voluntad de continuar en la lucha, lo cual equivale a no ceder a la presión infame de un régimen que cada vez se hunde más en el estiércol de la corrupción, la politiquería y la infame explotación del hombre por el hombre.

Termina así la nota editorial: “Ya saben, si ven un espantapájaros hablando con las estrellas fugaces en la noche, somos nosotros que seguimos en la lucha contra la osadía paramilitar, defendiendo la vida y la dignidad como cuando éramos una hojita color salmón que el viento nunca se llevó”.







Bandas criminales amenazan seguridad ciudadana en Colombia


 
Bogotá, 17 mar (PL) Las bandas criminales constituyen uno de los principales flagelos que atenta contra la seguridad ciudadana en Colombia, castigada por un largo conflicto armado, corrobora un informe de la ONU divulgado hoy. Esos grupos, surgidos tras la desmovilización de estructuras paramilitares hace casi una década, siguen violando los derechos humanos, afirmó Tood Howland, uno de los representantes de Naciones Unidas (ONU) en Colombia, citado por el portal digital El Espectador.

Durante la presentación del dictamen de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, el experto instó a las autoridades a impulsar una estrategia integral para combatir a esas agrupaciones delincuenciales, que incluya mejoras económicas y sociales en las zonas donde radican y actúan, a fin de contrarrestar la captación de jóvenes para sus redes.

Según Howland, tales bandas atacan y amenazan a protectores y defensores de derechos humanos, líderes comunitarios, agentes del Estado y demandantes en el proceso de restitución de tierras, cuando se oponen a sus intereses políticos, económicos o criminales, explicó.

En muchos casos esos actos intimidatorios quedan impunes, denunció.

Entre enero y octubre de 2014, se registraron 45 asesinatos de activistas colombianos y 18 intentos de homicidio, reveló la investigación expuesta por Howland.

El documento,  resaltó los avances alcanzados en los diálogos de paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), pero alertó sobre males como el desplazamiento interno.

Las migraciones de la población continúan, con cifras anuales que rondan los 250 mil perjudicados desde 2010.

Algunos son obligados a abandonar sus lugares de origen, mientras otros prefieren hacerlo voluntariamente para evadir la violencia ligada a los enfrentamientos bélicos.

Tal fenómeno azota principalmente a comunidades indígenas y de afrodescendientes, añadió Howland.

El conflicto colombiano ocasionó la muerte de unos 230 mil ciudadanos, en tanto los desplazados sobrepasan la cifra de cinco millones, según datos oficiales.

Equipos gubernamentales y de las FARC-EP platican en Cuba desde 2012 para poner fin a la conflagración, única en el continente.

mem/ap

EL RÍO TIENE LA PALABRA



¿Y qué paso con los peces?

Durante siglos, el río cada año se llena de vida en el ciclo natural conocido como la “subienda”, permitiéndonos deleitarnos con su belleza y sabor. Por eso, su defensa es compromiso de todos.

La historia inicia un poco antes con la construcción de las represas Betania e Hidroprado; ya más recientemente el expresidente Álvaro Uribe vende las Cuencas Hidrográficos a extranjeros como la entrega del Macizo colombiano a Coca-Cola; y el presidente Santos firma los Tratados de Libre Comercio. En la actualidad, la estatal China Hydrochina Corporation presenta el PLAN MAESTRO DE APROVECHAMIENTO DEL RÍO MAGDALENA, el cual, plantea la construcción de 19 represas para genera más de 2500 MW en el 2020 y realizar las obras de la navegabilidad del río desde su desembocadura hasta La Dorada, trayecto que comprende 908 kilómetros.

Hydrochina plantea como primer represa el Proyecto Fuente Hídrica y El Manzo en el norte del Hulia, sumándose con los ya existentes Betania y El Quimbo sobre el Magdalena, río bajo siguen Pericongo, Isnos, Chillurco en Pitalito, Oporapa en Timaná, Veraguas en Aipe, Bateas en Villavieja también en el Magdalena, Guarapas en la desembocadura del río del mismo nombre; sobre el río Páez están Páez, Aránzazu, Paicol, La Plata, en la quebrada Majo harán La Pita. Ya en el Tolima y Cundinamarca estan Basilias en Natagaima, Carrasposo y Nariño en Girardot, Lame en Ambalema, Cambao y por último, Piedras Negras en Honda.

Si llegáramos a permitir que este Plan se haga realidad; se destruirían los ecosistemas propios del río al romper los ciclos reproductivos de los peces, la cultura de los pueblos ribereños, se inundaría las áreas cultivables del valle del Magdalena. Cambiando así, totalmente las dinámicas del país, dividiéndolo en dos el territorio. Todas estas prácticas de extracción y privatización de los recursos y del territorio son una clara perdida de la soberanía nacional puesta al servicio de otros. Siendo una costumbre histórica de las clases dominantes dejarle las migajas al país y no con el pastel completo.

El Presidente Santos niega rotundamente que este proyecto se vaya hacer realidad, lo que traería efectos devastadores para el país. Alguno de ellos sería, la agudización desplazamiento interno al inundar de la parte alta del valle del Magdalena, la desaparición de la vida natural de la cuenca del río Magdalena y no poder disfrutar del río como bien público para la pesca, el turismo y el transporte.

INVITAMOS A LA GRAN TRAVESÍA NACIONAL POR LA DEFENSA DEL RÍO MAGDALENA DEL 14 DE MARZO AL 14 DE OCTUBRE. VINCULATE.

SÁBADO 28 DE MARZO MOVILIZACIÓN NACIONAL EN HONDA 9 DE LA MAÑANA, DESDE EL COLEGIO DE PUERTO BOGOTÁ HASTA EL BARRIO SANTA LUCIA, POR LA DEFENSA DE LA VIDA.
¡¡¡MOVILIZACIÓN Y LUCHA!!!

Invitan: Asoquimbo, Comité Ambiental del Norte de Tolima y la Corporación Social Casa Armerita.

Salida de la Universidad del Tolima, 6 AM. El día sábado 28 de marzo.

Piedras en el Zapato - Documental Antiminero

SANARTE EN CUERPO Y ALMA